{"id":7646,"date":"2026-06-14T20:41:39","date_gmt":"2026-06-15T02:41:39","guid":{"rendered":"https:\/\/ceprovysa.com\/?p=7646"},"modified":"2026-06-14T20:41:45","modified_gmt":"2026-06-15T02:41:45","slug":"manuel-perez-toledano-ficha-de-baile-el-cuento-de-la-noche-latitud-megalopolis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceprovysa.com\/?p=7646","title":{"rendered":"MANUEL P\u00c9REZ TOLEDANO &#8211; Ficha de baile &#8211; EL CUENTO DE LA NOCHE \/ LATITUD MEGAL\u00d3POLIS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00bfTe has vuelto loco? De d\u00f3nde vamos a sacar \u201cla luz\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 DE las \u201cfichas\u201d y de lo que ganes por bailar \u2013 Exclamo \u201cEl tigre\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfY si no quiero bailar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Lo har\u00e1s!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella iba a re\u00edr, pero una bofetada le cerro los labios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Si te sales con alguien, te mato!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl caifan\u201d se arreglo las solapas des saco y desapareci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un alarido de trompeta desgarr\u00f3 el barullo. El m\u00fasico inflaba los carrillos como si fueran de hule. De vez en vez, sacud\u00eda la boquilla del instrumento para librarla de saliva. A esa hora, el cabaret bramaba de calor y de m\u00fasica. La pista de baile resultaba peque\u00f1a para la multitud de parejas que danzaban l\u00fabricamente. La trompeta militaba aullidos estridentes de oscuros ritos africanos. El acompasado \u201c\u00a1Tam! \u00a1Tam!\u201d del bong\u00f3, azotaba los o\u00eddos. En tanto, el baladista de la orquesta, con voz aguardientosa, entonaba el sonsonete:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSuavecito, am\u00e1\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suavecito, am\u00e1\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suavecito, am\u00e1\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/latitudmegalopolis.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/MANUEL-PEREZ-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-129521\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una de las mesillas del fondo, se acodo Irma, la \u201cPoca Lucha\u201d. Sus manos apretaban una docena de fichas. Los grandes ojos vagaban sin sentido de una pareja a otra, igual que si se tratara de monigotes absurdos. Ten\u00eda el cabello pintado de rubio y sus hermosos labios sangraban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer envejecida, grotesca, de pecho enjuto y carnes fofas, se acerc\u00f3 a Irma; al andar daba traspi\u00e9s. Apoy\u00f3 un brazo encima de los brazos desnudos de la joven, y dijo con sorna: \u2013 A ver, \u00bfPara qu\u00e9 tantas fichas?\u2026 \u00a1Si todo se lo lleva el sinverg\u00fcenza de tu viejo!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Irma se sacudi\u00f3 el brazo de su compa\u00f1era y la obligo a sentarse junto a ella. En seguida, reuni\u00f3 las fichas entre sus dedos, en un solo mont\u00f3n, a tiempo de exclamar: \u2013 \u00a1Eso era antes! \u00a1Ya no soy tan idiota! Porque lo que es ahora\u2026 \u00a1Todo lo que gane ser\u00e1 para mi hijo!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Irma dio una profunda fumada al cigarro. El humo se perdi\u00f3 en el denso ambiente. Luego, continuo igual que si hablara sola:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Si nace mujer\u2026 \u00a1no dejare que sufra lo que yo!\u2026 Por eso, todo lo que gane ser\u00e1 para ella. \u00a1Nada quiero que le falte!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre hipos, la vieja aprob\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Haces bien, \u201cPoca Lucha\u201d. \u00a1Ning\u00fan hombre vale la pena!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00edrame a mi, convertida en una basura que ya nadie levanta\u2026 Cuando era como tu, jam\u00e1s me faltaban machos que me explotaran\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Entonces, \u00bfT\u00fa m\u00fasico, el de la trompeta?