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EDMUNDO CÁZAREZ C. Tristemente somos un país de malinchistas ¡basta de una idiosincrasia mediocre y estúpida!: María Félix “La Doña”

TRISTEMENTE, SOMOS UN PAÍS DE MALINCHISTAS… ¡BASTA DE UNA IDIOSINCRASIA MEDIOCRE Y ESTÚPIDA!!: MARÍA FÉLIX “LA DOÑA”

Por: Edmundo Cázarez C.

“María Félix, no es La Cucaracha ni tampoco La India Esclava de Tizoc. Mucho menos, tuve la necesidad de irme a la cama con ningún director o productor de cine para conseguir algún estelar en una película. Ni tampoco me dejé comprar con una simple pinche comidita, sino que los papeles que llegué a interpretar fueron creados para una actriz que reflejaba fielmente el sentir de un pueblo al que pertenecía” Expresaba la gran María Félix “La Doña”, en la histórica y última entrevista exclusiva que concedió en vida para EL UNIVERSAL El Gran Diario de México, tal y como lo subrayaba, una y otra vez, durante una amena e interesante charla y acotaba: “Las divas no existen…” ¡Esas son estupideces!! ¡María Félix es una mujer que vive muy bien bajo su piel y hasta la disfruta como se le pega la gana!!

Al preguntarle ¿Por qué no hay en todo México un teatro, una calle, una fuente, ni un monumento en su honor?, directa y sin rodeos respondió: ¡Porque, tristemente, somos un país de malinchistas!! “No venga un extranjero que le caiga bien al gobierno porque hasta el culo le besan” -y me cuestiona-: “Yo le pregunto a usted como reportero ¿Por qué el gobierno no me otorga la Belisario Domínguez o El Águila Azteca? ¿Acaso no me las merezco? Ah, pero eso sí, se los dan a extranjeros que no han hecho nada por México. ¡¡Basta de una idiosincrasia mediocre y estúpida!! México es un pueblo noble, pero tiene sus límites. Además, el dinero es muy cabrón y cambia a las personas

El próximo miércoles 8 de abril de este convulsivo 2026, se cumplen 112 años del nacimiento de la gran y majestuosa María de los Ángeles Félix Güereña, mejor conocida como la inolvidable María Félix “La Doña” Paradógicamente, este mismo miércoles 8 de abril, se cumplen 24 años que dejó de existir físicamente, pero su recuerdo y recias palabras aún taladran la memoria de su México querido.

A manera de sencillo homenaje, es mi deseo volver a publicar de manera completa, la entrevista exclusiva que me hizo el honor de conceder hace 11, 949 días, misma que se publicó en EL UNIVERSAL, El Mejor Diario de México, y en la revista Siempre!, en su edición número 2250 de fecha 1 de agosto de 1996, pero que, por falta de espacio y línea editorial de ese entonces, quedaron en el papel muchas anécdotas e interesantes datos, que ahora, sin falta de espacio ni “censura”, quiero compartir con usted estimado lector de EL UNIVERSAL, narrando los pormenores de los esfuerzos realizados para lograrla, y el cómo se llevó a cabo esta inolvidable conversación que me dejó una profunda huella en mi vida.

A decir verdad, María Félix “La Doña”, es el personaje que he tenido el honor de entrevistar que más me ha impactado, porque simple y sencillamente… ¡no concedía entrevistas exclusivas absolutamente a nadie!!

Debo reconocer que, a “La Doña”, a lo largo de toda su vida, le hicieron muchísimas entrevistas “banqueteras”, pero muy pocas exclusivas… ¡y en su casa!!, ubicada en la legendaria colonia Polanco, al poniente de la Ciudad de México, lugar en donde me hizo el honor de recibir durante 2 horas y 45 minutos, tiempo en el que me sentí enormemente afortunado. Sin el deseo de ofender a nadie, considero que María Félix ha sido la actriz más grande que ha producido el cine mexicano, tan es así, que el propio Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura, reiteradamente afirmaba que María Félix había nacido dos veces, es decir, sus padres la habían engendrado, pero ella, se había reinventado a sí misma.

Desde mis inicios como reportero, me propuse entrevistar a tres grandes personajes de la vida artística de nuestro país: Mario Moreno “Cantinflas”, Francisco Gabilondo Soler “Cri Cri” y María Félix “La Doña”. Desde la incipiente mentalidad de un adolescente de 16 de edad, sabía perfectamente que no sería nada sencillo llegar hasta ellos. De esta manera, las dos primeras entrevistas se publicaron en el diario Ovaciones en 1978 y 1979, respectivamente. Solamente me hacía falta la última con María Félix, sin lugar a dudas, representaba toda una hazaña. En primer lugar, porque “La Doña” no concedía entrevistas exclusivas absolutamente a nadie, además, tendría que llegarle con un tema que, a ella, le pareciera interesante y aceptara conversar conmigo.

¿CÓMO LLEGAR A “LA DOÑA”?

