{"id":10580,"date":"2026-07-10T22:34:56","date_gmt":"2026-07-11T04:34:56","guid":{"rendered":"https:\/\/ceprovysa.com\/polvo-somos-regenerar-el-suelo-para-asegurar-el-futuro-francisco-alarcon-cimmyt\/"},"modified":"2026-07-10T22:34:56","modified_gmt":"2026-07-11T04:34:56","slug":"polvo-somos-regenerar-el-suelo-para-asegurar-el-futuro-francisco-alarcon-cimmyt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceprovysa.com\/?p=10580","title":{"rendered":"POLVO SOMOS *Regenerar el suelo para asegurar el futuro* Francisco Alarc\u00f3n CIMMYT"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading sf-article-header__title\">Polvo somos: regenerar el suelo para asegurar el futuro<\/h1>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.cimmyt.org\/es\/author\/falarcon\/\" class=\"author url fn\">Francisco Alarc\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">julio 7, 2026<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cimmyt.org\/content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/WhatsApp-Image-2026-07-07-at-2.40.33-PM-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66269\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cimmyt.org\/content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/WhatsApp-Image-2026-07-07-at-2.51.29-PM-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66272\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cimmyt.org\/content\/uploads\/sites\/2\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-17-at-1.47.27-PM-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66217\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cimmyt.org\/content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/MAPA-DEGRADACION-DE-SUELOS-INEGI-1024x791.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-66278\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>M\u00e1s de la mitad del territorio mexicano presenta alg\u00fan grado de degradaci\u00f3n del suelo. En el D\u00eda Internacional de la Conservaci\u00f3n del Suelo, la evidencia cient\u00edfica confirma que recuperarlo es indispensable para garantizar agua, alimentos y resiliencia frente al cambio clim\u00e1tico.<\/em>Emma Castolo Calder\u00f3n, participante del Diplomado en Agricultura Regenerativa de CIMMYT, integra el equipo t\u00e9cnico que acompa\u00f1a la implementaci\u00f3n del programa federal Cosechando Soberan\u00eda. A trav\u00e9s de capacitaci\u00f3n basada en evidencia cient\u00edfica, promueve la adopci\u00f3n de pr\u00e1cticas que regeneran el suelo y fortalecen la resiliencia de los sistemas de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Texcoco, Estado de M\u00e9xico, 7 de julio de 2026. La palabra suelo proviene del lat\u00edn solum. Humus, t\u00e9rmino asociado a la tierra y origen del nombre de la materia org\u00e1nica que da fertilidad al suelo, comparte la misma ra\u00edz etimol\u00f3gica que humano. La relaci\u00f3n no es una simple curiosidad ling\u00fc\u00edstica. Expresa una realidad que la ciencia ha confirmado durante d\u00e9cadas: la salud de las sociedades depende de la salud del suelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante buena parte del siglo pasado, el suelo fue entendido principalmente como el soporte donde crecen los cultivos. Hoy se reconoce como uno de los sistemas vivos m\u00e1s complejos del planeta. En esa delgada capa de la superficie terrestre ocurre una intensa actividad biol\u00f3gica donde millones de bacterias, hongos, insectos y otros organismos reciclan nutrientes, transforman materia org\u00e1nica, regulan el movimiento del agua y participan en el almacenamiento de carbono. Buena parte de lo que ocurre en una cosecha comienza mucho antes de la siembra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El suelo tambi\u00e9n sostiene funciones que trascienden la agricultura. Filtra el agua que recarga los acu\u00edferos, almacena una de las mayores reservas de carbono terrestre y alberga cerca de una cuarta parte de la biodiversidad del planeta. Cuando este sistema pierde funcionalidad, las consecuencias alcanzan simult\u00e1neamente la productividad agr\u00edcola, la disponibilidad de agua, la estabilidad de los ecosistemas y la capacidad de responder al cambio clim\u00e1tico.La cobertura del suelo y la reducci\u00f3n de la labranza favorecen la formaci\u00f3n de agregados estables, mejoran la infiltraci\u00f3n y retenci\u00f3n de agua y fortalecen la actividad biol\u00f3gica del suelo. Estas pr\u00e1cticas son fundamentales para construir sistemas agr\u00edcolas m\u00e1s resilientes frente al cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La L\u00ednea Base Nacional sobre Degradaci\u00f3n de Tierras y Desertificaci\u00f3n estima que el 56.7 % del territorio mexicano presenta alg\u00fan grado de degradaci\u00f3n. De manera paralela, la informaci\u00f3n del INEGI muestra que la erosi\u00f3n h\u00eddrica afecta m\u00e1s de un mill\u00f3n de kil\u00f3metros cuadrados del pa\u00eds. Cada temporada de lluvias puede arrastrar una parte del suelo que tard\u00f3 siglos en formarse, reduciendo su fertilidad, su capacidad para infiltrar agua y su potencial para almacenar carbono, adem\u00e1s de provocar la p\u00e9rdida de nutrientes que los productores han incorporado a los cultivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La degradaci\u00f3n responde a m\u00faltiples factores que interact\u00faan entre s\u00ed: la p\u00e9rdida de cobertura vegetal, la deforestaci\u00f3n, el sobrepastoreo, el manejo inadecuado del suelo y los efectos del cambio clim\u00e1tico. Sus consecuencias no se limitan a menores rendimientos agr\u00edcolas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n incrementan la vulnerabilidad frente a sequ\u00edas e inundaciones, aumentan el riesgo de derrumbes, reducen la disponibilidad de agua y debilitan los procesos biol\u00f3gicos que sostienen la