CIMMYT CONVOCA AL SECTOR AGROALIMENTARIO *Para enfrentar la crisis del trigo con ciencia e innovación* Por Francisco 25.- Alarcón
Ciudad Obregón, Sonora, México. En el marco de la conmemoración del natalicio de Norman Borlaug, CIMMYT llevó a cabo un día de campo en el Campo Experimental Norman E. Borlaug (CENEB) en Ciudad Obregón, Sonora, México, reuniendo a actores clave del sector agroalimentario, la agroindustria, el sector público y la comunidad científica, en un espacio que refleja la confianza que diversos actores depositan en la ciencia como motor de soluciones para el campo.
La jornada contó con la participación de representantes de instituciones gubernamentales, incluyendo la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), con la presencia de Ramón Cárdenas, director general de Innovación, así como representación del gobierno estatal a través de María Gabriela Campoy Lagunes, subsecretaria de Agricultura de SAGARHPA. También participaron líderes de la agroindustria y la cadena de valor del trigo como GRUMA, Grupo TRIMEX, La Moderna, Munsa, AOASS y la Asociación Mexicana de Galletas y Pastas (AMEXIGAPA), entre otros, además de colaboradores internacionales provenientes de Japón, China, Uzbekistán, Reino Unido, Brasil y México.

El evento puso en evidencia el valor de la colaboración, destacando alianzas estratégicas con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y el Patronato para la Investigación y Experimentación Agrícola del Estado de Sonora (PIEAES), fundamentales para vincular la investigación con las necesidades del campo y fortalecer la cadena de valor del trigo.
En este marco, se reconoció el papel del PIEAES, cuyo apoyo financiero emergente fue clave para dar continuidad al programa de trigo duro de CIMMYT, en un contexto de disminución de inversión global en este cultivo. Esta acción permitió mantener activa la generación de líneas y materiales genéticos, evitando una interrupción crítica en el desarrollo del trigo duro y asegurando su continuidad como cultivo estratégico.

Siguiendo el legado de Norman Borlaug —quien supo escuchar una crisis alimentaria global y responder con soluciones desde la ciencia—, hoy los sistemas agroalimentarios en México, particularmente en el norte del país, enfrentan un contexto marcado por la escasez de agua, el cambio climático, los conflictos globales y una creciente presión sobre la producción de alimentos. Este escenario demanda soluciones basadas en la ciencia que permitan avanzar hacia sistemas más resilientes, estables y productivos, con un uso más eficiente de los recursos.
Durante el recorrido técnico, se presentaron avances en mejoramiento genético, fisiología, patología y manejo agronómico del trigo. Las parcelas demostrativas evidenciaron cómo la innovación no solo se centra en nuevas variedades, sino en sistemas integrados que combinan genética avanzada con prácticas como la agricultura de conservación y enfoques regenerativos, permitiendo reducir costos, optimizar insumos y disminuir el uso de agua hasta en un 40% en algunos sistemas productivos.
Asimismo, se destacó el desarrollo de variedades adaptadas a condiciones de estrés hídrico y calor, capaces de mantener rendimientos competitivos en escenarios de riego reducido, resultado de años de investigación en ambientes contrastantes que permiten responder con rapidez a nuevas condiciones productivas.

El espacio también permitió fortalecer el diálogo con la industria para alinear la investigación con necesidades específicas de calidad, nutrición y mercado. Desde mejoras en proteína hasta innovaciones en contenido de fibra y atributos funcionales del grano, CIMMYT trabaja junto con sus socios para orientar el mejoramiento hacia características que respondan tanto a la demanda del consumidor como a la competitividad del sector.
Este enfoque abre oportunidades para fortalecer la trazabilidad y el valor agregado en los productos derivados del trigo, conectando la investigación en campo con las expectativas del mercado y generando mayor valor a lo largo de la cadena.
Entre los ejemplos de impacto, se encuentra la variedad biofortificada Akbar-2019, con alto contenido de zinc, liberada en Pakistán y actualmente sembrada en cerca de la mitad del área destinada a trigo en ese país, reflejando cómo la investigación puede traducirse en beneficios tangibles para millones de productores y consumidores.
El día de campo reafirmó que, hoy como en tiempos de Borlaug, los desafíos del sistema agroalimentario requieren soluciones construidas desde la ciencia, en estrecha conexión con las problemáticas reales de las comunidades agrícolas y las cadenas de valor, y desarrolladas mediante la colaboración entre todos los actores del sector.
En CIMMYT, la ciencia se comparte, se adopta y se convierte en soluciones que fortalecen sistemas agroalimentarios más resilientes, sostenibles y capaces de responder a los desafíos del presente y del futuro.