Era julio de 1995, en el ámbito artístico como en el periodístico, se comentaba mucho acerca del deteriorado estado de salud que presentaba Enrique Álvarez Félix, el amado primogénito de María Félix, motivo por el cual, me di a la tarea de buscar afanosamente lo que estaba haciendo artísticamente en ese momento Enrique Álvarez Félix y encontré que encabezaba el elenco artístico de la obra teatral “Los Secretos de un Engaño”, que se presentaba en el teatro San Jerónimo Independencia, ubicado en Periférico Sur de la Ciudad de México, así es que decidí ir a entrevistarlo, pero, también, era aprovechar para que me ayudara a contactar con su mamá y realizar mi anhelada entrevista.

Al llegar al teatro, aún no había acceso al público asistente a la función de las 19:30 horas, pero con la autorización del productor, logré ingresar argumentando que me andaba de hacer “pipí” ¡Y era la verdad!! A lo Mero Macho, no sabía la sorpresa que me esperaba, en la primera fila, justo frente al escenario, descubro a María Félix, acompañada de una amiga, así, sin pérdida de tiempo, me acerqué hasta su asiento, la saludo respetuosamente y le pregunto si me permite hacerle un par de preguntas para EL UNIVERSAL, con un gesto por demás amable y con una ligera sonrisa, la controvertida estrella del cine nacional me indica que sí aceptaba.
―Señora, buenas tardes, soy Edmundo Cázarez, reportero de EL UNIVERSAL y de la revista Siempre
―Sin darme la oportunidad de concluir de formularle la pregunta, me interrumpe, con voz ronca y firme me dice: “Toda mi vida he leído EL UNIVERSAL, así, como la revista Siempre de mi amigo José Pagés, pero dígame… ¿Qué me va a preguntar?”
―¿Le hubiera gustado tener un nieto para que perdure el ilustre apellido Félix que usted ha puesto muy en alto en todo el mundo?
―Un tanto sorprendida por la pregunta, alzando las cejas, extiende su mano izquierda y me dice: ¿Por qué no me pregunta las mismas pendejadas de sus compañeros cuando me abordan?
―Discúlpeme señora, pero yo no considero que mis compañeros reporteros sean pendejos como usted los llama, además, no quiero preguntarle nada sobre su trayectoria artística que ya todo mundo conoce….
―¿Entonces, qué demonios me va a preguntar…?
―Como reportero, me interesa saber la opinión de la mujer actual de nombre María de los Ángeles Félix, insisto, ¿le hubiera gustado tener un nieto…?
―¡Vaya, así es que viene a sorprenderme…!! A ver muchachito, aplástese en este asiento junto a mí. ―Volteando hacía donde me encontraba, exclama-: “¿Que no sabe que siempre respeté la preferencia sexual de mí amado hijo? ¡Que atrevido me salió usted!!
―De pronto, me doy cuenta que estamos prácticamente rodeados de una gran cantidad de fotógrafos y cámaras de televisión, compañeros de los medios me piden me haga a un lado para tomarla solamente a ella. Con voz amenazante les dice…
―Este muchachito aquí se va a quedar… ¡porque lo digo yo!!
―De nueva cuenta, me pregunta…
―¿Cómo me dijo que se llama?
―Edmundo Cázarez, para servirle. Tocándose la frente con su mano derecha señala…
―Edmundo Dantés, era el Conde de Montecristo. Mira Edmundo, quiero que anote el teléfono de mi casa, hábleme mañana y nos ponemos de acuerdo para darle una entrevista exclusiva. Usted me habla después de las 12 del día y yo misma le contesto.
―Un tanto incrédulo por lo que acababa de escuchar de labios de tan enorme personalidad, me atrevo pedirle me diera un pellizco para estar seguro que no era parte de un sueño…
―Ja, ja, ja, ja. ¡¡Claro que sí!! ―Un pellizco que me duró como tres semanas el moretón― Estaba tan emocionado que no me percaté que el teatro estaba casi lleno y daban la tercera llamada para iniciar la obra. Vamos, de la emoción de estar con “La Doña”, hasta las ganas de hacer “pipí”, se me habían quitado.

