Mes: diciembre 2021

MUEREN 3 MUJERES Y UN MENOR HERIDO EN ACCIDENTE – Por Agencia CEPROVYSA.COM

Chilpancingo, Guerrero. Diciembre 25-2021.- Un accidente automovilístico dejó un saldo de 3 mujeres sin vida y un menor de edad herido.

Las mujeres y el menor viajaban en una camioneta de doble cabina sobre la carretera federal México- Acapulco misma que volcó, y cayó a un barranco, a la altura de la Colonia La Miel.

El accidente produjo la muerte de 3 mujeres y lesiones graves al menor que fue trasladado a un hospital a Chilpancingo para recibir atención médica.

Se desconoce hasta el momento la causa del accidente, así como la identidad de las personas que perdieron la vida, mismas que son originarias de la localidad de Mohoneras.

Un Ángel advirtió a los Magos sobre las intenciones de Herodes – ARTURO RÍOS RUIZ/ GOTAS LATITUD MEGALÓPOLIS

UN ÁNGEL ADVIRTIÓ A LOS MAGOS LAS INTENCIONES DE HERODES

Por: ARTURO RÍOS RUIZ

El rey Herodes, “Herodes el Grande”, fue rey de Judea con apoyo de Roma. Ejecutó a una de sus esposas y a tres de sus hijos, fue un prolífico constructor, renovó y amplió el Templo de Jerusalén, salvó los antiguos Juegos Olímpicos ante una crisis financiera.

Su padre, Antípater, era de Idumea, costa sur del Mar Muerto. Su madre, Cypros, era de Nabataea, Jordania. Herodes y su padre apoyaron a los romanos que les dieron poder. papá, fue envenenado y en una revuelta, tomaron Jerusalén, mataron a uno de sus hermanos y Herodes huyó a Roma.
Buscó el apoyo de Octavio y Marco Antonio, que eran aliados. Lo hicieron rey de Judea y, retomó Jerusalén con el apoyo del ejército romano. Se casó con Mariamme, tuvieron tres hijos. Herodes ejecutó a Mariamme acusada de adulterio e intento de asesinato. Tenía 10 esposas.
Ejecutó a sus hijos Alexander y Aristóbul y Antípater II. Los acusó de tratar de matarlo. Confiscó bienes de quienes creía que no apoyaban su gobierno. Chocó con Cleopatra, reina de Egipto y amante de Marco Antonio. Codició el reino de Herodes e influenció a Marco Antonio para entregarle el territorio de Herodes.
La alianza entre Octavio y Marco Antonio terminó y se enfrentaron, Herodes apoyó a segundo y perdieron, en Actium. Navegó a Rodas buscó a Octavio, y se quitó la corona, le dijo que había apoyado a Marco Antonio. Se disculpó muy sumiso. Flavio Josefo escribió. “Octavio se impresionó, hizo rey a Herodes y le devolvió el territorio de Cleopatra. Fuente: Muy historia de España.

REGIDORA DE TAXCO APARECE CON VIDA
Por Agencia CEPROVYSA.COM

Taxco de Alarcón, Guerrero. Diciembre 23-2021.- La Regidora priísta del Municipio de Taxco de Alarcón, Rita Acevedo, fue localizada con vida.

La Regidora, que se encuentra bien de salud, fue encontrada en la carretera Taxco – Tetipac, en la zona norte del Estado.

“La Fiscalía General del Estado informa que la Policía Investigadora Ministerial, y las corporaciones de la Policía Estatal y la Preventiva de #Taxco implementaron un operativo de búsqueda en la zona para dar con el paradero de la regidora”.

Asímismo se dijo que la representante popular se encuentra ya con sus familiares.

Sobre éste hecho el Coordinador de la Fracción Parlamentaria del PRI y dirigente estatal de ese Instituto Político, Héctor Apreza Patrón confirmó la desaparición de la Regidora, asímismo comentó que sucedió luego de que la Edil votó en contra de la solicitud de un préstamo de 30 millones de pesos que solicitaba el Alcalde de FxM.

Instala la SSP Guerrero módulos de atención en municipios turísticos

Chilpancingo, Guerrero, 22 de diciembre de 2021.- Como parte del despliegue operativo y acciones de proximidad social para esta temporada vacacional “Invierno 2021”, personal de la Dirección General de Prevención Social del Delito de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal instaló 13 módulos de atención ciudadana en ocho ciudades de la entidad, tres de ellas con vocación turística.

