Por Baltazar Jiménez Rosales
Por considerar que es una reforma que, bajo el argumento de control y austeridad, generará más problemas de los que pretende resolver, además de ser un retroceso para la democracia del país, la Fracción Parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) votó en contra del llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y aprobada la madrugada de ayer por la Cámara de Diputados federal.
Además de votar en contra de esta reforma, los diputados locales del tricolor llamaron a todas las fuerzas políticas del país y a la sociedad a proteger las instituciones electorales y a rechazar cualquier intento de regresión autoritaria.
Fue el coordinador de la bancada del PRI, Alejandro Bravo Abarca, el encargado de fijar postura a nombre y representación de sus compañeros y en este sentido expresó su firme rechazo al denominado “Plan B” de la reforma electoral, al considerar que representa un retroceso en la consolidación democrática de México y un debilitamiento deliberado de las instituciones encargadas de garantizar elecciones libres, equitativas y transparentes.
Dijo que el llamado “Plan B” trae una historia de varios intentos y al final fue un vericueto para llegar a planteamientos que realmente nadie los cree sobre el presunto ahorro del que se está hablando, cuando en otros rubros se ven gastos verdaderamente onerosos y pensar en ahorrar en un atentando contra la democracia, contra la vida política del país y es el resultado de una gran incongruencia.
Recordó que durante décadas, México ha construido un sistema electoral sólido, confiable y autónomo, que ha permitido transiciones pacíficas del poder y ha dado certeza a la voluntad ciudadana, pero ahora el “Plan B” vulnera estos avances al pretender modificar, de manera apresurada y sin consenso, las reglas fundamentales del juego democrático.
Bravo Abarca sostuvo que, desde la visión del PRI, esta reforma debilita la autonomía de las autoridades electorales al reducir capacidades operativas, técnicas y presupuestales, lo que pone en riesgo la organización eficaz de los procesos electorales futuros, además de generar incertidumbre jurídica al modificar normas sustantivas sin el debido análisis, lo que podría derivar en conflictos postelectorales y en la pérdida de confianza ciudadana en las elecciones, afectando la equidad en la contienda al alterar condiciones que garanticen piso parejo entre las distintas fuerzas políticas.
“El PRI ha sido y seguirá siendo un partido comprometido con la legalidad, la institucionalidad y la democracia. Por ello, sostenemos que cualquier reforma electoral debe construirse mediante el diálogo plural, el consenso político y el respeto irrestricto a la Constitución”, sostuvo el Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI.
Precisó que México no necesita reformas que debiliten sus instituciones, sino propuestas que las fortalezcan, que amplíen la participación ciudadana y que consoliden la confianza en los procesos democráticos, por lo que hicieron un llamado a todas las fuerzas políticas y a la sociedad en su conjunto a defender la democracia, a proteger las instituciones electorales y a rechazar cualquier intento de regresión autoritaria.
Enseguida señaló que en el PRI creen en un México de instituciones fuertes, de leyes respetadas y de elecciones libres, por lo que consideraron que dicha reforma no fortalece la democracia; por el contrario, la restringe y tampoco mejora la representación si no que la reduce y debilita las instituciones.
“Por ello, las Diputadas y los Diputados del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional de la LXIV Legislatura al Honorable Congreso del Estado, no podemos aprobar esta reforma Constitucional que, bajo el argumento de control y austeridad, puede generar más problemas de los que pretende resolver”, finalizó.










