{"id":10124,"date":"2026-07-06T22:24:46","date_gmt":"2026-07-07T04:24:46","guid":{"rendered":"https:\/\/ceprovysa.com\/?p=10124"},"modified":"2026-07-06T22:24:48","modified_gmt":"2026-07-07T04:24:48","slug":"el-lagarto-se-niega-a-comer-pbro-jorge-amando-vazquez-rodriguez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceprovysa.com\/?p=10124","title":{"rendered":"EL LAGARTO SE NIEGA A COMER &#8211; Pbro. Jorge Amando V\u00e1zquez Rodr\u00edguez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><br>Martin Seligman, en su libro, La aut\u00e9ntica felicidad, (2004), cuenta la historia de un lagarto que se niega a comer.<br>\u201cEl lagarto pertenec\u00eda a uno de los colegas de Seligman. Sin importar lo que le ofrecieran \u2014fruta, carne picada, moscas muertas\u2014, el lagarto se negaba a comer. Pero un d\u00eda, su due\u00f1o arroj\u00f3 un peri\u00f3dico sobre un s\u00e1ndwich de jam\u00f3n. El lagarto se abalanz\u00f3 sobre el peri\u00f3dico, lo hizo pedazos y devor\u00f3 el s\u00e1ndwich.<br>\u201cLos lagartos han evolucionado para acechar, abalanzarse y desgarrar antes de comer\u201d. \u201cEste ejercicio era tan esencial para la vida del lagarto que su apetito no pod\u00eda despertarse hasta que [este comportamiento] se activara\u201d.<br>Me vino a la mente esta an\u00e9cdota de Seligman al observar que ahora nosotros, o gran parte de nosotros, nos hemos acostumbrado a comer (trabajar) sin el menor esfuerzo viviendo de mitos que se nos han transmitido y que Nassim Nicholas Taleb en su libro, Antifragilidad describe a la perfecci\u00f3n:<br>\u201cRecordemos que no estamos dise\u00f1ados para recibir nuestros alimentos sin esfuerzo, entregados directamente a domicilio incluso. En la naturaleza ten\u00edamos que gastar energ\u00eda para comer. Los leones cazan para comer y no al rev\u00e9s: no comen primero y se dedican luego a cazar por mero placer. Alimentar a las personas antes de que hayan gastado energ\u00eda confunde sin duda el proceso se\u00f1alizador de sus organismos. Y tenemos sobradas pruebas de privar intermitentemente (y solo intermitentemente) de comida a esos organismos genera efectos beneficiosos para muchas de sus funciones\u201d. (Taleb, p.456)<br>No tiene que sorprendernos que a\u00f1os de evoluci\u00f3n humana no la podemos cambiar en poco tiempo, pues el esfuerzo, el trabajo, o simplemente ganarse el pan de cada d\u00eda es una aut\u00e9ntica justicia que requiere el m\u00e1ximo esfuerzo y \u00e9sta tiene que ser, -como hace milenios- la din\u00e1mica y no al rev\u00e9s, o sea, primero comer y despu\u00e9s trabajar (que, a veces ni eso hacemos).<br>Tiene que haber una resistencia para cambiar nuestra mentalidad y concientizarnos de esta realidad de siempre: \u201cComer\u00e1s con el sudor de tu frente\u201d (Gn 3,19), y esta advertencia no est\u00e1 de adorno si es una ley de vida, incluido el desayuno. Que por otra parte, en referencia al desayuno el mismo Taleb tiene la siguiente reflexi\u00f3n:<br>\u201cSe ha subestimado la respuesta al hambre, nuestra antifragilidad. Llevamos tiempo diciendo a la gente que coman un desayuno abundante para que pueda hacer frente a las penalidades del trabajo diario. Y esa no es ninguna teor\u00eda novedosa salida de las mentes de nutricionistas contempor\u00e1neos nuestros, incapaces de ver lo que realmente indican las pruebas emp\u00edricas: me sorprendi\u00f3 verla, por ejemplo, en un di\u00e1logo de la monumental novela de Stendhal Rojo y negro, en el que alguien dice al protagonista, Julien Sore, que \u201cel trabajo del d\u00eda ser\u00e1 largo y duro, as\u00ed que fortalezc\u00e1monos con un desayuno\u201d (lo que, en el franc\u00e9s de aquella \u00e9poca, se llamaba un \u201cprimer almuerzo\u201d). En realidad, cada vez parece estar m\u00e1s demostrado que la idea del desayuno como una de las principales comidas del d\u00eda, son cereales y otros productos parecidos, resulta da\u00f1ina para los seres humanos (de hecho, me pregunto por qu\u00e9 pas\u00f3 tanto tiempo antes de que alguien se diera cuenta de la necesidad de contrastar emp\u00edricamente una idea tan antinatural como esa). Adem\u00e1s, las pruebas muestran que, a menos que se trabaje antes para gan\u00e1rselo, el desayuno resulta perjudicial o, al menos, no reporta beneficio alguno\u201d. (Taleb, p.456)<br>Cita larga pero necesaria por la uniformidad de su informaci\u00f3n dicha por un experto en estos interesantes datos que coinciden en investigadores tan dispares como el mencionado m\u00e1s arriba, Seligman y ahora Nicholas Taleb: tanto el lagarto como el ser humano, su evoluci\u00f3n los ha llevado hasta donde estamos gracias al esfuerzo, trabajar para ganarlo.