Por Baltazar Jiménez Rosales
El fenómeno de las réplicas después del sismo de 6.5 grados ocurrido la mañana del 2 de enero es completamente normal, no hay por qué alarmarse, afirmó el titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, quien informó que podrían dejar de sentirse en una semana más.
En este sentido, el funcionario estatal llamó a la población a no caer en la desinformación respecto a la situación de los movimientos que se siguen registrando en San Marcos, que fue el epicentro del sismo.
Explicó que “después que se presenta un sismo fuerte, un sismo de magnitud 6.5 se considera ya un sismo fuerte, normalmente se dan una serie de replicas que van disminuyendo con el tiempo, y también van disminuyendo en magnitud, es un fenómeno completamente normal, no hay por qué alarmarse”, remarcó.
El funcionario estatal, puntualizó que el esfuerzo al que se sometió la corteza terrestre en esta zona, que al verse sometida a deformaciones poco a poco recupera las condiciones iniciales que tenía antes de un sismo y por ello las réplicas.
Arroyo Matus dijo que este fenómeno es completamente normal, “no está ocurriendo nada grave, es un proceso normal y natural que se da después de un sismo fuerte”, sin embargo, pidió a la población estar atenta a las actividades que se realizan antes, durante y después de un fenómeno como un sismo.
Por ello solicitó a la población consultar los portales oficiales donde se encuentra toda la información para estar preparados, recordando que Guerrero se encuentra en una zona de alta sismicidad.
“Somos un estado con mayor sismicidad después del estado de Oaxaca y por eso debemos estar firmemente consolidando la cultura de prevención de desastres, la cultura de la protección civil, y esta es la mejor arma que vamos a tener para lidiar con este fenómeno que tenemos en esta zona del país”, expuso.
Puntualizó que el fenómeno ha generado 3 mil 800 réplicas hasta ahora, la mayoría de ellas con intensidades mínimas y cada día que pase las intensidades irán disminuyendo hasta igualar a la sismicidad que se registra día a día, indicó.
Refirió que en Guerrero se registra un promedio de 14 sismos diariamente la mayoría de ellos son imperceptibles porque son intensidades bajas, pero “es la sismicidad normal que existe en el estado”, cuyas intensidades oscila entre los 3 y 2.8, todos ellos imperceptibles.
Arroyo Matus enfatizó que en el caso de San Marcos una vez que concluya el proceso de reacomodo de la corteza terrestre, “muy probablemente vamos a tener la sismicidad normal”, insistió.
Mencionó finalmente que aunque no hay una temporalidad para que este fenómeno de las réplicas cese, consideró que en una semana más podrían parar, y posteriormente la sismicidad será la misma, aunque reconoció que si alguien le dice a la población que al día siguiente temblará, “efectivamente, siempre tiembla, te repito son 14 sismos diarios los que se tienen”.

