El Gobierno Municipal de Chilpancingo expresa su más alta preocupación por los hechos de violencia que se registran en las comunidades de Inscuinatoyac y Carrizal del Pinzón, donde la situación ha alcanzado un nivel de máxima alarma y representa un riesgo real para la integridad, la tranquilidad y la permanencia de las familias en sus hogares. En Carrizal de Pinzón, pobladores denunciaron agresiones armadas durante más de seis horas y el uso de explosivos lanzados desde drones, sin una respuesta oportuna suficiente para contener el peligro.
Lo que hoy ocurre en la Sierra no puede verse como un hecho aislado ni como un problema contenido en comunidades apartadas. La violencia que se expande en esta zona amenaza con escalar, desbordarse y catalizar nuevos escenarios de confrontación con impacto directo en la ciudad de Chilpancingo, capital del estado, por lo que actuar tarde tendría consecuencias mucho más graves para toda la población.
Ante esta realidad, el Ayuntamiento hace un llamado de urgencia extrema al Gobierno Federal para que fortalezca de inmediato su presencia operativa, incremente el número de efectivos del Ejército y Guardia Nacional, amplíe los patrullajes y establezca una estrategia permanente de contención y prevención en la Sierra y en la capital. Chilpancingo necesita respaldo institucional pleno, porque la dimensión del riesgo exige una respuesta del Estado mexicano a la altura de la amenaza.
Al mismo tiempo, el Gobierno Municipal reitera su disposición absoluta para mantener y fortalecer la coordinación con el Gobierno del Estado, bajo una premisa elemental: en momentos como este, la responsabilidad pública debe asumirse con unidad, seriedad y visión común. La seguridad de la población no admite diferencias secundarias ni esfuerzos dispersos; exige coordinación efectiva entre los tres órdenes de gobierno.
Como se ha advertido públicamente en distintos momentos del debate sobre la seguridad del municipio, Chilpancingo no puede solo frente a un fenómeno delictivo de esta magnitud. La Federación, el Estado y el Ayuntamiento deben cerrar filas, actuar con oportunidad y proteger a la ciudadanía.
El Gobierno Municipal de Chilpancingo seguirá cumpliendo con su responsabilidad, poniendo a disposición toda su capacidad institucional y su voluntad de colaboración. Pero también lo dice con claridad y sentido de Estado: hoy se necesita ayuda federal inmediata, suficiente y sostenida para preservar la paz, proteger a las familias y evitar que esta crisis derive en consecuencias irreversibles.
Gobierno Municipal de Chilpancingo
CHILPANCINGO EXIGE ATENCIÓN FEDERAL DE URGENCIA EXTREMA ANTE LA ESCALADA DE VIOLENCIA EN LA SIERRA