Al día siguiente, acatando sus instrucciones, desde la redacción de EL UNIVERSAL, a las 12:00 horas en punto, marqué el número de teléfono de su casa, al responder la llamada escucho una voz ronca que me pregunta: ¿Quién habla?
―Señora muy buenos días, soy Edmundo Cázarez, reportero de EL UNIVERSAL, me pidió ayer que le llamara para ponernos de acuerdo para la entrevista…
-“Claro que sí, por favor, hábleme en dos semanas porque me estoy yendo a Acapulco”
Así, se iniciaba una prueba de mucha, pero mucha de paciencia. Una y otra vez, posponía la entrevista, argumentando que se iba de viaje a Paris. Que estaba un poco resfriada. Que la habían invitado a Cuernavaca, etc. Desafortunadamente, el 24 de mayo de 1996, víctima de un paro cardiaco, a la edad de 61 años de edad, fallece Enrique Álvarez Félix en su departamento de Polanco, por cierto, muy cercano a la casa de “La Doña”, así es que, por prudencia y respeto, consideré no molestarle más y dejarla descansar del dolor de perder a su querido y amado hijo.
NO ME PODÍA DAR POR VENCIDO…
Yo mismo estaba sorprendido que había transcurrido poco más de un año desde aquel inolvidable día en que había platicado brevemente con “La Doña”, en el teatro San Jerónimo Independencia. Era la mañana del lunes 29 de julio de 1996, a las 11:30 del día, decido llamarle nuevamente, esperando tener suerte…
―¿Quién habla?
―Señora buenas tardes, soy Edmundo Cázarez del periódico EL UNIVERSAL…
―¿Otra vez usted?… ¡Qué chingados quiere!!
―Perdón señora, usted sabe muy bien que estoy muy interesado en hacerle una entrevista exclusiva para EL UNIVERSAL… ¿Sí me recuerda?
―¡Claro que lo recuerdo perfectamente!! Es el único reportero que ha tenido los güevos para preguntarme si mi hijo era puto…
―¡…Discúlpeme señora, jamás dije tal cosa, siento un enorme respeto por usted y la memoria de su hijo…!!
―¡Al buen entendedor, pocas palabras!!… ¡Ah!!, también déjeme decirle que tiene 20 minutos para llegar a mi casa, si no hace lo que le digo, ¡ya se chingó!! ¿Me escuchó?

De inmediato, voy con mi director editorial de EL UNNIVERSAL para informarle que había logrado hablar con “La Doña” y que me esperaba en 20 minutos en su casa para la entrevista. La respuesta de mi director fue desconcertante… “Edmundo, María Félix no da entrevistas exclusivas ni a Jacobo Zabludovsky que es su gran amigo de toda la vida. Sin embargo, creo en ti, de todas maneras, llévate un fotógrafo por si “chicle y pega”. Sin pérdida de tiempo, acompañado por mi compañero fotógrafo, abordamos un taxi en la calle de Bucareli, afuera de las oficinas de EL UNIVERSAL, con destino a la calle Hegel, colonia Polanco, donde vivía “La Doña”.