Por indicaciones del secretario de Seguridad Pública, Evelio Méndez Gómez, el personal dará atención en estos módulos de 10:00 a las 17:00 horas, y permanecerán funcionando hasta el próximo 06 de enero de 2022, fecha en que concluyen las vacaciones decembrinas.

La directora de Prevención Social del Delito, Alma Roselin Organiz Salgado informó que se brinda orientación a las y los vacacionistas, al mismo tiempo que se les canaliza ante las instituciones pertinentes para su correcta atención.

También, explicó, se les dan recomendaciones sanitarias mediante códigos QR para que respeten las medidas sanitarias, y así evitar la propagación y contagios de COVID-19.

Los módulos de atención se ubican en las siguientes ciudades turísticas: el puerto de Acapulco en el punto del Asta Bandera y en el exterior de una terminal de autobuses de la avenida Cuauhtémoc; en dos puntos de la zona hotelera de Zihuatanejo y en el área de bancos y plaza Borda de Taxco.

Así como también en Chilpancingo, en dos puntos que es la caseta de Palo Blanco de la Autopista del Sol y en la Feria de San Mateo; en el Zócalo de Chilapa; la plaza de la Paz de Ayutla; en el crucero de Cruz Grande, así como en el Zócalo y plaza Tamarindos de Iguala.

Con estas acciones, el personal de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal reafirma su compromiso con la ciudadanía, siguiendo los lineamientos de la Gobernadora, Evelyn Salgado Pineda.

Atilano – MANUEL PÉREZ TOLEDANO/ EL CUENTO DE LA NOCHE – LATITUD MEGALÓPOLIS

EL CUENTO DE LA NOCHE

Por: MANUEL PÉREZ TOLEDANO

Atilano se deslizaba por la vida en la bicicleta de sus anteojos, a treinta kilómetros por hora. Encaramado en ese vehículo de vidrio, el paisaje se alargaba en contorsiones de presbicia, y las distancias le abrían el abanico múltiple de sus espejismos y oasis…

Pero Atilano no estaba conforme. El hubiera deseado poseer un telescopio en cada ojo para abarcar a sus anchas el lomo elefantiásico del horizonte.
– ¡Ja, Ja! – reía así siempre que se juzgaba ambicioso.

Y aún nos falta decir lo principal; Atilano era el enemigo número uno de la memoria. Lo olvidaba todo… A veces no daba los “buenos días” no porque fuese incorreción suya sino porque las palabras habíansele ahogado en una de sus innumerables lagunas. ¡Imaginad semejante amnesia!

IO

EL CUENTO DE LA NOCHE

Por: MANUEL PÉREZ TOLEDANO

Atilano se deslizaba por la vida en la bicicleta de sus anteojos, a treinta kilómetros por hora. Encaramado en ese vehículo de vidrio, el paisaje se alargaba en contorsiones de presbicia, y las distancias le abrían el abanico múltiple de sus espejismos y oasis…

Pero Atilano no estaba conforme. El hubiera deseado poseer un telescopio en cada ojo para abarcar a sus anchas el lomo elefantiásico del horizonte.
– ¡Ja, Ja! – reía así siempre que se juzgaba ambicioso.

Y aún nos falta decir lo principal; Atilano era el enemigo número uno de la memoria. Lo olvidaba todo… A veces no daba los “buenos días” no porque fuese incorreción suya sino porque las palabras habíansele ahogado en una de sus innumerables lagunas. ¡Imaginad semejante amnesia!

– ¡Ja, ja! – Y reía también así cuando al rato se acordaba de la lengua.
Atilano tenía una debilidad: su prima Rosita, rubios cabellos y maravillosos ojos. Se podía asegurar que Rosita era el oxígeno vital de sus pulmones; sin ella, las pobres vísceras hubiéransele hinchado cual secas esponjas, en el paroxismo de la asfixia mortal…