\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Bah!\u2026 Ese ruco no cuenta\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSuavecito, am\u00e1\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suavecito, suavecito\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La m\u00fasica abri\u00f3 un par\u00e9ntesis. Las parejas se disolvieron entre risotadas. Empezaron a ocuparse las sillas. Los meseros iban y ven\u00edan con las charolas repletas de botellas y de vasos. Cuando uno de estos se romp\u00eda, todos los parroquianos gritaban al un\u00edsono: \u201c\u00a1Pe eso!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Embutida en un estrecho vestido rojo, llego hasta las amigas una compa\u00f1era; tenia abundantes cabellos y demasiada pintura en las pesta\u00f1as postizas. Se sent\u00f3 junto a Irma. Un borracho de overol manchado de aceite, entreg\u00f3 a la mujer de rojo el dinero por haber aceptado bailar. EL pregunto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00bfVas a bailar la otra conmigo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 Pos si no te ganan \u2013 respondi\u00f3 despectiva la mujer. Despu\u00e9s, se dirigi\u00f3 a Irma;. \u00a1Que bueno que te veo, mana!\u2026 Fig\u00farate que anoche, luego que te fuiste llego \u201cEL tigre\u201d a buscarte\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Mariguano con toda seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Chance\u2026 Y arm\u00f3 bronca con Pancho el cantinero\u2026 \u201cEl tigre\u201d lo descont\u00f3\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00bfY el patr\u00f3n?\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Uy!\u2026 Se puso furioso. Toc\u00f3 el silbato pa que vinieran los \u201cchocos\u201d. Nom\u00e1s que \u201cEl tigre\u201d se trep\u00f3 al rufo y se pint\u00f3 de volada\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Ha de andar bronco porque ya no le pasas la feria\u2026 -tercio la vieja, y se recargo de nuevo en el hombro de Irma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta, oprimi\u00f3 entre las manos el conjunto de fichas y coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Ha jurado matarme!\u2026 Cree el muy desgraciado que va a apantallarme con sus modales de rudo\u2026 -Y se toc\u00f3 la boca con resentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orquesta, encamarada en un tapanco, atac\u00f3 alegre paso doble. El ebrio del overol manchado de aceite, corri\u00f3 a sacar a bailar a la mujer del vestido rojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Ya agarraste barco, mana!\u2026 -eructo la ebria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un hombre de anteojos con todas las caracter\u00edsticas de bur\u00f3crata, se acerco a Irma:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00bfBailamos, mu\u00f1eca?\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u201cPoca Lucha\u201d meneo la cabeza en sentido negativo. Entonces, el despreciado gal\u00e1n invito a la borracha; esta se levanto feliz. Untada al hombre, principio a mover las buidas caderas al comp\u00e1s del acelerado ritmo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Irma qued\u00f3 sin compa\u00f1\u00eda en la mesilla solitaria. Daba profundas boconadas al cigarro. Escuchaba la m\u00fasica; de sobra conocida. \u00a1Su \u201ctrabajo\u201d!\u2026 Miro en derredor el penumbroso sal\u00f3n, cargado de olores nauseabundos y lleno de gente sucia que beb\u00eda alcohol de manera ruin y desorbitada. A veces, se preguntaba de donde pod\u00eda venir tanta gente as\u00ed, noche tras noche, con ese mismo insatisfecho af\u00e1n de embrutecerse\u2026 De pegar de gritos. \u00a1Y el odio!\u2026 \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda haber tanto odio?