Por Baltazar Jiménez Rosales
La reforma laboral, que se reflejará finalmente en la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas, lo que provocará será un aumento en los costos de operación de las empresas, además de que también incrementará su carga fiscal, como el pago de impuestos, cuotas patronales al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aportaciones al Infonavit, entre muchos otros.
Al hablar acerca de este problema que enfrentará ya en un futuro inmediato la iniciativa privada, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Marco Antonio Rodríguez Canacasco, pidió, por lo anterior, que el gobierno federal instrumente medidas de apoyo al sector empresarial para evitar afectaciones al empleo y a la formalidad de los negocios.
De entrada, el empresario chilpancingueño apuntó que los giros empresariales que sufrirán con mayor fuerza esta reforma serán las microempresas, los restaurantes y la industria de la construcción, toda vez que son negocios que dependen de jornadas continuas para mantener sus operaciones.
Explicó que de inicio, esa reforma laboral obligará a los patrones a contratar más personal o a pagar horas extras a sus trabajadores para poder cubrir sus jornadas laborales, lo que significará un aumento promedio de hasta 15 por ciento en el costo laboral.
Mencionó asimismo que debido a que esta misma reforma establece que no podrán reducirse salarios ni prestaciones, los patrones tendrán que absorber los costos adicionales derivados de la reorganización de turnos y horarios laborales, es decir, muchos pequeños negocios que operan actualmente seis días a la semana, tendrán que modificar sus horarios de trabajo, días de descanso para ajustarse a la nueva normativa.
El presidente del Centro Empresarial Coparmex Chilpancingo consideró que el gobierno federal tendrá que instrumentar programas de apoyo a los empresarios para evitar que resulten más perjudicados, como la reducción temporal de las cuotas patronales al IMSS y permitir que los salarios sean 100 por ciento deducibles.
Además, propuso que el gobierno federal otorgue créditos fiscales a empresas que contraten más personal y se amplíe el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) para las micro, pequeñas y medianas empresas.
Finalmente, Rodríguez Canacasco afirmó que sin incentivos fiscales y apoyos para el sector productivo, la reducción de la jornada laboral podría generar presiones financieras importantes para miles de pequeños empresarios en Guerrero y en México en general.

