Por Abel Miranda Ayala
La catedral de Chilpancingo no participó en la jornada mundial del enfermo a la que convocó el Papa León XVI y que se desarrolló este miércoles 11 de febrero con el lema “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”.
Familiares de enfermos acudieron a preguntar en la sacristía de la catedral sobre las actividades que se realizarían por los enfermos en la catedral de Chilpancingo, informaron no tener ninguna actividad anotada y enviaron a preguntar en la oficina administrativa de la iglesia.
La secretaria de la iglesia señaló que no había ninguna actividad prevista para enfermos este miércoles 11 de febrero pero ofreció que si querían podrían mencionar a los enfermos en la misa de las seis de la tarde con un pago de 100 pesos por cada mención.
También ofreció que si querían hacer una unción de enfermos estas se realizan sólo el primer viernes de cada mes, se insistió a la secretaria si había una misa especial para los enfermos en el marco de la jornada mundial del día del enfermo que respondió de forma negativa, “en esta iglesia no se preparó nada”.
Cabe señalar que la catedral de Chilpancingo ha pasado en las últimas semanas por una situación de cambios debido al fallecimiento del sacerdote Benito Cuenca Mayo quien fue el responsable de la iglesia durante varios años, además de que también fungía como vicario general de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, la semana pasada fue designado como párroco de esta catedral el presbítero Sem Cepeda Salazar.En la iglesia del barrio de San Francisco el sacerdote anunció que las dos misas que se realizan a las 6 y 7 de la tarde y noche serían especiales para conmemorar la 34 Jornada Mundial del Enfermo.
Anunció que ese día se espera que personas enfermas con padecimientos crónicos y graves pudieran acudir para que juntos en comunidad se pida a Dios ayuda para sanar las enfermedades.
Especificó que los enfermos que deberían acudir no son quienes tienen gripa, sino quienes tienen cáncer, leucemia, padecimientos crónicos y degenerativos, también los ancianos.
La jornada se hace con los lineamientos del Papa León XIV que se establecieron en el discurso que nombró, “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”, en ese mensaje se habla de la parábola de el Buen Samaritano como imagen central de la caridad cristiana: amar de verdad significa detenerse, acercarse y cuidar a quienes sufren.

