Por Abel Miranda Ayala
El viejo árbol de parota ubicado en la avenida Insurgentes de Chilpancingo sufrió el desprendimiento de una de sus ramas luego de que un camión de carga las rozara; este ejemplar fue atendido por un grupo de ecologistas que intenta salvarlo de plagas severas.
No se trata de cualquier árbol, ya que es un punto de referencia en la ciudad entre la esquina de la Avenida Insurgentes y el viejo libramiento a Tixtla, se le conoce como Las Parotas debido a que en ese lugar había tres ejemplares.
Las historias locales indican que uno de ellos (y que ya no existen) se apareció la virgen, y se hacían enormes filas de personas para visitarlo, después la iglesia aclaró que no se trataba de ningún milagro sino que era una cicatriz del árbol.
A pesar de que Tulio Ismael Estrada Apatiga, secretario de ecología del municipio de Chilpancingo, declaró que ya no había remedio para las plagas, el grupo ecologista encabezado por la maestra Angelita Memije se aferró a su recuperación y le construyó una jardinera de concreto para evitar más daños en su tronco.
Adicionalmente este grupo sembró otra Parota en el sitio donde alguna vez estuvo en la que se apareció la virgen para que en el futuro las parotas sigan existiendo aunque ya no sean las originales.En enero pasado el Pleno del Congreso de Guerrero aprobó un exhorto dirigido a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), a fin de que la especie Enterolobium cyclocarpum, conocida comúnmente como parota, se integre a la lista de especies en riesgo contemplada en la Norma Oficial Mexicana.
Actualmente no se le considera en riesgo de extinción pero si se han aplicado medidas de protección por el valor endémico y cultural que tiene esta planta, pues además de ser una especie maderable también se le atribuyen propiedades curativas.
En Chilpancingo recientemente fue talado un árbol de este tipo que se encontraba en plena plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac supuestamente por riesgo.

