Por Baltazar Jiménez Rosales
El que operó la llamada “Guerra Sucia” en Guerrero fue el Ejército Mexicano y no el ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, expresó categórico el dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, quien consideró como incongruente la iniciativa de reformas a la Ley 761 de Símbolos de Identidad y Pertenencia que envío al Congreso local, la titular del Poder Ejecutivo Estatal en la que se propone eliminar la conmemoración del natalicio del mandatario guerrerense así como los de Plutarco Elías Calles y del también exgobernador José Francisco Ruiz Massieu.
Tras considerar que el Congreso local debería concentrarse en atender la problemática actual como la inseguridad, entre otros, Romero Sotelo reiteró que cualquier reforma al Calendario Cívico debe ser sometida a un análisis histórico amplio y no consecuencia de posturas parciales.
Al hablar acerca de este tema, el ex diputado local y quien en su juventud, como estudiante de preparatoria y posteriormente como regidor del Ayuntamiento de Tecpan de Galeana vivió de cerca la “Guerra Sucia” consideró que de aprobarse la eliminación de la conmemoración del natalicio de Rubén Figueroa Figueroa del Calendario Cívico también se debería quitar el nombre del Glorioso Ejército Mexicano del Muro de Honor del recinto parlamentario del Congreso del Estado en donde se encuentran en letras doradas, ya que sería incongruente que junto a él se colocara el de los líderes guerrilleros Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vázquez Rojas.
Afirmó que es incorrecto responsabilizar a Figueroa Figueroa de la “Guerra Sucia” porque fueron hechos que ocurrieron mucho antes de que fuera gobernador del estado, pues además recordó que Lucio Cabañas fue muerto el 2 de diciembre de 1972 en la comunidad de El Otatal, municipio de Tecpan, en el periodo gubernamental de Israel Nogueda Otero, en tanto que el originario de Huitzuco llegó a la gubernatura hasta 1975.
Además, recalcó que la “Guerra Sucia” fue una estrategia que implementó el gobierno federal para enfrentar movimientos guerrilleros y que en Guerrero operó directamente el Ejército Mexicano.
El dirigente campesino dijo afirmar esto con conocimiento de causa porque vivió muy de cerca de este episodio como estudiante y líder estudiantil de la Escuela Preparatoria Número 6 de Tecpan de Galeana, periodo en el que incluso fue perseguido por inteligencia militar aunque logró evitar su detención y posterior encarcelamiento gracias a que fue alertado y salió de la Costa Grande.
Detalló que lo que sí vivió Rubén Figueroa Figueroa durante su administración gubernamental fue la inestabilidad generada por la violencia y las acciones delictivas que en esos momentos fueron atribuidas a los remanentes de las brigadas del Partido de los Pobres.
Eso sí, reconoció que como gobernador, Figueroa Figueroa se distinguió por aplicar una política de mano dura con el fin de restablecer el orden en la entidad.
En cuanto a las desapariciones forzadas de personas registradas en la entidad durante ese periodo, Romero Sotelo indicó que se dieron en el contexto de operativos federales, aunque señaló que sobre estos casos, quien fue señalado por esta causa fue el ex presidente Luis Echeverría.
El ex diputado local insistió en que si el Congreso del Estado busca coherencia histórica, se tendría que revisar integralmente los símbolos y reconocimientos en su recinto establecidos en su Muro de Honor, toda vez que tanto la guerrilla como el Ejército Mexicano protagonizaron enfrentamientos que resultaron con bajas en ambos lados.










