Por Miguel Ángel Mata Mata/ Síntesis de Guerrero
Acapulco, Gro., a 12 de febrero del 2026 (SG). – El Fondo Nacional de Fomento al Turismo, ha dejado morir, o ha matado por su negligencia, a cincuenta de los cien venados que vivían en el Club de Golf de Acapulco, desde el mes de marzo del 2025 cuando se hicieron cargo de la administración de ese centro deportivo.
Ambientalistas que han denunciado el ecocidio al que se ha sometido al pulmón verde, alterno al campo de golf, sostienen que, desde marzo del año pasado, FONATUR despidió a los técnicos especializados en la conservación del pulmón verde, conocido como El Cerrito, asi como a los veterinarios que cuidaban de la salud de cien venados, la mayoría ahi nacidos.
La matanza de los venados comenzó cuando los nuevos trabajadores, ajenos a la conservación de un campo de golf y el pulmón verde, dejaron de operar la planta de tratamiento de aguas residuales, la que generaba el agua tratada con la que se regaban tanto el campo de golf como el pulmón verde, El Cerrito, lugares donde crecía la hierba con la que se alimentaban los venados.
“Lo que siguió, denunciaron, es que comenzaron a regar esos lugares con agua de drenaje, cruda, sin tratar”. Al consumir agua sucia los venados comenzaron a llenarse de bacterias y lombrices en sus intestinos, lo que ha sido causa de muerte de algunos de ellos.
“Y sin veterinarios, pues los que les cuidaban han sido despedidos, muchos animalitos han muerto”, dijeron.
Al cambiar la administración los campos, tanto de golf como el pulmón verde, se han secado, por lo que es imposible jugar golf o ir a practicar algún deporte a El Cerrito, pues “lo que se respira es polvo que huele a drenaje”, han dicho.
FONATUR ha decidido cambiar el uso de suelo del campo de golf, por lo que ha puesto en renta las instalaciones del campo de Golf. Se dice que la nueva directiva ha comprado los terrenos para construir una unidad habitacional, de la que ellos serán los propietarios.
Por una cantidad de un millón de pesos al mes, han rentado, a ferias de pueblo e, inclusive, ya habían rentado a un espectáculo de dinosaurios mecánicos, las zonas por donde paseaban los venados.
“Al abrir las mallas ciclónicas, para que entrasen los tráileres que llevaban los juegos mecánicos, muchos venados escaparon. Algunos fueron hallados y otros se extraviaron”, han denunciado.
La contaminación auditiva que dejaban esas ferias y juegos mecánicos, entre las seis de la tarde y las dos de la mañana, ha sido causa de que muchos venados padezcan de estrés, pues su zona, antes silenciosa, ha sido invadida por impresionante caos. “Por ello, otros murieron,” dijeron los inconformes.
Como cereza al pastel de un ecocidio, que se ha transformado en venadicidio, se sabe que algunos personajes, ya sea de la directiva de FONATUR o trabajadores tanto de los juegos mecánicos, como los nuevos empleados de albañilería o jardineros, han cazado a algunos venaditos y se los han comido.
“Todo ello ante la nula vigilancia y cuidado de los venados”. Ha sido tal el abandono, que se puede apreciar como algunos perros callejeros se han metido al campo de golf y persiguen a los pocos venados que aun quedan.
Es por eso, y otras muchas irregularidades, que la semana pasada, socios del Club de Golf realizaron un bloqueo en el acceso para exigir al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), respete los convenios firmados para la rehabilitación del recinto deportivo, además de denunciar el abandono de las instalaciones, afectaciones ambientales y la falta de diálogo por parte de la administración federal.
El grupo de manifestantes optó por realizar el bloqueo para llamar la atención de los tres niveles de gobierno y evitar que el predio sea destinado para otros usos.
Durante el bloqueo, los inconformes advirtieron que el club no puede ser transformado en un desarrollo habitacional, al tratarse de un espacio que funciona como “pulmón” de la ciudad y de acceso libre para la población, además que existe la preocupación por una posible especulación inmobiliaria, por lo que pidieron que se respete la ley y los acuerdos establecidos, sin darle privilegios para ningún sector social.
En declaraciones ante medios, el ex presidente del Club de Golf, Efrén Leyva Acevedo, comentó que el pasado 31 de marzo se firmó un convenio con el Fonatur para el traspaso de la administración, con cláusulas claras que obligaban a mantener el club, la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) y la fauna silvestre, en particular los venados.
Sin embargo, afirmó que actualmente el lugar se encuentra en condiciones de abandono y que el número de venados ha disminuido de más de 100 a alrededor de 60.
“La fauna está totalmente descuidada, no hay pasto porque no riegan y el pasto comen los venados. han estado rentando una parte del club y esa parte pues está totalmente hecha a pedazos no se puede ni jugar, ni menos para que coman los venados. La casa club está abandonada, no tienen dinero ni siquiera para lavar las toallas”, comentó.
Leyva Acevedo detalló que el club cuenta con aproximadamente 140 socios registrados y una cuota vitalicia de cuatro mil pesos que no ha sido cobrada desde julio del año pasado por problemas burocráticos. Indicó que, previo al traspaso, los socios liquidaron deudas millonarias con instancias como Infonavit, el SAT y el Seguro Social, con apoyo de recursos públicos gestionados en la administración anterior.
Los manifestantes aseguraron que han enviado al menos cuatro oficios a Fonatur sin recibir respuesta y que en más de diez meses no ha acudido ninguna autoridad con capacidad de decisión, por lo que esperan se rehabilite el espacio como centro deportivo y ambiental y se evite la pérdida de un área que consideran patrimonio de los acapulqueños.
FONATUR HA MATADO O HA DEJADO MORIR A 50 DE 100 VENADOS QUE VIVÍAN EN EL CLUB DE GOLF DE ACAPULCO