-Rosita, de mi vida, ¿me querrás siempre? … – gangueaba Atilano en pleno trance sentimental.
– Ya me fastidias con la misma pregunta, Atilano. Si no te quisiera no andaría contigo.
– Gracias linda, eres muy buena.
Pero un día ¡Oh triste repetición! – Una voz aguda y viscosa, como lengua de víbora le silbó al oído:
– Rosita te engaña…
– ¡No lo creo, no lo creo! – Repetíase incrédulo – Rosita es incapaz… Es tan buena…
Mas la duda – gusanillo maldito- empezó a roerle la roja manzana del corazón, y el frío sudor de la inquietud le acribilló ña piel en el abrazo húmedo y feroz del escozor…
Y vigiló sus pisadas, igual que el felino acecha las de su víctima. Y comprobó la burla. ¿Sería realmente Rosita? Sí, era ella, ni lugar a dudas. Y se quitó los anteojos para ver opaca la amarga realidad…

IO

EL CUENTO DE LA NOCHE

Por: MANUEL PÉREZ TOLEDANO

Atilano se deslizaba por la vida en la bicicleta de sus anteojos, a treinta kilómetros por hora. Encaramado en ese vehículo de vidrio, el paisaje se alargaba en contorsiones de presbicia, y las distancias le abrían el abanico múltiple de sus espejismos y oasis…

Pero Atilano no estaba conforme. El hubiera deseado poseer un telescopio en cada ojo para abarcar a sus anchas el lomo elefantiásico del horizonte.
– ¡Ja, Ja! – reía así siempre que se juzgaba ambicioso.

Y aún nos falta decir lo principal; Atilano era el enemigo número uno de la memoria. Lo olvidaba todo… A veces no daba los “buenos días” no porque fuese incorreción suya sino porque las palabras habíansele ahogado en una de sus innumerables lagunas. ¡Imaginad semejante amnesia!

– ¡Ja, ja! – Y reía también así cuando al rato se acordaba de la lengua.
Atilano tenía una debilidad: su prima Rosita, rubios cabellos y maravillosos ojos. Se podía asegurar que Rosita era el oxígeno vital de sus pulmones; sin ella, las pobres vísceras hubiéransele hinchado cual secas esponjas, en el paroxismo de la asfixia mortal…

-Rosita, de mi vida, ¿me querrás siempre? … – gangueaba Atilano en pleno trance sentimental.
– Ya me fastidias con la misma pregunta, Atilano. Si no te quisiera no andaría contigo.
– Gracias linda, eres muy buena.
Pero un día ¡Oh triste repetición! – Una voz aguda y viscosa, como lengua de víbora le silbó al oído:
– Rosita te engaña…
– ¡No lo creo, no lo creo! – Repetíase incrédulo – Rosita es incapaz… Es tan buena…
Mas la duda – gusanillo maldito- empezó a roerle la roja manzana del corazón, y el frío sudor de la inquietud le acribilló ña piel en el abrazo húmedo y feroz del escozor…
Y vigiló sus pisadas, igual que el felino acecha las de su víctima. Y comprobó la burla. ¿Sería realmente Rosita? Sí, era ella, ni lugar a dudas. Y se quitó los anteojos para ver opaca la amarga realidad…
– ¡Ja, Ja! Todo fuera como olvidar… Es mi fuerte, ¡Ja, ja!
– Y dio media vuelta calándose de nuevo los anteojos.
Pasaron los días y Atilano, corriendo a treinta kilómetros por hora – en la bicicleta de sus anteojos-, volvíase más detraído y apto para olvidar. Olvidaba todo… El zapato izquierdo lo traía en el pie derecho y la camisa abrochábasela al revés. Los amigos le gritaban:

– ¡Atilano, Atilano, responde!
¿Ya no nos conoces?
Y él no contestaba. Quizá habíase olvidado hasta de su propio nombre. De vez en cuando los transeúntes se daban codazos entre sí al ver pasar a un infeliz loco sonriente
– ¡Ja, Ja!
Atilano estaba feliz; el éxito habíase coronado su resolución, y su risa estremecía a los viandantes.
Y todo resultó tan a las mil maravillas, que una mañana, Atilano amaneció muerto sobre su mísero jergón de la casa de huéspedes. Habíasele olvidado despertar para continuar viviendo…
La policía, al practicar sus investigaciones, sólo encontró unos anteojos -Bicicleta rota de manubrios torcidos – Junto a los zapatos viejos del olvidado “Olvidador”.

Yaz, hace 4 años – MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN / ENTRESEMANA

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YAZ, HACE 4 AÑOS

Por: MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN

Hay flores amarillas en recuerdo de los tiempos idos, Yaz.

Y sacuden el alma con el recuerdo de los tiempos recientes, hija. Los dolorosos tiempos recientes.