A nuestro arribo, nos recibe Jaime Núñez, quien era acompañante y amigo de nuestra entrevistada, nos informa que ya nos estaba esperando en una sala que, más bien, parecía una sobrada galería de arte por la infinidad de esculturas y pinturas. Sentada en un sillón dorado, ataviada de un precioso vestido de seda color negro, el cual, le imprimía un toque de elegancia y majestuosidad. Maquillada delicadamente, la verdad, María Félix lucía hermosa y espectacular. Su presencia imponía enormemente. A manera de bienvenida, “La Doña”, me dice: ¿Quieren tomar un café o algo?
―Por favor, un vaso de agua…
―Con voz fuerte y firme, le ordena a quien seguramente era su sirvienta o ama de llaves: ¡Tráiganles un café exprés a mis invitados!!
―Inmediatamente le aclaro que, yo, había pedido un vaso de agua, a lo que, sin darme tiempo de nada, refuta…
―¡Pues se chinga!!, está es mi casa. En mi casa mando yo. ¡Bah!!… ¡Nada más me faltaba eso, que un pinche reporterito de EL UNIVERSAL, venga dar órdenes en mi casa!!
―“La Doña” se percata que en mi mano derecha traigo una pequeña grabadora para no perder ni una sola palabra de la entrevista, con voz amenazante me señala..
-“Mire usted, he viajado por todo el mundo y me han entrevistado periodistas muy inteligentes, y ellos, no se valen de estos aparatitos para grabar una entrevista porque escriben absolutamente todo. Además… ¡Usted no tiene la cara de pendejo!! Así es que, va a guardar su pinche aparatito, va a escribir, palabra por palabra, todo lo que le diga durante la entrevista. Y si no le parece, mire usted… ¡Ahí está la puerta y lárguese de mi casa…!!
―¡Gulp!!, discúlpeme, pero no traigo una libreta para anotar, es mejor una grabadora…
―… ¿Acaso usted va a la guerra sin un fusil? –Me cuestiona―
―No vengo a ninguna guerra sino a conversar y aprender de una gran mujer…
―Mire usted, acabo de pasar un trago muy amargo con la muerte de mi querido hijo. Así es que vamos a platicar usted y yo. ¡Toca el tema de mi hijo, y se me larga mucho a la chingada!! Le recuerdo que decidí recibirlo por su insistencia y porque me demostró ser atrevido. Le repito… ¡No toque nada, pero absolutamente que tenga que ver con mi hijo!!
―Sin faltarle el respeto, quiero preguntarle si detrás de la imagen de una mujer que, a veces, aparenta ser grosera, déspota, posesiva, humillante y hasta soberbia ¿Existe un poco de humildad en la gran señora de nombre María de los Ángeles Félix?
―¡Eso es!!, veo que saca la casta. Así me gusta que denote respeto a su profesión y no venga a mi casa para ponerse de alfombra o tapete, porque, de esos, ya tengo muchos –De nueva cuenta, llama a su sirvienta y le ordena… “Tráigale un cognac a mi invitado que me está demostrando que no me tiene miedo”
―Señora, perdóneme, vengo a trabajar, además, ni tiempo me dio para desayunar…
―Pues hay que levantarse más temprano!! ¡No sea güevón!! Al que madruga, Dios le ayuda… Los verdaderos reporteros se levantan a las cinco de la mañana para ir a recoger los diarios a Bucareli… ¡Se toma el cognac o de plano ya no hay entrevista y no me haga perder el tiempo!!
―Mi estómago resintió la súbita ingesta de alcohol sin alimento alguno en elestómago, pero, a la vez, me permitió comprender que debía ponerme “las pilas” Tenía que ser muy inteligente con las preguntas o terminaría muy rápido la entrevista. Un tanto animado por el cognac, le cuestiono: ¿Es verdad que padece de cáncer, y por eso, es que se va ir a vivir a Paris?
―Su rostro se torna adusto, se queda pensativa, golpeando con el puño cerrado el descansa brazos del sillón en el que está sentada me dice: “No, no y no. ¡Toco madera!! Estoy en perfectas condiciones de salud. Aunque aún no me repongo del golpe tan fuerte por la pérdida de mi amado hijo. No me explico por qué les asusta tanto que me vaya a Paris. Desde hace 50 años voy y vengo. ¿Acaso ustedes me pagan el boleto de avión? ¿Ya ni eso puedo hacer?… ¡Carajo!!
―Por qué se dice que usted es alcohólica y hasta drogadicta?
―¡No soy alcohólica, mucho menos drogadicta!!
―¿Decepcionada de México, de su gente y de sus gobernantes?
―No estoy decepcionada de la bendita tierra que me vio nacer porque lo quiero mucho, mucho menos de su gente. Siempre he recibido un inmenso cariño de su gente.
―¿A México se lo está llevando el tren?
―Si México anda mal, es porque en el mundo entero existe mucha pobreza. Que quede bien claro, no es un problema exclusivo de nuestro país. ¡Carajo!!, ¿Acaso usted no es mexicano?
―¿Hacia dónde vamos?
―El principal problema de México es el desempleo y la inseguridad
―¿Culpa de sus gobernantes?
―¡Híjole!!, México ha tenido la mala suerte de tocarle muy malos gobernantes…
―¿No hay ni a quien irle?
―Pues sí, todos, pero absolutamente todos, tranzan
―¿Cuál ha sido el mejor presidente que hemos tenido?
―Todos son iguales, para mí, no ha habido ningún buen presidente.
―¿Cuál es el presidente que México necesita?
―Necesitamos un hombre inteligente y que sepa conducirnos por el camino adecuado.
―¿Existen los políticos inteligentes?
―¡Claro que los hay!!
―¿Dónde buscarlos?
―Un buen presidente es aquel, que, de verdad, se preocupa por darle educación a los niños, que se ocupa por la clase baja y por los millones de pobres.
―¿Un presidente populista que brilla en foros internacionales?
―En lugar de hacer mugrosos Tratados de Libre Comercio, deberían darle de comer a la gente que se está muriendo de hambre.
―¿Qué opina de la creciente ola delictiva que hay en México?
―La inseguridad, tampoco es exclusiva de México…
―¿Una policía de élite para erradicar la delincuencia?
―Lo que México necesita, es un Superman que combata y acabe con la delincuencia
―¿Si usted fuera Presidente de la República, qué haría por México?
―Me hace una pregunta muy difícil…
―¿A lo mero macho, no le gustaría ser Presidenta de este gran país?
