Por Alejandro Gómez Sotelo
Hombres y mujeres artesanas provenientes de distintos lugares del país, que se dedican a la elaboración, exhibición y venta de productos de barro dentro de la feria del “Día del Jarro”, doblaron al alcalde morenista de Taxco, Juan Andrés Vega Carranza, al obligarlo a retirar a vendedores de artículos de aluminio, frutas fritas y postres ajenos a esa tradición, luego de que éstos fueron beneficiados por reglamentos con más días de actividad a cambio de “distintos pagos bajo el agua”.

La molestia de la comunidad alfarera que desde hace décadas llega a Taxco, antes del “Viernes de Dolores” y previo al inicio de la Semana Santa para participar en el tradicional “Día del Jarro”, se originó a raíz de que vendedores de utensilios de aluminio y frutas fritas que llegaron en la víspera del cuarto viernes de cuaresma (13 de Marzo) al barrio de la Veracruz, se quedaron más tiempo de lo debido y ocuparon espacios que son pagados cada año por fabricantes de artesanías de barro.
Aun y cuando las mujeres y hombres dedicados a la venta de jarros, cazuelas, platos, macetas y adornos de barro y cerámica, mostraron a empleados del morenista Vega Carranza sus recibos de pago y la evidencia de antigüedad en esos espacios de la vía pública, el área de reglamentos hizo caso omiso de la documentación y permitió que comerciantes del cuarto viernes extendieran sus actividades comerciales, cuando tuvieron que retirarse desde hace varios días de esa céntrica calle.
Se conoció que independientemente de sus contribuciones oficiales para trabajar en el cuarto viernes de cuaresma, vendedores de trastes de aluminio con espacios superiores a 20 metros de largo y de frutas con extensiones de por lo menos seis metros, otorgaron “pagos bajo el agua” de 10 mil y 4 mil pesos a cambio de permitirles quedarse más días y ocupar lugares que tradicionalmente se rentan a alfareros, aunque esos recursos económicos no ingresaron a las arcas del ayuntamiento.
El tráfico de influencias motivado por reglamentos para permitir a cambio de remuneraciones monetarias “no oficiales”, la invasión de lugares dedicados a vendedores de artesanías de barro y cerámica, generó la inconformidad de alfareros que presionaron y exigieron al alcalde morenista, Juan Andrés Vega Carranza, el retiro de esos comerciantes, además de aclararle que el cuarto viernes y el “Día del Jarro” son temas distintos y tienen sus propias actividades comerciales.
La festividad del “Día del Jarro” es una tradición característica de Taxco que se realiza desde hace muchas décadas en el barrio de la Veracruz, días antes del inicio de la Semana Mayor; mujeres y hombres dedicados a la alfarería, llegan de distintos lugares del país a ofrecer sus artesanías manufacturadas con barro y diferente simbología, pero esta ocasión por lo menos seis fabricantes fueron afectados por el allanamiento de sus espacios, que permitieron cercanos a Vega Carranza.
