El Estado renunció a su deber de buscar, dice Yésica Sánchez Maya- Aunado a la desaparición, enfrentamos una crisis forense
Soledad Jarquín Edgar
SemMéxico, Oaxaca, 30 de enero, 2026.- México enfrenta una grave crisis de personas desaparecidas, con 132 mil desaparecidos que “no son una cifra, son 132 mil personas que nos faltan”, es una de las primeras frases que se escuchan durante la presentación del informe Desaparecer Otra Vez, violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México, que Amnistía Internacional presentó en Oaxaca.
El recuento, en la voz del académico Emilio Nocedal Rojas, revela la gravedad del problema y la labor fundamental de las mujeres buscadoras, que enfrentan no sólo la ausencia de respuestas estatales efectivas para encontrar a sus seres queridos desaparecidos, sino también sufren de violencias y afectaciones.
La publicación dijo Nocedal reconoce la labor de las mujeres buscadoras como defensoras de derechos humanos y reiterar el llamado urgente a las autoridades mexicanas para cumplir con sus obligaciones de búsqueda, premisa en la que coincidió la activista Yésica Sánchez Maya, directiva de Consorcio Oaxaca.
Estado renunció a su obligación de buscar
En su intervención la defensora oaxaqueña hizo un recuento de cómo la desaparición de personas algo que veíamos lejano, que sólo sucedía en el norte, alcanzó a Oaxaca en al menos los últimos dos sexenios y como sucedió en otras partes del país en Oaxaca no se ha podido generar el andamiaje institucional adecuado, ni metodología, ni mecanismos de seguridad adecuados para generar el acompañamiento adecuado a las mujeres y las familias.
Sánchez Maya fue enfática al señalar que no debemos olvidar la obligación del Estado de llevar a cabo la búsqueda de personas desaparecidas, para “ellos ha sido muy cómodo que sean las mujeres, las madres, quienes hayan emprendido esta tarea”.
Dijo que cuando una persona desaparece, no termina algo en ese momento, más bien empieza un largo proceso, tal y como lo recoge Amnistía Internacional que da en este informe los testimonios de madres buscadoras.
Cuando una persona desaparece no hay ninguna certeza, lo pudimos constatar con a desaparición de Sandra (Domínguez) y ahora lo vemos con María, una mujer trans desaparecida. A esta grave agresión, se suma una agresión más, la del estado por su inacción, dijo la defensora.
Sánchez Maya dijo que se tiene que invertir mucho en la presión social y política para que el Estado pueda, medianamente, responder.
Resultados del informe
En su momento, Georgette Rosas Morales, Amnistía Internacional, Sección Mexicana, expuso algunos de los resultados del informe Desaparecer Otra Vez, violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México, para lo cual se aplicó un cuestionario a 661 mujeres buscadoras independientes o que pertenecían a una de las más de 300 colectivas que hay en México, además que participaron buscadoras de 30 entidades del país, con excepción de Campeche y Tabasco.
Dijo que junto con el problema de desaparición forzada en México, encontraron la “crisis forense”, que comprende 72 mil 100 cuerpos sin identificar y localización de cinco mil 696 fosas clandestinas en el país, “somos conscientes que son cifras oficiales, ya que organizaciones han señalado que la cifra es más grande.
El mayor número de personas desaparecidas se concentra en Jalisco, Tamaulipas, Estado de México y Veracruz.
Explicó que la desaparición forzada se divide en grandes periodos. Uno entre 1965 a 1990, con la llamada guerra sucia, en la que desaparecieron mil 72 personas desaparecidas.
El segundo periodo abarca de 2006 a la fecha, e inició con el sexenio de Felipe Calderón quien inició la llamada “guerra contra el narcotráfico”, mediante la militarización que siguió en los siguientes años. En este periodo han ocurrido el 88 por ciento de las desapariciones que se encuentran dentro del registro.
Rosas Morales dijo que el 71 por ciento de las buscadoras se considera defensora de los derechos humanos, una cifra importante porque sin duda lo son, añadió y destacó que ellas han logrado un cambio de la estructura legal importante y que existe como la Ley General en materia de desaparición forzada de personas, desaparición cometida por particulares, el sistema nacional de búsqueda, la creación de la comisión nacional de búsqueda y las comisiones locales, así como fiscalías de investigación especializada, tanto federal como en el nivel local.
Las mujeres buscadoras también son impulsadoras del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas desparecidas y no localizadas, así como del Protocolo homologado.
Las afectaciones de las mujeres buscadoras en México
El 97 % señalan haber enfrentado alguna violencia o afectación.
73 % señaló haber enfrentado depresión
72 % insomnio
70 % deterioro de la salud
69 % miedo
68 % dejar de hacer cosas que les gustaban
67 % pérdida de apetito
66 % pérdida de recursos económicos
65 % ira
57 % pérdida de amistades
57% deterioro de relaciones familiares
46 % discriminación
45 % amenaza verbal o por escrito
39 % extorsión
34 % cambio de trabajo
31 % corrupción
28 % despido, renuncia o pérdida de trabajo
27 % necesidad de cambiar de casa
27 % ataques por redes sociales
27 % acoso por parte de las autoridades
25 % abandono escolar familiar de menor de 18 años
24 % necesidad de mudarse a otro lugar en su entidad
23 % pérdida de casa
23 % accidente
19 % necesidad de cambiarse a otra entidad
14 % lesión o ataque físico
14 % robo o asalto
13 % adicciones
10 % tortura
6 % secuestro
2 % otro.
Todos los días en la casa hay una ausencia que pesa
Por otra parte, Martha Pablo Cruz, del Colectivo Buscando a los Nuestros, y quien busca a su hijo, dijo que todos los días hay una ausencia que pesa en la casa. Porque cuando una persona desaparece no lo hace sola, se lleva la tranquilidad de toda la familia.
La defensora oaxaqueña dijo que es importante tener un programa de búsqueda, un plan que sirve para saber qué hacer, cuándo hacer y quién debe hacerlo, para que la búsqueda no dependa de la suerte ni de la insistencia de las familias, sirve para que sea una obligación y no un favor.
Hay autoridades que si están caminando, pero también que cuando no hay coordinación, ni un plan claro el tiempo pasa y la esperanza se desgasta, por eso las familias deben ser respetadas, escuchadas, porque nosotros sabemos por donde buscar, es una necesidad para que la búsqueda funcione.
Reitero que ante la grave crisis que se enfrenta, es necesaria una búsqueda definida, clara, con tiempos reales y cuestionó a las instituciones que simulan la búsqueda colocando fichas o haciendo rodadas como sucede en Oaxaca, para justificar presupuestos.
Martha Pablo Cruz llamó a la sororidad y empatía de la sociedad, porque dijo lamentablemente hay quienes llaman basura a nuestras fichas de búsqueda, lo que como madres nos duele porque son nuestros hijos.
Finalmente, dijo que el programa estatal fue elaborado por los colectivos de Oaxaca y el Consejo Estatal de Búsqueda solo estamos esperando que se le de el visto bueno por parte del Ejecutivo.
SEM/sj