<br>No creo que esto sea muy dif\u00edcil de entender, tampoco dicha conclusi\u00f3n se llega por una simple l\u00f3gica, s\u00f3lo es fruto de la experiencia fundamental del ser humano, que en la actualidad se nos ha olvidado as\u00ed como el le\u00f3n no come para cazar sino caza para comer.<br>No s\u00e9 si estar inscritos en las diferentes plataformas donde podemos ordenar pizzas, hamburguesas, hot dogs, alitas, tacos al pastor y dem\u00e1s comida r\u00e1pida sea una se\u00f1al de progreso, pero lo que si s\u00e9 es que la ley del m\u00ednimo esfuerzo engrosa las filas de comer sin hacer el m\u00ednimo esfuerzo, pensando que alimentarse de esa manera es un premio al no hacer algo de provecho.<br>Primero se gastan energ\u00edas que la comida nos devuelve, pero no al rev\u00e9s.<br>Si el trabajo es tan escaso ahora es precisamente porque hay algunos incentivos gratuitos que, fruto de pol\u00edticas tal vez bien pensadas de repartir las riquezas, el gran grueso de la poblaci\u00f3n no ha entendido que estos subsidios son solamente eso, ayudas, no suplencias para ya no trabajar o esforzarnos para saber salir adelante y superarnos.<br>He escuchado a cada vez m\u00e1s personas que normalmente emplean a personas en sus negocios que ya casi nadie quiere trabajar porque van saliendo adelante como consecuencia de juntar las diferentes ayudas que reciben oficialmente.<br>RACIONALISMO INGENUO: TODO SIN ESFUERZO<br>El problema no se circunscribe s\u00f3lo a comer sin tener previo un esfuerzo sino que se extiendo a nuestros nuevos h\u00e1bitos como son el de caminar fruto de esta nueva mentalidad del racionalismo ingenuo: \u201cDel mismo modo que, durante mucho tiempo, la gente se esforzaba por acortar sus horas de sue\u00f1o porque esta parec\u00eda in\u00fatil para nuestra l\u00f3gica terr\u00edcola, muchas personas creen que caminar no sirve para nada y prefieren utilizar medios mec\u00e1nicos de trasporte (coche, bicicleta, etc,); Luego se ejercitan en el gimnasio. Y cuando caminan, lo hacen siguiendo ese ignominioso m\u00e9todo del \u201cpower walk\u201d, en ocasiones, incluso con pesos en los brazos. No se dan cuenta de que, por razones impenetrables a\u00fan para ellos, es muy posible que caminar si esfuerzo, a un ritmo inferior al del nivel de estr\u00e9s tenga ciertos beneficios o, seg\u00fan yo mismo me atrever\u00eda a especular, sea incluso necesario opera los seres humanos, tal vez tanto como esa horas de sue\u00f1o que, en cierto momento, la modernidad no fue capaz de racionalizar y trato de reducir\u201d. (Taleb, p.458)<br>Comer, dormir, caminar, todo sin esfuerzo implica, queramos o no, la fuente de nuestros dolores de cabeza. Lo bueno es que nadie lo dir\u00e1 porque de por medio hay millones de pesos en juego, con tal que t\u00fa no te esfuerces y sigas sosteniendo al que realmente si trabajan a costa de tu salud o de tu vida misma. \u00a1Viva la pereza!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martin Seligman, en su libro, La aut\u00e9ntica felicidad, (2004), cuenta la historia de un lagarto que se niega a comer.\u201cEl lagarto pertenec\u00eda a uno de los colegas de Seligman. Sin importar lo que le ofrecieran \u2014fruta, carne picada, moscas muertas\u2014, el lagarto se negaba a comer. Pero un d\u00eda, su due\u00f1o arroj\u00f3 un peri\u00f3dico sobre<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9654,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ai_generated_summary":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"wpai_meta_description":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-10124","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-inicio"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ceprovysa.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/cropped-cropped-LOGO-CEPRO-alpha-v1-scaled-2-1-1.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10124"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10159,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10124\/revisions\/10159"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9654"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}