4 Feb 2026, Wed

MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA – Reforma Electoral de los 70’s – SURREALISMO POLÍTICO

La Reforma Electoral impulsada por el gobierno federal en turno y prevista para su aprobación este 2026 está mostrando el camino hacia la despersonalización ciudadana a fin de que ésta deposite todo su avance democrático en la centralización de un solo mando, aniquilando la crítica, el debate, la representación de las minorías, la autonomía y, entre otros, el debilitamiento del réferi de la contienda.

Para quienes tenemos una referencia de la centralización del poder con la calificación de los procesos electorales incluido, así como para las y los estudiosos de la democracia y su evolución, sabemos que el régimen de Luis Echeverría Álvarez estuvo marcada por una relativa participación de voces que representaban a una minoría, pero que la misma representaba una sociedad que buscaba el impulso de reformas, a diferencia de la masa electoral que solo consideró a la democracia como la aportación única para acudir a las urnas renunciando a cualquier expresión de inconformidad o de demanda, pues ya había renunciado a la misma.

Ya el tema está cantado por el seudo izquierdista Pablo Gómez que no hubiera podido ser legislador sin un órgano fuerte que respaldara la representación de diversas expresiones políticas. Éste personaje, ha mostrado un rasgo muy característico del Senador Noroña, de soberbia, y ha estado en las “mesas de diálogo” solo escuchando a quien lo halaba y desechando a quien lo critica.

Ha señalado que la autonomía de la UNAM no lo es si recibe recursos del gobierno, y que lo mismo sucede con el órgano electoral, el INE. Esta expresión evidentemente es sembrada para ir observando reacciones ante lo que viene, el desmoronamiento de la democracia y la representación proporcional.

Los partido aliados de MORENA que le darían votos suficientes para avalar la reforma, el PT y el PVEM, han estado silenciosos ante el tema pues saben que muchos de ellos no estarían en esa representación sino fuera por la existencia de este avance de la democracia y que difícilmente ganarían elecciones para tener representación distrital, como se pretende en la reforma 2026.

El equilibrio de poderes que se ha ido perdiendo en estos 7 años de gobierno de la cuarta transformación, llevaría los pasos futuros a renunciar a cualquier posibilidad de representación a las minorías y con ello, silenciar su opinión, para dar paso a la voz única, al control absoluto.

El señalamiento de que son priístas los que han destruido el país no debiera ser considerado así si participaron en la construcción del mismo y también en la apertura democrática, pero también, sin duda, con sus errores y excesos contribuyeron a su propia caída, pero antes de tocar suelo cambiaron la chaqueta y fueron recibidos con sonidos de triunfo colaborando ahora en lo que aprendieron a hacer en el PRI.

La voz que intenta decir que habrá apertura para fortalecer el 50 por ciento de participación de la mujer en las candidaturas no conocen la realidad de que no les ha sido fácil construir la estructura y que por eso muchas son usadas como “juanitas”. Cuando se habla de evitar mandatos prolongados para no instaurar la dictadura, olvidan que  el escudo de que “lo que diga el pueblo sabio”, aunque tenga que participar con acordeón para saber a quien elegir, es una democracia dirigida, por lo tanto, no es democracia.

Si el órgano de control está debilitado, si le han escamoteado recursos y no han respetado su conformación autónoma, es difícil que pueda tener una voz moral para representar a la sociedad, sino que se percibe sometida al mando que la condujo al cargo.

No es pues la buena ventura del año la reforma electoral 2026, sino el principio de una desventura social que cuando se de cuenta, habrá perdido libertad y su condición de pensamiento libre. Sin partidos de oposición, sin voces críticas dentro de los Congresos, habrá un ahorro de recursos pero saldrá más caro el sometimiento de una democracia que apenas estaba consolidando su presencia. Surrealismo?

SURREALISMO POLÍTICO

MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *