RosalesEl regidor de Seguridad Pública y Protección Civil del Ayuntamiento de Chilpancingo, Ernesto Franco Pérez, criticó la pinta de bardas con nombres de diversos personajes que aspiran a ser postulados a diversos cargos de elección popular, coincidentemente todos militantes del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ya que además de ser una práctica ilegal genera inequidad y representa una falta de respeto para la ciudadanía que tiene que ver su ciudad tapizada de propaganda electoral anticipada.El edil por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) remarcó la ilegalidad de tales pintas, porque la Ley General Instituciones y Procedimientos Electorales las establece claramente como actos anticipados de precampaña o campaña además de que también Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales del Estado de Guerrero (LIPEEG) también sanciona este tipo de prácticas “incluyendo la pinta de bardas con nombres, colores o mensajes que impliquen posicionamiento político”.En este sentido, precisó que lo que actualmente se ve en Chilpancingo encaja perfectamente en actos anticipados de precampaña, porque “bardas con frases como ‘Amílcar va’, ‘Bety Mojica senadora por Guerrero’, ‘Servando Salgado” o lonas con el nombre de “Jacinto”, todas ellas hechas con color guinda, no son coincidencia, son mensajes diseñados para posicionar nombres antes de que la ley lo permita. No dicen “vota”, pero todos sabemos cuál es el objetivo. Y eso rompe el principio de equidad que debe existir en cualquier proceso electoral”.Ernesto Franco mencionó que en esta situación también hay un acto de impunidad, porque si fueran actores políticos de otros partidos los que hubieran pintarrajeado la ciudad, seguramente ya habría denuncias y procedimientos, por lo que “no se vale que unos sí puedan hacerlo y otros no. La ley debe aplicarse parejo. No puede depender del partido, del grupo político o de quién esté detrás de la pinta”.Señaló que tampoco es válido el argumento de que “no fueron ellos”, que “fueron simpatizantes los que hicieron tales pintas o que “la gente lo hizo por su cuenta”, ya que cuando una pinta beneficia directamente a una persona, se considera propaganda a su favor, porque de lo contrario, cualquier aspirante podría deslindarse diciendo que no fue él, y así evadir la ley. “Ese pretexto no puede normalizarse”, recalcó.Otra cuestión, destacó el regidor priista, es la contaminación visual, porque no es justo para los chilpancingueños ver la ciudad pintarrajeada de nombres a más de un año de que se lleven a cabo las elecciones, ya que “si hoy ya vemos bardas por todos lados, ¿cómo se verá Chilpancingo cuando inicie formalmente la contienda? La ciudad no puede convertirse en un espacio permanente de propaganda política”.Remarcó que no se trata de estar en contra de alguien en particular si no de defender la legalidad, la equidad y el respeto a la ciudadanía, porque nadie debería adelantarse ni sacar ventaja. “La democracia debe construirse con reglas claras y con piso parejo para todos”.