\u2026 Por cualquier nimiedad se trenzaban a pu\u00f1etazos, despedazaban las botellas, y muchas ocasiones terminaban a pu\u00f1aladas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez ella no ver\u00eda m\u00e1s ese cotidiano espect\u00e1culo. Estaba decidida a abandonar su infame \u201ctrabajo\u201d para siempre. Julio era un se\u00f1or grande, muy cierto, tan grande que incluso podr\u00eda pasar por su padre. Pero, en el fondo, \u00a1que buen coraz\u00f3n! Aceptaba todo. Se compromet\u00eda a cuidar a su hijo en cuanto naciera; lo registrar\u00eda a su nombre. &nbsp;Por eso era conveniente dejar a \u201cEl Tigre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este jam\u00e1s sabr\u00eda que ella llevaba un hijo de ambos en las entra\u00f1as. El ni\u00f1o iba a nacer lejos de su s\u00f3rdida presencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tendr\u00eda un hogar en una colonia decente. Entonces estar\u00eda casada. La sociedad la respetar\u00eda al ver en ella una madre modelo. Seria buena y cari\u00f1osa\u2026 \u00a1Oh! \u00a1que terrible hab\u00eda sido para Irma el que reci\u00e9n nacida la hubieran encontrado tirada en un basurero!\u2026 Aunque no s\u00e9 por qu\u00e9, a ratos se sent\u00eda en peligro por las violencias de \u201cEl Tigre\u201d. Tem\u00eda que \u00e9ste la arrebatara de sus sue\u00f1os\u2026 Y un miedo terrible le erizaba la piel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre \u201cEl Tigre\u201d le inspir\u00f3 temor desde que la conociera en aquel sal\u00f3n de baile, cercano a la casa donde la hab\u00edan recogido. Irma se escapaba con sus compa\u00f1eras de escuela; escond\u00edan los cuadernos y los libros de geograf\u00eda en una tienda vecina y se iban a bailar toda la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed, junto a la orquesta, se reun\u00edan los mejores bailarines. Estaba de moda el \u201crock\u201d. Una de esas tardes conoci\u00f3 a \u201cEl Tigre\u201d. \u00a1Que claro recordaba la primera vez que lo hab\u00eda visto!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estaba de pie cerda del estrado de la m\u00fasica con su camisola de tela atigrada y su pelo crespo volcado sobre la frente y los hombros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy pronto llegaron a entenderse. A la puerta de la escuela \u201cEl Tigre\u201d la encontraba todas las tardes y la acompa\u00f1aba a su casa. Y cuando la llev\u00f3 al cine, Irma experiment\u00f3 aquel extra\u00f1o gozo de estar sentada con \u00e9l en un lugar tan oscuro y solitario del anfiteatro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A \u201cEl Tigre\u201d le gustaba profundamente estrujarla, oprimirla, hacerle da\u00f1o. Poco a poco empez\u00f3 a encontrar agradable aquello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dej\u00f3 de asistir a la escuela para estar m\u00e1s tiempo con \u00e9l, y as\u00ed poder disfrutar las delicias del baile. \u00a1Como le gustaba bailar!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Ahora, en cambio, ni porque le pagaran los clientes le gustaba hacerlo. Prefer\u00eda beber con ellos; de esa manera, olvidaba sus problemas y ganaba las \u201cfichas\u201d de comisiones).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la se\u00f1ora que hac\u00eda las veces de su madre se enter\u00f3 del noviazgo, casi la medio mata. Le dijo las peores ofensas: \u201cQue, si de la basura hab\u00eda venido, en la basura tendr\u00eda que acabar\u2026\u201d Entonces \u201cEl Tigre\u201d le sugiri\u00f3 la fuga. Se marcharon a Guadalajara. Ah\u00ed \u00f1a meti\u00f3 en una casa mala, dizque para ayudarse mientras \u00e9l consegu\u00eda empleo. Nunca lo consigui\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al menos, jam\u00e1s trat\u00f3 de buscarlo. A poco, \u201cEl Tigre\u201d tuvo dificultades con la polic\u00eda y regresaron a la Capital. Obligada, Irma entr\u00f3 en el cabaret.