―No hay mexicano que no quiera ser presidente de la República… ―dándole un pausado sorbo a la taza de café que le sirvieron, encoge sus hombros, cruza la pierna derecha y exclama: “Seguramente, me preocuparía por atender a la clase más necesitada. Es muy triste que en México cada vez haya más pobres…”
―¿Castigaría a los malos servidores?
―Claro que sí, los mandaría derechito al infierno
―¿Alguna vez le interesó participar en la política?
―María Félix es una mujer que se convirtió en actriz, y bajo ninguna circunstancia, participaría en política. ¡No hombre!!, la política no se hizo para mí. Yo tengo muchas ganas de seguir sirviendo a mi bendito México
―¿Cómo embajadora…?
―…¡Que no!!, nada que tenga que ver con la política.
―¿Embajadora en el Vaticano cerca del Papa?
―La Iglesia y la política son iguales de hipócritas.
―¿Es la Iglesia que Jesús nos dejó?
―¡No!!, Jesús era humilde. Lo único que le interesa a la Iglesia, es que existan cada día más pobres
―¿Pero el Papa es el representante de San Pedro…?
―¡Esas son estupideces!! ¿Por qué no reparten a los pobres la inmensa fortuna que guardan celosamente en el Vaticano?
―Juan Pablo II vino muchas veces a México y la gente lo adora…
―Si el Papa viene a México, es porque le interesa que los pobres se sigan despojando de sus pocas pertenencias.
―¿Qué opina lo que dijo el Abad de la Basílica de Guadalupe que la imagen de la Virgen de Guadalupe no era real?
―Esa, es una prueba más de la asquerosa política que se hace en nuestro país y hasta en la Iglesia existe. ¿Por qué no dicen mejor que ya no lo quieren como Abad de la Basílica?
―¿Un tonto pretexto para destituirlo de su cargo?
―¡Que no se metan con la Virgen de Guadalupe! porque van a despertar al México bronco.
―¿Inviolable la fe del mexicano?
―La fe del pueblo mexicano no se compara con la bola de presidentes ladrones que hemos tenido.
―¿La fe tiene límites?
―México es un pueblo noble, pero también, tiene sus límites
―¿La fe es exclusiva de la gente más necesitada o jodida?
―Los únicos que no tienen fe, son los políticos que viven en un constante miedo.
―¿Si tuviera la oportunidad de hablar con Dios, qué le diría?
―¡Vaya que pregunta!! –Se queda enmudecida, me observa fijamente, su mirada es penetrante y retadora. Suspira profundamente, con la palma de su mano derecha acaricia su negra cabellera, al momento de entrelazar sus largos y delgados dedos dice: “Dígame usted, con todas las chingaderas que nos están pasando en México y en el mundo entero, ¿Acaso Dios existe?”
―Señora, yo creo en un Dios…
―… Pues cada quien tiene el Dios que merece…
―¿…Cómo es el Dios de María Félix?
―¡Caray!!, a mi Dios, le pido que nos ilumine y nos convierta en seres inteligentes. Creo que ya le estoy pidiendo demasiado –Ahora sí, tráiganle agua al reportero, ya se la merece―, le ordena a su asistente que está atenta al desarrollo de la entrevista.
―¿Por qué existe la imagen distorsionada de una María Félix bronca y cortante?
―Dicen que soy déspota, grosera, arrogante, alcohólica y hasta drogadicta…
―¿Dónde nacen esos rumores?
―Inventan una bola de mentiras…
―¿Con qué frecuencia bebe alguna copa?
―Lo que sí es cierto, es que, algunas veces, tomo un poco champaña, pero eso dista mucho de convertirme en una alcohólica, la gente confunde las cosas
¿Es verdad que se pelea con todo mundo?
―No soy una peleonera, lo que sucede, es que no me dejo de nadie.
―¿La gente la agrede cuando la ve en la calle?
―¡No!!, la gente es muy amable conmigo. Me saludan y hasta se toman fotos como si fuera una estatua o una reliquia.
―Bueno, si usted misma ve que la respetan ¿de quienes se defiende?
―De los que hablan estupideces de mí. Si no me diera a respetar, júrelo que sería el hazme reír de todo mundo. Mira… ¿Cómo me dijo que se llama?…
―Edmundo Cázarez señora…
―Edmundo Dantés, era el Conde de Montecristo, una deliciosa novela de Alejandro Dumas. Bueno, quiero decirle que desde niña me desarrollé entre seis hombres.
―Le enseñaron a ser agresiva?
―No precisamente, pero sí, a defenderme y no dejarme de nadie, hasta me enseñaron a practicar “el salto de la muerte”, que es cambiarse de caballo en pleno galope.
―¿Eso le permitió ingresar con firmeza al medio artístico?
―María Félix no es “La Cucaracha”, ni tampoco “La India” esclava de Tizoc…
―¿Algún productor de cine la cortejó para darle un estelar en una película?
―No tuve ninguna necesidad de irme a la cama con ningún director o productor…
―¿Tampoco aceptaba invitaciones a comer o cenar?
―No me dejé comprar con una simple “comidita” para lograr un lugar en las películas en las que participé.
―¿Usted escogía los papeles que quería interpretar y no los que le impusieran?
―¡Vaya, que buena pregunta!! Los papeles que llegué a interpretar fueron creados para una actriz que reflejaba fielmente el sentir de un pueblo al que pertenecía.
―¿Por qué ya no hay actrices de la talla de María Félix, Dolores del Río o Miroslava?
―Son estilos muy diferentes…
―¿A cada tal para su cada cual?
―Nos hace falta mucha, pero muchísima cultura.
―¿México, un país tercermundista?
―Queremos aparentar pertenecer al primer mundo y eso es falso
―¿Quién tiene la culpa: El indio o el que lo hace compadre?
―Todo, pero, absolutamente todo, se debe a las raquíticas y mediocres políticas educativas de quienes han tenido la enorme responsabilidad de dirigir los destinos de este gran país.
―¿Qué opina de la liberación femenina?
―Antes, se guardaban celosamente los valores morales. Ahora, eso, es lo que menos importa
―¿El sexo débil?
―Salga usted a la calle y va encontrar niñas de 12 años que ya les anda por acostarse con el primer escuincle pendejo que vean…
―¿Virgen hasta el matrimonio?
―En mi caso, quiero que sepa que llegué doncella al matrimonio con Jorge Negrete…
―¿…Por qué terminó su relación con Jorge Negrete?
