Chilpancingo, Gro., 2 de febrero de 2026.— En Chilpancingo, el gobierno trabaja con orden y resultados. La Primera Feria del Tamal y del Atole se realizó con éxito como una acción concreta para fortalecer las tradiciones, activar la economía familiar y generar espacios públicos vivos y seguros, cumpliendo con una prioridad clara: apoyar directamente a la gente.
Más de 40 expositores locales participaron en esta feria, ofreciendo una amplia variedad de tamales desde los tradicionales de carne y pollo, hasta opciones vegetarianas y para mascotas así como distintos tipos de atole. La mayoría de las y los participantes son emprendedores que elaboran sus productos desde casa, y que hoy encontraron un espacio real para vender, generar ingresos y visibilizar su trabajo.
Esta feria, realizada en el marco del Día de la Candelaria, demuestra que las tradiciones no solo se celebran, también se convierten en oportunidades cuando hay organización, orden y respaldo institucional. Aquí no hubo improvisación: hubo planeación, reglas claras y un objetivo concreto: que la economía local se mueva y que las familias se beneficien directamente.
El presidente municipal Dr. Gustavo Alarcón Herrera ha sido claro: gobernar también es crear condiciones para que la gente tenga oportunidades. Por eso, este tipo de eventos forman parte de una visión de gobierno donde los espacios públicos se recuperan, las tradiciones se fortalecen y el dinero circula en la economía local.
La respuesta ciudadana confirmó que cuando hay gobierno presente y acciones bien enfocadas, la gente participa. En Chilpancingo se trabaja con seriedad, se cuida lo básico y se impulsa lo que realmente impacta la vida diaria de las familias.
Aquí hay menos discurso y más resultados.
Aquí el trabajo se nota.