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces \u201cEl Tigre\u201d comenz\u00f3 a reunirse con hampones y la obligaba a engatusar a los clientes de dinero; los seduc\u00eda con mimos hasta que aceptaban acompa\u00f1arla al hotel. Una vez en la calle, \u201cEl Tigre\u201d y sus secuaces los asaltaban para despojarlos de todo. Otras ocasiones, le ordenaba echar pastillas sopor\u00edferas dentro de la copa del cliente, para que cuando cayera dormido sobre la mesa, le robara la cartera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, por ese estilo, era su destino al lado de \u201cEl Tigre\u201d. Adem\u00e1s, las invariables ri\u00f1as por causa de dinero, que ocurr\u00edan todas las madrugadas, hab\u00edan empezado a fastidiarla indeciblemente. Irma siempre la hab\u00eda dado el dinero integro. A pesar de eso, \u00e9l la tachaba de holgazana, la llamaba \u201cPoca Lucha\u201d y otras cosas peores, pues continuamente estaba bajo el influjo de los t\u00f3xicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora ella estaba en trance de explorar otra vida. Julio era un hombre bondadoso, amble y tierno. Con \u00e9l se ir\u00eda para ser su esposa. Acudir\u00eda por Irma esa misma noche para llev\u00e1rsela de all\u00ed definitivamente. Y esa m\u00fasica\u2026 Ese mon\u00f3tono paso doble, tra\u00eda a su memoria la primera entrevista con Julio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pobre viejo no sab\u00eda bailar, pero se dejaba guiar por ella al sencillo comp\u00e1s del movido ritmo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orquesta ceso de tocar. El m\u00fasico de la trompeta ten\u00eda los ojos abotagados y respiraba acezante. Baj\u00f3 del tapanco; se abri\u00f3 paso entre la multitud y llego hasta la barra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Tequila doble, Pancho!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego, ya calmado, observ\u00f3 a las mujeres en busca de la vieja. Esta, colgada al brazo del bur\u00f3crata lo incitaba a que invitara las copas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Anda!\u2026 Pedimos unas \u201ccubas\u201d y mi amiga nos acompa\u00f1a a tomar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 Una copa s\u00ed la acepto- exclam\u00f3 Irma<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la perspectiva de estar cerca de la joven, el hombre de anteojos \u2013 con todas las caracter\u00edsticas de bur\u00f3crata -, acept\u00f3 ser el anfitri\u00f3n. Nada m\u00e1s que hizo advertencia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 S\u00f3lo una tanda, \u00bfeh?\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vieja le gui\u00f1o el ojo a Irma y dijo en voz alta:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 Te presento a mi amigo, mana; se llama Juanito y dice que t\u00fa le gustas mucho\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juanito se olvid\u00f3 de la vieja y no quitaba la vista de encima de la muchacha:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfPor qu\u00e9 no quisiste bailar conmigo, mu\u00f1eca?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 Estoy muy cansa; pero si invitas otras copas, quiz\u00e1 me den ganas \u2013 respondi\u00f3 Irma en franco plan profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 Eres muy linda, mu\u00f1eca\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Hey!\u2026 \u00a1No te mandes!\u2026 \u00bfA ti no te amarraron las manos de chiquito?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00fasico de la trompeta volvi\u00f3 al tapanco. Al rato, un sonoro mambo animaba a la clientela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las doce y media de la noche, Julio entr\u00f3 al cabaret. Era un hombre obeso ya maduro, bajo de estatura. Su rid\u00edcula figura se desplazaba de un lado a otro del sal\u00f3n en busca de Irma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 Ah\u00ed te buscan, mana\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u201cPoca Lucha\u201d se liber\u00f3 de los brazos del bur\u00f3crata, el cual, a esa altura \u2013 doce tandas de hilo -, hab\u00eda guardado sus antiparras, estaba despeinado y los ojos se le ve\u00edan saltones y risibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En seguida, la joven se dirigi\u00f3 a la barra. Las parejas levantaban el polvo del piso, tapizado de serr\u00edn. Deposit\u00f3 en el mostrador el pu\u00f1ado de fichas y dijo al encargado de la caja:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1C\u00e1mbiamelas, Chucho!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de recibir el dinero, se encamin\u00f3 al ba\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las paredes estaban pintarrajadas de palabras y dibujos obscenos la \u201cPoca Lucha\u201d es esto, y lo dem\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u201c\u00a1Envidiosas!