Por Alejandro Gómez Sotelo
El alcalde de Ixcateopan, Juan Carlos Rodríguez Barrera, autorizó, observó y dirigió una obra de excavación de 2 metros de profundidad dentro del atrio del templo de Santa María de la Asunción, donde yacen los restos del último emperador azteca, Cuauhtémoc, cuya área es considerada de conservación y patrimonio por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para colocar una estructura de 18 metros de altura para la actuación de los voladores de Papantla.
Se trata de una excavación para la colocación del mástil de madera de pino de por lo menos 18 metros de altura, habilitado para la participación los voladores de Papantla y para lo cual utilizaron maquinaria pesada de construcción conocida como “oruga”, aun y cuando se trata de un recinto cultural e histórico visitado por miles de vacacionistas interesados en la vida del ultimo tlatoani mexica, cuyo municipio de la zona norte de Guerrero lleva su nombre.
Ante la mirada de propios y visitantes, el edil Rodríguez Barrera que viste una guayabera color blanca y que se encuentra en un costado del templo religioso del siglo XVI, es quien observa y dirige la obra de perforación con el uso de maquinaria pesada sin contar presumiblemente con la supervisión del INAH, aunque se conoció que los trabajos de excavación si fueron avalados por la unidad de Protección Civil (PC) de Ixcateopan.
De acuerdo con conocedores en la materia, el alcalde de ese municipio que es considerado como la “Cuna de la Mexicanidad” por resguardar los restos del joven abuelo Cuauhtémoc, habría infringido los lineamientos de la Ley Federal de Monumentos Históricos y de Patrimonio del INAH, al haber autorizado y observado la obra de excavación en el atrio de la iglesia de Santa María de la Asunción, para llevar a cabo una danza originaria del estado de Veracruz (voladores de Papantla).
Este lunes se tienen programadas una serie de actividades especiales y conmemorativas, en el marco de un aniversario más del natalicio del último gobernante mexica de Tenochtitlan que es un poderoso símbolo de resistencia, valor y orgullo indígena, motivo por el cual el primer edil Juan Carlos Rodríguez autorizó el uso de maquinaria pesada para perforar el atrio del templo religioso que es considerado dentro del área de monumentos históricos.
En fotografías tomadas y exhibidas por visitantes gustosos del turismo religioso, histórico y cultural, se observa al alcalde de ese lugar a unos metros donde la “oruga” realiza operaciones para excavar el atrio de ese espacio respetado como patrimonio cultural de la humanidad, para colocar la base de madera, además de ubicarse dentro del catálogo de área de conservación.