―A Jorge le molestaba muchísimo que yo empezara a destacar muchísimo más que él…
―¿Un celo profesional?
―No obstante que ya era su mujer, me restregaba en la cara que yo le hacía sombra
―¿Un tipo completamente inmaduro?
―No le importaba en lo más mínimo, tener a su lado a una verdadera mujer. Le preocupaba mucho más, la estrella que lo estaba opacando.
―¿Por qué le aguantó tanto? ¿Dormían en camas separadas?
―Me tenía tanto coraje que terminó odiándome, además, le apestaba horrible la boca… ¡y pues nos separamos!!
―¿Por qué se separó de Agustín Lara y porque no tuvo hijos con él?
―Agustín era un amor, un verdadero caballero en toda la extensión de la palabra. No tuve hijos con él, debido a lo avanzado de su edad y porque en la cama ya no funcionaba porque padecía de disfunción eréctil.
-Para Agustín Lara… ¡usted era toda una mujer!!
-Ahí tiene la canción que me compuso “María Bonita”, describe a la perfección el gran amor que sentía por mí. Siempre me dio mi lugar de su esposa y era mi marido
―¿Y qué me dice de la canción “María” que le compuso Juan Gabriel?
―Agradezco mucho la canción de este muchacho… ¿Me pregunta que sentí escucharla? ¡Ah!!, pues me hizo vibrar mi piel… ¡y también mi esqueleto!! Por supuesto que sentí una emoción muy especial. Soy una mujer de carne y hueso que siente y se entusiasma. Pero respeto mucho la preferencia sexual de este muchacho.
―¿María Félix tiene ídolos?
―Inesperadamente, me toma del brazo y con voz baja me cuestiona: ¿Seguro que usted es reportero y no un pinche sicólogo?… Mmm… ¿Ídolos a nivel nacional?, Bueno, pues… hum… ¿Qué le digo? En primer lugar, la Virgen de Guadalupe, y quizás, Emiliano Zapata.
―¿Qué tenía de especial Emiliano Zapata para que usted lo admire?
―Lo admiré mucho porque era un hombre definido, recio y seguro de sí mismo…
―Aparte de la Virgen de Guadalupe, ¿alguna mujer por la que María Félix sienta admiración?
―También reconocí el trabajo y esfuerzo de la gran Dolores del Río…
―¿Qué sentía trabajar con ella?
―Que era una gran mujer, me sentía mucho muy contenta trabajar con ella. Durante buen tiempo nos hicimos muy buenas amigas
―¿Le gustaría que se le recuerde como una “Diva”?
―No sé de dónde sacan cosas tan estúpidas. ¿Qué es una Diva? ¡Esa es una gran estupidez!! Los mejores homenajes que puede recibir una mujer en vida, es el cariño de la gente.
―¿Por qué no hay en todo México un cine, un teatro, una calle o monumento en honor a María Félix?
―¡Porque, tristemente, somos un país de malinchistas!! No venga un extranjero que le caiga bien al gobierno porque hasta el culo le besan
―¿Nunca le han ofrecido la medalla Belisario Domínguez o El Águila Azteca?
―Yo le pregunto a usted como reportero ¿Por qué el gobierno no me otorga la Belisario Domínguez o El Águila Azteca? ¿Acaso no me las merezco? Ah, pero eso sí, se los dan a extranjeros que no han hecho nada por México. ¡¡Basta de una idiosincrasia mediocre y estúpida!!
―¿Ya no hace televisión o cine por cuidar la imagen del mito o leyenda María Félix?
―Con el rostro un tanto enrojecido, eleva el tono de voz y fustiga: ¡La imagen me vale madre!! Para todas las etapas de la vida hay un público al que le gusta apreciar el trabajo de una actriz como yo.
―¿”La Doña”, que opina de María Félix?
―¡Que María Félix vive como se le pega la gana!!… Mire usted… ¡María Félix es una mujer que vive muy bien bajo su piel!! ¿Me explico?
―¿Una artista de su talla tiene caducidad?
―María Félix seguirá siendo una gran actriz hasta que muera, y posteriormente, seguirá viva en su recuerdo.
―¿Por qué aceptó hacer un programa especial de televisión con Ricardo Rocha?
―Si me quieres dar a entender que Televisa me ofreció el dinero del mundo para un programa especial de televisión… ¡qué equivocado estás!!
―¿El inicio de un anhelado regreso a la televisión?
―No es que vuelva a la televisión porque nunca lo he estado. Es un trabajo que iniciamos desde hace algún tiempo.
―¿Qué tiene de especial Ricardo Rocha?
Me parece que es uno de los pocos periodistas que guarda una línea de respeto y credibilidad. Además, Televisa es como si fuera mi casa. Existen lazos muy sólidos de amistad con Emilio Azcárraga Milmo. En todo el mundo se habla y se reconoce el profesionalismo de Televisa.
―¿Qué opina de las telenovelas que produce Televisa?
―No tengo oportunidad de verlas porque casi no estoy en casa. En alguna ocasión me grabaron capítulos del excelente trabajo que realiza Ernesto Alonso en “La Antorcha Encendida” y aplaudo el interés demostrado por Ernesto Alonso por tratar de difundir un poco nuestra cultura. Es increíble que los niños no sepan quién fue Emiliano Zapata ni doña Josefa Ortiz de Domínguez.
―¿María Félix una mujer que nació para triunfar?
―Como le dije antes, soy una mujer que vive muy bien bajo su piel. Estoy pasando por un mal momento debido por la partida repentina de mi compañero, mi gran amigo, mi amado hijo.
―¿Es verdad que existió cierta rivalidad entre ustedes?
―Me parece una enorme falta de respeto que inventen cosas tan irreverentes ¿Cómo iba a estar peleada con mi hijo que siempre fue tan cariñoso y atento conmigo? Enrique ya partió al más allá y merece todo el respeto del mundo, que lo dejen descansar en paz.
―¿Con la muerte de su hijo la obliga irse de México y refugiarse en Paris?
―¡¡No estoy acabada!! ¿Acaso ya me ve tan cacatúa? ¿Ya les urge que me muera? Que quede bien claro…¡¡Tengo todo el derecho de vivir en donde y como mejor me plazca!!
―¿Nadie es profeta en su tierra?
―Conmigo se rompe la regla. Tengo el cariño y respeto de mi gente, muy a pesar de lo que con frecuencia publican ciertos pasquines. Por unos cuantos centavos, se atreven a publicar atrocidades de cualquier personaje de la vida nacional.
―¿Dinero fácil?