\u201d, pens\u00f3 Irma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se alz\u00f3 la falda hasta el liguero de la media; su blanco muslo era de un dibujo perfecto. Con mucho cuidado, para que no se le \u201cfueran los hilos\u201d, ocult\u00f3 los billetes, dentro de la media. A continuaci\u00f3n, se arregl\u00f3 el cabello delante del espejo y sali\u00f3 del ba\u00f1o perseguida por el hedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Julio la aguardaba para conducirla a una vida nueva. Apenas hab\u00eda andado unos pasos, cuando su amiga, la del vestido rojo muy entallado, le cerr\u00f3 el paso, y con voz alarmada chill\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1B\u00f3rrate, Irma!\u2026 \u00a1Acaba de llegar \u201cEl Tigre\u201d!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El coraz\u00f3n de la muchacha se estremeci\u00f3 de angustia. Pens\u00f3 en huir, m\u00e1s sab\u00eda que era en vano. Solo hab\u00eda una salida y esta la controlaba \u201cEl Tigre\u201d. Por ello, para no complicar a Julio, retorn\u00f3 a la mesa donde la aguardaban el par de ebrios: el bur\u00f3crata y la vieja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Que bueno que volviste, mu\u00f1eca!\u2026 \u2013 gimi\u00f3 el beodo que tartajeaba al hablar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl Tigre\u201d era alto, con el bigote recortado, a lo villano de cine; espaldas anchas y hombreras exageradas rellenas de guata. Su camisola atigrada: el pantal\u00f3n amplio de las rodillas y estrecho de las valencianas, completaban su cursi vestimenta. Andaba en el cabaret con c\u00ednica naturalidad, mirada torva y retadora. Sus cejas se arquearon en un gesto amanerado. La nariz aquilina olfateo el ambiente en busca de su v\u00edctima. Las corneas de sus ojos estaban inyectadas, como si viniera intoxicado de droga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguro de si mismo y de su forma, avanz\u00f3 con paso firme hacia la mesa de Irma. La recia mano se apoder\u00f3 de la mu\u00f1eca de ella, y, d\u00e1ndole un brusco tir\u00f3n, la oblig\u00f3 a levantarse a bailar. La joven obedec\u00eda maquinalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfC\u00f3mo es posible que haya querido a ese hombre malvado y cruel? \u2026\u201d Estaba ciega; s\u00f3lo as\u00ed se explicaba el absurdo amor. Ahora, sent\u00eda por \u00e9l un desprecio inaudito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de una ola de fuego, la voz de \u201cEl Tigre\u201d le mordi\u00f3 el o\u00eddo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Chiva!\u2026 \u00a1M\u00e1s que chiva!\u2026 \u00a1Anda, vamos al coche! \u2013 y la arrastr\u00f3 rumbo a la calle. El rufi\u00e1n a\u00f1adi\u00f3: \u2013 \u00a1Si pegas de gritos te rajo la fila!\u2026 \u00a1Anda, poni\u00e9ndole!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u201cPoca Lucha\u201d trep\u00f3 sumisa al autom\u00f3vil. Un desconocido empu\u00f1aba el volante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1De cuete, \u201cConejo\u201d!\u2026 \u00a1M\u00e9tele fierro!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El veh\u00edculo arranc\u00f3 vertiginoso; las ruedas chirriaban al dar vuelta en las esquinas. \u201cEl Tigre\u201d atisbaba hacia todos lados:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Ya ver\u00e1s c\u00f3mo se le bajan los humos a la ja\u00f1a, \u201cConejo\u201d! \u2013 su mirada era siniestra, y a veces su boca simulaba una sonrisa demon\u00edaca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u201cConejo\u201d met\u00eda el acelerador hasta el l\u00edmite. El coche cruz\u00f3 raudo a dos cuadras escasas de la Penitenciar\u00eda. En seguida, enfil\u00f3 timbo al Pe\u00f1\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Irma empez\u00f3 a experimentar un fr\u00edo intenso que le calaba el delgado vestido de nylon. Su cuerpo tiritaba. Sab\u00eda que cualquier imploraci\u00f3n resultar\u00eda in\u00fatil. \u201cEl Tigre\u201d era inexorable, le hacia honor a su felino apodo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El auto fren\u00f3 en un paraje abandonado. A empujones e imprecaciones fue internada la muchacha en unos terrenos umbr\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1\u00d3rale, mi \u201cConejo\u201d!