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MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA – Impunidad, en D.H. alineados – SURREALISMO POLÍTICO

SURREALISMO POLÍTICO
Impunidad, en D.H. alineados
MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA
Abril 26/2026
En junio de 1990, el entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari fundó la primera comisión nacional de derechos humanos, antes, en Guerrero, en 1987, siendo gobernador de Guerrero, José Francisco Ruíz Massieu crea la primera en el país.
El propósito de promover y defender la dignidad humana que tenía entre sus objetivos centrales, la condujo a hacerla ciudadana, alejada de las relaciones de subordinación institucional y de los conflictos de interés que pudiera empañar su ejercicio, seriedad y la propia confianza que debía generar.
José Francisco Ruíz Massieu, hoy promovido por el gobierno estatal a que su natalicio sea borrado de la Efeméride del Estado, fue un ideólogo que observó que la impunidad era un riesgo que podría crecer si una instancia de derechos humanos fuera utilizada por el poder y que la misma repercutiría no solo contra la propia ciudadanía, sino contra el propio poder.
Tener una instancia de derechos humanos alejada del poder convierte a las instancias defensoras de la persecución a defensores y defensoras sociales, a superar las deficiencias que se denuncian, a construir sociedades fuertes.
Pero también se beneficia el ejercicio del poder de la tentación de controlar una instancia defensora de los derechos humanos porque le ayuda esa lejanía a generar confianza ciudadana de una administración que ajusta su desarrollo de gobierno basado en el cuidado y respeto de los derechos humanos.
Cuando los gobiernos optan por cooptar a sus titulares el mensaje es claro, hay debilitamiento institucional.
Si la voluntad de las y los titulares de las instancias estatales y nacionales de derechos humanos está subordinada al poder, no les ayuda a legitimarse, sino a percibir que colocarlos de su lado es una forma de erosionar a la sociedad y faltarle a sus principios de una vida basada en el respeto a su dignidad humana.
No solo la sociedad, como grupo que habita un espacio territorial, se vulnera, sino que los grupos fácticos toman esos mensajes de subordinación y generan impunidad, abren la brecha de la violencia y dejan una desigualdad más cruel, porque la dejan sin la protección elemental de su defensa.
Para nuestro país, los años en los que se está festejando el arribo al poder de la 4T o Cuarta Transformación, observar en la Comisión Nacional de Derechos Humanos y en la Estatal de Guerrero a sus titulares en abierta cercanía al poder deja como una de las lecciones el alejamiento de sus instancias de los agraviados y al permanecer visiblemente cerca al poder no refleja que se estén cuidando los derechos ciudadanos, sino los intereses del poder.
Esto convierte a las instancias en imágenes de cartón, lejos de las defensorías del pueblo, deslegitimadas, dejan de ser contrapesos para pasar a ser oficinas de trámite del propio gobierno. Solo que le apuestan a que eso no se ve, solo cuando su ineficacia pasa a atropellar a quienes las cobijaron y la sociedad busque recuperar su dignidad y sus valores. Surrealismo?

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