Por: Alejandro Gómez Sotelo.
Vecinos, comerciantes, vendedores de plata, guías de turistas, transeúntes y empresarios, denunciaron la existencia de una red de complicidades entre el alcalde morenista, Juan Andrés Vega Carranza, la Junta de Conservación y Vigilancia de Taxco (JCyVT) y la representación local del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para permitir a cambio de gratificaciones económicas la destrucción de la imagen urbana y arquitectónica del “Pueblo Mágico”.
Lo anterior, luego de que en la “Plazuela de los Castillo” donde se ubica el busto en honor al dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) construyó a plena luz del día una base de concreto en lugar prohibido para colocar un transformador de alta tensión, mientras funcionarios locales y los citados organismos guardaron silencio ante la citada edificación ubicada a 10 metros del zócalo taxqueño.
“Increíble, eso no puede ser ni estar pasando, quien da la orden y quienes se atreven a destruir un patrimonio como el que tiene Taxco”, fueron los primeros mensajes de rechazo e indignación que surgieron al interior del Consejo Consultivo de la Ciudad, donde algunos de sus integrantes acusaron una red de complicidades para permitir la destrucción de la imagen urbana y la violación a la ley 685 de conservación aprobada por el Congreso Local.
Conforme avanzaba la construcción de la base de cemento y se realizaron las maniobras para colocar el transformador con cubierta metálica, junto al busto del dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, empresarios y habitantes de esa zona céntrica denunciaron actos de corrupción de Vega Carranza, de su área de obras públicas, JCyVT y el INAH, debido a que se trata de un espacio público preferido por los turistas nacionales y extranjeros que ahora se ve afectado e invadido.
Otros comentarios de rechazo por esas actuaciones, se enfocaron en señalar directamente a los organismos de defensa del patrimonio de los taxqueños (JCyVT e INAH) y al munícipe. Juan Andrés Vega, a quienes acusaron de otorgar los permisos correspondientes para colocar esas estructuras en espacios prohibidos, aún y cuando la ley 685 de conservación tiene muy claras sus facultades para impedir y sancionar esas acciones de destrucción de particulares y del mismo gobierno.
“Le están dando en la torre a una plazoleta muy bonita, si algo tiene Taxco es su patrimonio y belleza arquitectónica, es inconcebible e inentendible que alguien en su sano juicio y que presuma querer mucho a la ciudad, haya autorizado la colocación de ese transformador, la construcción de una base de concreto y con ello le den en la madre a ese callejón cercano al centro histórico”, escribieron los quejosos, al reclamar las actuaciones gubernamentales que destruyen el destino.