―¡El dinero es muy cabrón y cambia a la gente!! Hasta inventan entrevistas que jamás he concedido. Vaya imaginación. Cosas que provoca el hambre.
―¿Por qué no se defiende de las difamaciones que es objeto?
―Sería perder un tiempo precioso y darle importancia que no merecen quienes carecen de un cerebro.
―De todos sus compañeros de trabajo ¿A quién amó y a quién odió?
―Por naturaleza propia, el hombre se llega a identificar con sus semejantes. Pedro Armendáriz fue un caballero conmigo, me trató como una dama.
―¿Es verdad que existieron conflictos con Mario Moreno “Cantinflas”?
―Mario Moreno me hizo la vida de cuadritos, nunca lo quise, y por lo mismo, jamás vi sus películas
―¿Cómo le afecta la crisis económica?
―Me afecta como a todo el mundo.
―¿María Félix es rica?
―Ja, ja, ja, ja ¿Qué si soy rica? Mmm, ¡estoy deliciosa!!
―¿Rodeada de lujos?
―Me doy los lujos que puede darse una mujer de clase media alta.
―¿Entonces, que demonios le preocupa?
―Lo único que me preocupa es ya no tener a mi hijo conmigo.
―¿Le tiene miedo a la muerte?
―No, para nada. Me gustaría vivir 150 años, pero eso no se puede…
―¿Se atrevería pasarse de la raya?
―Vaya que me ha gustado mucho platicar con usted. Sé muy bien que no me puedo pasar de la raya, pero cuando esto llegue, partiré dándole gracias a la vida.
―¿A qué le tiene miedo si la muerte no le espanta?
―No le tengo miedo a nada, quizás, solamente cuando me subo a los aviones y a los barcos.
―¿Cuándo muera, cómo cree que la reciban allá arriba o allá abajo?
―No me importa, a donde quiera que vaya me iré en paz y moriré dormidita en mi cama
―¿Se terminaron los grandes directores de cine?
―Lo que se terminaron, fueron las ganas de trabajar con honestidad. Ya cualquiera se llama “pomposamente” director de Cine.
―¿Se agotó la creatividad?
―Cómo hace falta un Gabriel Figueroa, un Fernando o Domingo Soler. Necesitamos alguien que salga de la fábrica de los sueños.
―¿En qué sueña María Félix?
―Me encanta soñar despierta porque es más emocionante. Sueño que, algún día, México llegará a ser mejor. Hasta llego a soñar que, a mi edad, tengo una cinturita de 50 centímetros y que me puedo comer todas las chilindrinas y bolillos que me quepan.
―¿De dónde viene su afición por la fiesta brava?
―A los toros los veo tan hermosos, tan indefensos y no saben lo que está pasando a su alrededor. La fiesta brava es un evento viril en donde se juega la vida.
―En el ruedo, ¿Quién es más bestia: el toro o el torero?
―Es el combate de dos poderosos, así es como veo a los hombres que me rodean, vigorosos, fuertes y llenos de energía.
―¿De dónde saca esa vitalidad?
―Pues déjeme decirle que, desde niña, jugaba con mis hermanos al box, a las patadas, subirme a los árboles y hasta me iba a gayola en los cines en donde uno se divertía de lo lindo.
―¿Por qué es tan difícil obtener una entrevista exclusiva con usted?
―Me divierten y disfruto mucho las entrevistas de periodistas inteligentes. Me siento muy contenta con su presencia y por esta amena conversación. ¿Me dijo que se llama Edmundo, ¿verdad? Su papá debe ser muy inteligente porque le puso el nombre del gran Edmundo Dantés… El Conde de Monte Cristo
-Pues mi papá es don Jesús Cázarez Solorio, un humilde pero destacado artesano que elaboró las arracadas y collares que usted utilizó en la película “Maclovia”, con Pedro Armendáriz, filmada en Janitzio, en el bellísimo Lago de Pátzcuaro…
-¡No me diga!! Su papá estaba guapísimo… ¡Yo me lo quise “echar”, pero no se dejó!!
-Mi papá me platicó que su productor quería que le regalara el collar y las arracadas, pero resulta que tenía que mantener y alimentar a sus 16 hijos…
-La verdad, su papá estaba buenísimo, con unos tremendos brazotes… ¡y estaba muy guapo!!
―¿Cuántas solicitudes de entrevistas ha rechazado, si la mía duró más de un año?
―Es que otros se quedarán con las ganas de llevarla a cabo porque se creen intocables o merecedores de canonjías… y hasta exigen atenciones y no son más que aprendices del oficio
―Como reportero, vine a platicar con la mujer actual…
―Pues quiero que sepa que, con esta entrevista, se escribe una historia de amor en la que usted está involucrado. A ver, me hace el favor de quitarse su saco, con un plumón color azul, del lado izquierdo de la camisa blanca, con su puño y letra escribió la frase “Con esta entrevista se escribe una historia de amor…María Félix”
―¿Por qué aceptó platicar conmigo?
―En primer lugar, porque me gusta mucho su seguridad para formularme cada una de sus preguntas, y en segundo lugar, porque EL UNIVERSAL, El Gran Diario de México, y la revista Siempre tienen un significado especial para mí. Fui una gran amiga del señor José Pagés Llergo, quien tuvo muchísimas atenciones para mi persona.
―¿Qué le aconseja a la mujer actual?
―Nuestras mujeres viven muy pegadas a la férula paternal. Es muy necesario que se rectifiquen las conductas morales de nuestra sociedad. Por favor, no nos perdamos en la nada. ¡Por el amor de Dios!!, las mujeres deben engrandecer la liberación femenina.
―¿Es agradable coleccionar recuerdos?
―Si viviera del pasado, estaría mal del cerebro o estúpida. El pasado quedó atrás y el que volteé para atrás se convierte en estatua de sal. –Se queda pensativa y retoma mi pregunta― ¿Eso me lo pregunta por la infinidad de cuadros y objetos que ve en mi sala? Son obsequios que he recibido a lo largo de mi carrera y otras chacharitas que me gusta comprar por donde camino.
―Le agradezco mucho su tiempo, ¿desea usted agregar algo más?
―La que agradece mucho su presencia soy yo. Dos horas y media que me ha permitido disfrutar esta deliciosa charla, porque yo no le llamaría entrevista. Ojalá que publique todo lo que le dije, y si no lo dejan, nada más dígame, prometo que le consigo trabajo en el periódico que quiera y hasta en la televisión con mi amigo y hermano Jacobo.