Estás enterada, premonitoria lo supiste desde esos días cuando llegabas cómplice hasta el cuarto donde Moy, postrado por la maldita enfermedad, te esperaba. ¿Tuvo tu hermano tiempo prestado?

¡Ah! Cómo olvidar esos momentos difíciles cuando Moy luchaba contra los males que lo dejaban sin aliento y le hurtaban la salud de poquito a poquito. ¿Recuerdas, Yaz, cómo le provocábamos una sonrisa con cualquier tontería?

¡Ay!, Yaz. El pasado 13 de mayo Moy atendió a tu llamado, como promesa para cubrir la deuda contraída hace más de seis años, porque en esos días de visitas al Centro Médico Nacional, sí, en esos en los que te provocaba algo más que preocupación el estado de salud de tu hermano, tu gemelo astral, me confiaste camino a la avenida Cuauhtémoc.

–Papi, doy mi vida por la de mi hermano—me dijiste con la firmeza de la sinceridad que te era propia.

Y me provocaste sentimientos encontrados. Sonreí por esa tu oferta que en algunos suena a fanfarronería pero en ti era convicción, y en contra no admití ese trueque de vida entre mis dos hijos admirados, mis amados gemelos triunfadores, grandes seres humanos.

–No, Yaz, no digas eso. Moy va a sanar y nos vivirá mucho tiempo—te respondí.

No hubo más comentarios y tu hermano se recuperó y lo llevamos a mi departamento porque en el suyo se recuperaba solitario. Eras la madre amorosa que le llevaba los alimentos frescos y procuraba compañía. También eras madre de tus hermanos menores.

Pero, ¡caray!, después decidiste pagar esa oferta.

Y, permíteme decir a quienes me leen, justo este sábado 18 de diciembre de 2021 se cumplen cinco años en los que la vida se te fue.

Hay muchos sinónimos para evitar llamar a la muerte por su nombre pero pocos para asumir la ausencia. Tu ausencia me dolerá siempre, Yaz; tu recuerdo es presente y me animas, como fue tu lección de vida, a no doblarme. El duelo es eterno, el propio porque el ajeno y compartido y declarado se va como un suspiro.

¡Vamos a romperle el espinazo a la adversidad!, decías cuando la tormenta arreciaba en la economía y los problemas en el quehacer cotidiano. Aunque había otra expresión que invitaba a levantarse porque la tesis de vida siempre ha sido, en nosotros, a la chingada los problemas.

Sí, Yaz, eras dura, contundente en tu desempeño profesional, dictadora de ti misma que se exigió tanto hasta llegar a dar lecciones de tu profesión: periodista, reportera que aquella tarde del domingo 18 de diciembre de 2016 dejó que la vida se le escapara en plena redacción de Notimex.

En el tercer año de prepa decidiste que serías periodista, aunque tiempo atrás lo decías y yo creía que era para darme por mi lado. Mi amada Yaz, maestra en periodismo político por la Carlos Septién, qué sábados aquellos de compartir alimentos y repasar lo acontecido en el trabajo, como fue en la víspera de tu partida cuando, alegre, me platicaste el avance de los preparativos para la cena de Navidad en tu casa, de los regalitos que envolvías.

Moy se había recuperado y lleno de salud estaba comprometido a no faltar a la cita en tu departamento para brindar y saborear la cena que prepararías.

Andábamos solitarios como en aquel año en el que quedamos en esa especial orfandad y decidimos, Moy, tú y yo, irnos a recibir el Año Nuevo en Guayabitos, Nayarit. Viajamos en ferrocarril.

Pero, Yaz, debo reclamarte que no cumpliste el acuerdo hecho esa noche en medio de la cumbia que bailábamos: siempre juntos, siempre, rompiéndole el espinazo a la adversidad. De eso nunca supo, quien por esos días ya andaba en otros lejanos lugares disfrutando de la independencia irresponsable, aunque muy propia.

Yaz, Yaz, haces falta; dejaste un enorme hueco que en el transcurso del año lleno con tus recuerdos y, te confieso, con las lágrimas que solitario dejo escurran impunes y desde la tarde del 13 de mayo de este año tienen otro motivo: la ausencia de tu gemelo. ¡Caray!

Seguramente estabas presente cuando Moy traía tu recuerdo a la plática. Y es que, Yaz, vivimos tiempos de bonanza emocional, desparramábamos felicidad y sonreíamos despojados de cualquier sonrojo, en público contándonos chistes o tijereteando al prójimo.

