23 Feb 2026, Mon

JORGE OCTAVIO OCHOA – Muerto el perro, viene la rabia – TRAS BAMBALINAS

TRAS BAMBALINAS. Muerto el perro, viene la rabia
Por Jorge Octavio Ochoa.- Pese a lo exitoso que han resultado los operativos de seguridad contra el narcotráfico y el crimen organizado, los saldos para el gobierno de Claudia Sheinbaum todavía no son lo positivo que se debieran esperar, fundamentalmente por el doble lenguaje que ha mantenido ella.
El abatimiento de El Mencho, este domingo, augura una disminución del poderío criminal que ha azotado a México en las últimas 3 décadas, y el inicio de una paz narca que amenaza con desatar una guerra; esa, que tanto le criticaron a Felipe Calderón, pero que desde entonces era inevitable.
Los hechos, las evidencias, nos demuestran que el país está inmerso en un ambiente en el que campean los negocios ilícitos, que cruzan el territorio por las tuberías del huachicol; control y venta de tiempos compartidos en hoteles de alta gama, inmobiliarias, constructoras y mineras.
Oro, litio y balasto, los nuevos nichos de negocio y control del golfo al pacífico, con redes de gobernantes involucrados hasta el más alto nivel, que se conectaron incluso con gobiernos de otros países, y tocaron por igual a Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia, Cuba.
El gobierno de Sheinbaum a hecho lo que no pudieron Fox, Calderón y Peña Nieto juntos. Ha iniciado una guerra que, sin embargo, la coloca en una posición ambivalente. El “colaboracionismo” con EEUU, que negaban y han querido ocultar, ahora está al descubierto y se tendrá que profundizar.
México ha hecho su tarea, pero son evidentes los operativos conjuntos en los que se ha participado con la DEA o el FBI, y en los que se ha permitido actuar al Comando Sur en mar y tierra mexicanos, como son el AICM o el mar internacional frente a playas de Nayarit, en menos de un mes.
Nadie se ha atrevido a cuestionar la detención y traslado del criminal canadiense, en un avión del FBI desde la Ciudad de México, junto con un mexicano que fue entregado sin extradición de por medio. Y vendrán otros operativos, por que la bestia está herida y se espera un coletazo.
Sin embargo, la presidenta ha quedado en una posición delicada. El animal sigue vivo y está dentro. Sheinbaum tendrá que cambiar su discurso, y recordar que la división de Poderes cobra una importancia político-jurídica fundamental, si no quiere verse debilitada en los próximos meses y años.
Hace mal al insistir en su postura de exonerar, ex profeso, a personajes vinculados con asuntos criminales, como son los casos del ex secretario de Marina Rafael Ojeda Durán, sobre todo cuando hay un asesinato de por medio. Eso debió dejarlo en la esfera de responsabilidad de la Fiscalía General de la República.
Las revelaciones del contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar sobre el huachicol fiscal son sumamente graves. La denuncia involucra a dos sobrinos de Ojeda Durán. Lo mismo ocurre con Julio Scherer Ibarra y Jesús Ramírez Cuevas, actores principales del famoso libro “Ni Venganza, ni perdón”.
Ambos personajes que conectan, en la narrativa, con Sergio Carmona, “El Rey del Huachicol”. Pero ella dice que no habrá investigaciones de oficio contra ninguno de los dos. Estos casos también debe revisarlos la FGR, pero la presidenta adelanta juicios que, jurídicamente, no están dentro de su esfera de poder.
Esto, sin contar las acusaciones de corrupción que ya contaminan las rutas del tren interoceánico donde, según información no desmentida, han participado dos de los hijos del ex presidente Andrés Manuel López Obrador y Amilcar Olán, a través de la venta de la ya famosa piedra filosofal: el balasto.
También exculpa a Leonel Godoy, Raúl Morón e Ignacio Campos, de ser citados a declarar por el asesinato del ex alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, como lo solicitó su esposa Grecia Quiroz, que ahora se encuentra bajo el asedio mediático de morenistas en la pugna electoral por Michoacán.
Y para rematar: la simpleza con que la mandataria desechó la agresión sufrida por la alcaldesa de la Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, en un ataque presuntamente ordenado por la diputada local trans, Diana Sánchez Barrios, quien también ya sufrió un atentado.
Al parecer, la mandataria danza con lobos y despierta rodeada de enanos, como Blanca Nieves, mientras ya se acerca la celebración del mundial de futbol para el que no abundan las garantías de seguridad nacional que se quisieran, a la luz de los últimos incidentes.
El narco terror dejó ver su rostro con toda claridad en Jalisco, Michoacán, Colima, Guanajuato, Oaxaca, Nayarit y Guerrero. La onda expansiva de la reacción criminal impactó también a Tamaulipas y Aguascalientes. La gente se ha metido a sus casas por temor a un posible fuego cruzado. Son horas de guardar.

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