Al ponerme de pie para despedirme, me toma de la mano y me lleva a conocer su casa, su cocina, su recámara, su pequeña biblioteca o sala de lectura, por último, me muestra como una niña, sus juguetes y se siente sumamente orgullosa de sus cuadros y pinturas.

Al día siguiente de su publicación en EL UNIVERSAL, El Mejor Diario de México, el propio Jacobo Zabludovsky me llama para felicitarme por la “atrevida” entrevista que había logrado con su gran amiga María Félix e invitándome a comer en un tradicional y emblemático restaurante El Mesón del Cid. No cabe duda… ¡Dios estaba conmigo!!

Una entrevista que jamás olvidaré y que me marcó por siempre. Espero que usted, mi estimado lector de EL UNIVERSAL, seguramente tendrá la última palabra y su muy valiosa opinión. Por cierto, esta entrevista integra mi primer libro A LO MERO MACHO, ¡Entrevisto… luego Existo!!, con un fabuloso prólogo del prestigiado periodista y gran amigo Ciro Gómez Leyva. Las personas que se interesen en adquirirlo, favor de enviarme un WhatsApp al 56 3292 4342.

María Félix, “La Doña”, una extraordinaria actriz, una gran mexicana, pero, sobre todo, una mujer que supo amar a la bendita tierra que la vio nacer y de la que se sentía sumamente orgullosa… MÉXICO.

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