{"id":23668,"date":"2026-11-02T19:40:47","date_gmt":"2026-11-03T01:40:47","guid":{"rendered":"https:\/\/ceprovysa.com\/?p=23668"},"modified":"2026-11-02T19:40:47","modified_gmt":"2026-11-03T01:40:47","slug":"isabel-ortega-morales-carrancear-el-porvenir-el-robo-electoral-del-siglo-en-guerrero-como-el-tribunal-le-arrebato-15-municipios-a-las-mujeres-con-la-misma-trampa-de-1917-violeta-del-anahuac","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceprovysa.com\/?p=23668","title":{"rendered":"ISABEL ORTEGA MORALES *Carrancear el porvenir. El robo electoral del siglo en Guerrero: c\u00f3mo el Tribunal le arrebat\u00f3 15 municipios a las mujeres con la misma trampa de 1917* VIOLETA DEL AN\u00c1HUAC"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Violeta del An\u00e1huac<br>EL ROBO ELECTORAL DEL SIGLO EN GUERRERO: C\u00d3MO EL TRIBUNAL LE ARREBAT\u00d3 15 MUNICIPIOS A LAS MUJERES CON LA MISMA TRAMPA DE 1917<br>Carrancear el porvenir<br>Por Isabel Ortega Morales<br>A las mujeres de Guerrero les acaban de arrebatar en el escritorio lo que ya hab\u00edan conquistado en la calle y en la lucha civil organizada. No hay adorno ret\u00f3rico que maquille la afrenta: el reciente fallo del Tribunal Electoral del Estado ha consumado un despojo en toda regla, al reducir a una p\u00edrrica cuota de apenas tres ayuntamientos la propuesta de acciones afirmativas que blindaba 18 presidencias municipales para candidaturas exclusivas de mujeres.<br>Quince municipios borrados de un solo plumazo judicial. Quince espacios arrancados a lideresas de carne y hueso que hoy sostienen el tejido social en sus pueblos, devueltas por decreto a la sombra de los acuerdos cupulares.<br>Este fallo no representa un simple diferendo t\u00e9cnico; transgrede de forma directa el principio constitucional de no regresividad y progresividad de los derechos humanos, tutelado por el art\u00edculo 1\u00ba de nuestra Carta Magna. Las conquistas ciudadanas no se mutilan ni se regatean: se ensanchan. Al cercenar un bloque afirmativo ya delineado, el \u00f3rgano jurisdiccional no imparti\u00f3 justicia, valid\u00f3 un retroceso institucional inadmisible.<br>La gravedad adquiere tintes indignantes cuando se mira la geograf\u00eda de la exclusi\u00f3n. La tijera cay\u00f3 con especial sa\u00f1a en demarcaciones de La Monta\u00f1a y la Costa Chica, donde la marginaci\u00f3n econ\u00f3mica y las inercias patriarcales han mantenido hist\u00f3ricamente a las mujeres ind\u00edgenas y afromexicanas al margen de las decisiones colectivas. Al retirarles la garant\u00eda afirmativa en estos territorios, el Tribunal las deja desprotegidas frente a los se\u00f1ores de la pol\u00edtica local, esos que siguen decidiendo qui\u00e9n gobierna al calor de un pacto de cantina.<br>El espect\u00e1culo exhibe la doble moral de las dirigencias partidistas: posan con listones morados y firman acuerdos de avanzada en foros p\u00fablicos, mientras en privado instruyen a sus \u00e1reas jur\u00eddicas a litigar contra los espacios de las mujeres. Temen que la llegada de liderazgos femeninos a las presidencias municipales rompa el pacto clientelar, el manejo opaco del erario y la cultura del compadrazgo. Dejar tres municipios como d\u00e1diva no es equidad: es una limosna de utiler\u00eda para preservar el bot\u00edn territorial de los caciques.<br>Para entender la ra\u00edz de este agravio es indispensable mirar hacia atr\u00e1s, al origen de nuestra arquitectura institucional. La memoria popular mexicana, siempre certera para retratar las trampas del poder, acu\u00f1\u00f3 hace m\u00e1s de un siglo el verbo carrancear. No alud\u00eda al hurto callejero ni al asalto de caminos; defin\u00eda con amarga lucidez el despojo consumado desde las alturas del mando, el arrebato legalizado por decreto de quienes ostentan la investidura y la pluma oficial.<br>Hay que volver la vista a Quer\u00e9taro, a 1917. En aquel recinto solemne donde se forj\u00f3 la Constituci\u00f3n, los constituyentes inspirados por don Venustiano Carranza determinaron que el sufragio universal no alcanzaba para todas. Las mujeres mexicanas \u2014que hab\u00edan sido soldaderas, enfermeras de campa\u00f1a, periodistas de barricada y correos de la causa revolucionaria\u2014 fueron despojadas de sus derechos pol\u00edticos esenciales.<br>El argumento asentado en los diarios de debates fue lapidario: se les tach\u00f3 de sujetos carentes de criterio c\u00edvico propio, mentes dependientes de la tutela del var\u00f3n y presas f\u00e1ciles del fanatismo clerical. Bajo esa premisa abiertamente mis\u00f3gina se les neg\u00f3 la ciudadan\u00eda plena por temor a su autonom\u00eda c\u00edvica. Aquella exclusi\u00f3n fue una aut\u00e9ntica carranceada a la dignidad republicana de la mitad de la poblaci\u00f3n, obligando al pa\u00eds a esperar m\u00e1s de tres d\u00e9cadas para reconocerles en la ley el derecho elemental a votar y ser votadas.<br>La historia, en su obstinado ciclo de deudas no saldadas, repite hoy en Guerrero el mismo libreto. Quienes dictaron la sentencia en Chilpancingo recurren a tecnicismos procesales para lograr exactamente lo mismo que Carranza y sus constituyentes en 1917: cerrar el paso a las mujeres en los espacios donde verdaderamente se ejerce el poder p\u00fablico.<br>Pero olvidan que esta tierra de Antonia Nava de Catal\u00e1n y de tantas libertadoras an\u00f3nimas no dobla la cabeza ante las resoluciones de c\u00fapula. La legalidad que retrocede deja de ser justicia para convertirse en agravio. Y el agravio, cuando hiere la dignidad de un pueblo, no se disuelve en los archivos judiciales: se transforma en resistencia organizada y en cobro de cuentas en las urnas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Violeta del An\u00e1huacEL ROBO ELECTORAL DEL SIGLO EN GUERRERO: C\u00d3MO EL TRIBUNAL LE ARREBAT\u00d3 15 MUNICIPIOS A LAS MUJERES CON LA MISMA TRAMPA DE 1917Carrancear el porvenirPor Isabel Ortega MoralesA las mujeres de Guerrero les acaban de arrebatar en el escritorio lo que ya hab\u00edan conquistado en la calle y en la lucha civil organizada.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23667,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ai_generated_summary":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"wpai_meta_description":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-23668","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-inicio"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ceprovysa.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/cropped-cropped-LOGO-CEPRO-alpha-v1-scaled-2-4.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23668"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23668\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/23667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}