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las luces de la ciudad se divisaban en la distancia. El zumbido de un tetramotor se oy\u00f3 cercano. \u201cEl Tigre\u201d alz\u00f3 la vista y advirti\u00f3 los foquillos verde y rojo que se encend\u00edan y apagaban alternativamente. Unt\u00f3 de saliva el cigarro y aspir\u00f3 prolongado, sin arrojar el humo. De pronto, el resollar del \u201cConejo\u201d lo percibi\u00f3 en la nuca:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfQu\u00e9?\u2026 \u00bfLa vas a enfierrar?\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Irma, tirada en el barranco, con las ropas desgarradas, alcanz\u00f3 a vislumbrar el brillo del cuchillo. \u201cPrefiero morir con mi hijo\u201d, se dijo. Pero, al observar que \u201cEl Tigre\u201d se acercaba hacia ella, emiti\u00f3 un grito de auxilio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un feroz puntapi\u00e9 le destroz\u00f3 la boca. Los dientes se le desmoronaban como si fueran de ma\u00edz, entre los ardientes borbollones de sangre\u2026 Otro puntapi\u00e9 le revent\u00f3 los ojos, y la nariz\u2026 Luego, perdi\u00f3 el conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La p\u00e1gina roja de los peri\u00f3dicos public\u00f3 la noticia, con un grabado a dos columnas del cuerpo de Irma \u201cLa Poca Lucha\u201d, tronchado sobre la hierba, y una gran cabeza que dec\u00eda, \u201cBELLA JOVEN ASESINADA EN LOS LLANOS DEL PE\u00d1ON\u201d, Adela Jim\u00e9nez, la cabaretera envejecida, amiga de Irma, acudi\u00f3 al anfiteatro de la Delegaci\u00f3n. Sobre la plancha de cemento yac\u00eda el cuerpo desnudo. La cara estaba desfigurada por los golpes. Cerca del pecho se abr\u00edan tres bocas siniestras que mostraban los labios regordecidos de sangre coagulada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vieja se persign\u00f3 y murmur\u00f3 el principio de una oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los muerteros limpi\u00f3 con un trapo mojado el rostro de la joven.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 S\u00ed, es ella, Irma, la \u201cPoca Lucha\u201d \u2013 declar\u00f3 Adela al agente investigador- Trabajaba conmigo en el cabaret\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfA qu\u00e9 hora la viste por \u00faltima vez?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 Deben haber sido las dos de la ma\u00f1ana\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfSospechas qui\u00e9n pudo haberla matado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Ya lo creo!\u2026 \u00a1Lo conozco! \u2013 contest\u00f3 enf\u00e1tica la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfQui\u00e9n es?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Un viejo llamado Julio!\u2026 Todas las noches iba a verla, se pon\u00eda muy celoso cuando la encontraba con alg\u00fan cliente\u2026 \u00a1Y hab\u00eda jurado matarla!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-\u00bfTe has vuelto loco? De d\u00f3nde vamos a sacar \u201cla luz\u201d? \u2013 DE las \u201cfichas\u201d y de lo que ganes por bailar \u2013 Exclamo \u201cEl tigre\u201d \u2013 \u00bfY si no quiero bailar? \u2013 \u00a1Lo har\u00e1s! Ella iba a re\u00edr, pero una bofetada le cerro los labios. -\u00a1Si te sales con alguien, te mato!\u2026 \u201cEl caifan\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ai_generated_summary":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"wpai_meta_description":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-7646","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-inicio"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7646"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7646\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7648,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7646\/revisions\/7648"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ceprovysa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}