¡Ah!, esos días de festejo de cumpleaños y en las sobremesas cuyo tema era el futuro de tus hermanos menores, de Astrid Daniela y de Daniel y de Carlitos.

Por cierto, hija, aunque lo sabes te cuento que Astrid ha comenzado a caminar en pos de éxito en su profesión, vaya, no propiamente diseñadora gráfica pero se revela como cantante. Y Daniel es médico en un tris de iniciar la especialidad y Carlitos debuta en el terreno de la ingeniería para comenzar a trabajar el 3 de enero del año entrante, en Querétaro.

César y Anel, pareja que destila felicidad. Y tu primo César Aarón, inquieto novel cineasta que comparte tiempos juveniles con Daniel y Carlitos. ¿Qué te parece, Yaz?

Sí, sí, ya sé, Moy pertenecía a ese grupo compacto que se reúne a comer y a festejar la vida. Y lo extrañamos inconmensurable. ¿Los demás? ¿Las demás? En sus espacios, hija, rumiando sus avatares, los que han ganado a pulso.

¿Y qué de mí, hija? En paz y orden, con estas ganas de saber de ti, de enterarme cómo te sientes en ese espacio de lo ignoto, pero entiendo que de pronto me visitas porque esa brisa que viene de ninguna parte, anuncia la presencia de los ausentes. Te amo, hija. Y sabes que amo a Moy. Los amo y extraño su compañía, en especial sábados y domingos, en los desayunos o las comidas en mi casa.

Qué dolor, Yaz. Otra Navidad, otra bienvenida al Nuevo Año sin ti, ahora también sin Moy. No, no reclamo ni reparto culpas porque el destino me arrebató la presencia de ustedes, mis gemelos.

Brindaré por la prosperidad del prójimo y chocaré mi copa con la tuya y la de Moy, reiré en recuerdo de esas noches en los que la cena era de manjares que por estos días irrumpen, olorosos, en nuestra mesa. ¿Recuerdas la cena de Navidad en casa de mi compadre Alfredo Camacho?

Yaz, dile a Moy que lo convocamos a la mesa, que nos alegre la velada y reparta sonrisas. Dile que sus amigas lo recuerdan y que tu tocaya, Yaz, sobrina de mi compadre Abelardo Martín, les manda saludos.

Yaz, te recuerdo vestida de china y me roba la atención tu sonrisa en la foto que nos capta abrazados. Y la de Moy niño trepado en el árbol de aguacate, en mi pueblo San Lorenzo Chiautzingo, también aquella en la que están, junto con Brenda, frente a la casa de mi abuelo Don Melquiades. Y atrás el vochito verde bandera.

¡Ay!, hija, tu presencia está en cada espacio de mi casa y de mi alma. No pregunto por qué te fuiste y luego invitaste a Moy a acompañarte. ¿Quién despide a dos hijos amados? ¿Por qué esta ley irreverente de la vida?

Usted disculpará este texto de personal contenido. Pero, mire usted, en esta soledad que deja la ausencia de los hijos, siempre habrá motivos para compartir lo que se siente en el pecho, y esa sensación del nudo atorado en la garganta.

Yaz, hija. Te recuerdo que te recuerdo; cuida a Moy como siempre lo hiciste en estos espacios terrenales. Los beso con amor. ¡Feliz Navidad!

sanchezlimon@gmail.com www.entresemana.mx @msanchezlimon @msanchezlimon1

Pierna de cordero al Romero – GLORIA ZABALGOITIA – TE LA PONGO FÁCIL LATITUD MEGALÓPOLIS

• 1 Pierna de cordero
• ¼ de taza de ajo con cebolla
• 2 cdas. de salsa Maggy
• 1 cda. de mostaza
• 1 cdita. de salsa inglesa
• ¼ de taza de aceite de oliva
• 2 limones su jugo
• ¼ de taza de romero fresco picado
• 1 cda. de orégano fresco picado

1.- Mezclar todos los ingredientes y embarrar muy bien la pierna.
2.- Poner en una bolsa de hornear con el vino blanco y la salsa demiglass, hornear por aprox. 1 ½ hrs. a170 º C Hasta que dore.
3.- Colar los líquidos y poner un poco de fécula de maíz disuelta en agua para espesar.