producci\u00f3n de alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, la salud del suelo se evalu\u00f3 principalmente mediante sus propiedades f\u00edsicas y qu\u00edmicas. Hoy la ciencia tambi\u00e9n puede medir los procesos biol\u00f3gicos que determinan su funcionamiento. Esa nueva generaci\u00f3n de indicadores permite identificar cu\u00e1ndo un suelo comienza a recuperar su capacidad para infiltrar agua, reciclar nutrientes, almacenar carbono y sostener comunidades diversas de microorganismos e invertebrados, como lombrices e insectos, incluso antes de que esos cambios se reflejen en la productividad de los cultivos.La salud del suelo es la base de sistemas agroalimentarios resilientes. A trav\u00e9s de pr\u00e1cticas sostenibles y ciencia aplicada, agricultores e investigadores trabajan para restaurar la tierra y enfrentar los efectos de la desertificaci\u00f3n en M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n desarrollada por CIMMYT y sus socios demuestra que esa recuperaci\u00f3n es posible. Plataformas de investigaci\u00f3n de largo plazo han permitido evaluar c\u00f3mo evolucionan los suelos bajo distintos sistemas de manejo e identificar las pr\u00e1cticas con mayor potencial para mantener y restaurar su funcionamiento. La agricultura de conservaci\u00f3n, la cobertura permanente del suelo, el uso de abonos verdes, la diversificaci\u00f3n de cultivos y la incorporaci\u00f3n de leguminosas fortalecen progresivamente la actividad biol\u00f3gica, mantienen un reservorio de nutrientes, protegen el suelo contra la erosi\u00f3n h\u00eddrica y e\u00f3lica, favorecen la acumulaci\u00f3n de materia org\u00e1nica y mejoran su capacidad para infiltrar agua y reciclar nutrientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las leguminosas representan uno de los ejemplos m\u00e1s claros de c\u00f3mo la ciencia puede traducirse en soluciones. Gracias a su asociaci\u00f3n natural con bacterias fijadoras de nitr\u00f3geno, contribuyen a restaurar la fertilidad del suelo, reducir la dependencia de fertilizantes sint\u00e9ticos y fortalecer la resiliencia de los sistemas agr\u00edcolas cuando forman parte de rotaciones o asociaciones con cultivos como ma\u00edz, trigo y otros cultivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La importancia de estos resultados trasciende las parcelas experimentales. La regeneraci\u00f3n del suelo dej\u00f3 de ser una aspiraci\u00f3n para convertirse en un proceso respaldado por evidencia cient\u00edfica. Comprender qu\u00e9 pr\u00e1cticas funcionan, bajo qu\u00e9 condiciones producen mejores resultados y c\u00f3mo pueden adaptarse a diferentes regiones constituye una herramienta estrat\u00e9gica para orientar pol\u00edticas p\u00fablicas, fortalecer la toma de decisiones y acelerar la transici\u00f3n hacia sistemas agroalimentarios m\u00e1s resilientes.Distribuci\u00f3n de los grados de degradaci\u00f3n del suelo en M\u00e9xico. La cartograf\u00eda muestra \u00e1reas con degradaci\u00f3n ligera, moderada, fuerte y extrema, evidenciando la magnitud del desaf\u00edo para la conservaci\u00f3n del suelo y la producci\u00f3n sostenible de alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agricultura enfrentar\u00e1 en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas el desaf\u00edo de producir m\u00e1s alimentos con menos agua y bajo condiciones clim\u00e1ticas cada vez m\u00e1s variables. Ninguna innovaci\u00f3n alcanzar\u00e1 plenamente su potencial si el sistema natural que sostiene toda producci\u00f3n contin\u00faa degrad\u00e1ndose. Invertir en la ciencia del suelo significa invertir en la capacidad de producir alimentos, conservar el agua, fortalecer los servicios ecosist\u00e9micos, aumentar la resiliencia frente al cambio clim\u00e1tico y proteger uno de los patrimonios naturales m\u00e1s importantes del planeta. Con esa visi\u00f3n, CIMMYT impulsa en M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica un modelo de Cl\u00fasteres de Agroinnovaci\u00f3n y una red de ensayos a largo plazo, que articula a productores, empresas, gobiernos, instituciones de investigaci\u00f3n y otros actores del sector agroalimentario para acelerar la adopci\u00f3n de soluciones basadas en ciencia que contribuyan a conservar y regenerar los suelos y fortalecer la resiliencia de los sistemas agroalimentarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPolvo somos y al polvo volveremos\u00bb suele interpretarse como una reflexi\u00f3n sobre el origen y el destino de la vida. Hoy, la ciencia permite darle un significado adicional. El futuro de la agricultura, de la seguridad alimentaria y de los ecosistemas depender\u00e1, en buena medida, del estado del suelo que decidamos conservar y regenerar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Polvo somos: regenerar el suelo para asegurar el futuro Por&nbsp;Francisco Alarc\u00f3n julio 7, 2026 M\u00e1s de la mitad del territorio mexicano presenta alg\u00fan grado de degradaci\u00f3n del suelo. En el D\u00eda Internacional de la Conservaci\u00f3n del Suelo, la evidencia cient\u00edfica confirma que recuperarlo es indispensable para garantizar agua, alimentos y resiliencia frente al cambio clim\u00e1tico.Emma<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10579,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ai_generated_summary":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"wpai_meta_description":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-10580","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-inicio"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ceprovysa.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/WhatsApp-Image-2026-07-07-at-2.40.33-PM.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10580"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10580\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}