Por Alejandro Gómez Sotelo
Con unas oficinas constantemente cerradas, nula operación política, gestión social inexistente, renuncia de cuadros políticos y ex representantes populares, deslealtad, cruce de votos promovido por un grupo interno y una histórica ubicación como cuarta fuerza política en el municipio, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Taxco llega a su 97 aniversario con un silencio misterioso y el estigma de ser complaciente en todos los sentidos del gobierno local de Morena.
A una horas de esa olvidada conmemoración, la actual dirigencia local manipulada durante años por la varias veces diputada local plurinominal priista, Flor Añorve Ocampo, se mantiene pasiva y haciendo el “palomeo” de los futuros regidores para las elecciones del 2027, siempre y cuando las personas interesadas formen parte de la lista laboral de la ex legisladora, mientras los sectores femenino, campesino, popular, juvenil, obrero y territorial han sido relegados de toda participación.
Si bien el PRI había sido oposición intermitente en tres ocasiones (1996-1999, 2005-2008 y 2018-2021) y nuevamente retomaban el ayuntamiento de Taxco, pero desde hace ocho años cuando un grupo interno cruzó votos a favor de la alianza del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (MC) ha sido derrotado en las urnas, debido a la ausencia de nuevos cuadros, imposición de candidatos, exclusión de liderazgos y la designación de funcionarios identificados con las corrientes dominantes.
En la víspera de cumplirse 97 años del partido tricolor, las oficinas locales lucen vacías, con grafitis en sus paredes, abandonadas, sin dirigente activo e invisible, con ausencia de líderes naturales del municipio y el reclamo constante, de que grupos locales negocian regidurías e incluso posiciones en el ayuntamiento de Taxco como pago al cruce de votos, como ocurrió en el 2018 donde pidieron la dirección de comunicación social al entonces gobierno local del PAN.
Al interior de la actual administración local de Morena se encuentran incrustados empleados, aficionados a redes sociales y funcionarios con afinidad priista, que por indicaciones del mismo grupo interno promovieron el voto a favor del instituto guinda como lo hicieron en el 2018, como es el caso de la coordinación de imagen, transito, registro civil, obras públicas, entre otras direcciones del ayuntamiento.
Sobre los barandales del comité local priista fueron colocadas distintas lonas color rojo con el mensaje subliminal, “me veras volver, sé que me extrañas”, en un evidente anuncio de que ese partido a cargo de los seguidores de Añorve Ocampo regresará a gobernar el municipio, sin embargo, el edificio está vacío y las oficinas de los sectores femenino y campesino permanecen cerradas con candado, con puertas metálicas decoloradas y oxidadas y paredes pintarrajeadas.
Pese a los reclamos de inoperatividad, exclusión, falta de convocatoria y que el comité municipal ha sido convertido en “agencia de colocaciones laborales”, el dirigente estatal priista, Alejandro Bravo Abarca, se ha negado a resolver la situación e incluso avaló la permanencia de los seguidores de la ex diputada, Flor Añorve.
Actualmente el PRI se ubica como cuarta fuerza política en Taxco, luego de que en los comicios del 2024 alcanzó apenas 4 mil 300 votos como resultado del cruce de votos a favor de Morena, por lo que se le asignó un solo edil en la persona de Víctor Manuel Sotelo Ocampo, cercano a Añorve Ocampo, que ha sido regidor en tres ocasiones y al mismo tiempo preside el comité local del tricolor.

