En el Bajío mexicano, una iniciativa impulsa acciones para acompañar a productores en la transición hacia prácticas de agricultura regenerativa. El proyecto Acelerando la adopción de prácticas agrícolas regenerativas resilientes al clima en la cadena de valor del trigo y el maíz en el Bajío mexicano, implementado por CIMMYT en colaboración con PepsiCo y la Foundation for Food & Agriculture Research (FFAR), evalúa en campo prácticas como la siembra directa, el manejo de rastrojos y la reducción de la labranza, que contribuyen a conservar la humedad, mejorar la salud del suelo y capturar carbono. Además, estas prácticas se monitorean mediante imágenes satelitales y herramientas digitales de bajo costo.
En este sentido, un estudio reciente publicado en Environmental Monitoring and Assessment aporta nueva evidencia sobre la evolución de los extremos de temperatura y precipitación en la región del Bajío durante las últimas cuatro décadas, confirmando tendencias que tienen implicaciones directas para la sostenibilidad agrícola y la gestión del agua.

El análisis documenta un patrón de calentamiento consistente y sostenido. Los extremos cálidos han aumentado de forma significativa, mientras que los eventos fríos han disminuido. Esta tendencia incrementa el riesgo de estrés térmico en cultivos estratégicos, eleva la demanda hídrica y presiona los sistemas productivos en una región clave para la seguridad alimentaria nacional.
En contraste, el comportamiento de la precipitación muestra una dinámica más compleja y heterogénea. El estudio identifica una disminución predominante en eventos intensos acumulados en cinco días, así como en la duración de periodos húmedos consecutivos y en la precipitación total en días lluviosos. Al mismo tiempo, los extremos de un solo día y la frecuencia de lluvias fuertes presentan tendencias mixtas o relativamente estables.

Estos hallazgos sugieren un posible escenario de temporadas de lluvia más cortas y menos prolongadas, lo que puede afectar la recarga de acuíferos, la planificación de siembras y la estabilidad de los rendimientos agrícolas. Para una región con alta presión sobre el recurso hídrico, estos cambios refuerzan la necesidad de integrar información climática en la toma de decisiones productivas y en la formulación de políticas públicas.
El estudio se distingue por su enfoque regional y el uso de datos de alta resolución espacial, lo que permite capturar con mayor precisión los impactos localizados del cambio climático. Además, incorpora el análisis de múltiples forzantes climáticos globales, ofreciendo una comprensión más integral de los factores que influyen en la variabilidad observada.

Si bien los resultados constituyen una base sólida para la planificación, los autores señalan la importancia de profundizar el análisis con datos complementarios de estaciones meteorológicas y estudios a escala estacional y subestacional, particularmente relevantes para los calendarios agrícolas.
Para el sector agroalimentario, la evidencia es clara: el calentamiento sostenido exige estrategias de adaptación robustas que permitan manejar el estrés térmico, optimizar el uso del agua y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos. Asimismo, los cambios en los patrones de precipitación demandan políticas de gestión hídrica ajustadas a escenarios potencialmente más secos y con periodos lluviosos más breves.
En un contexto de creciente variabilidad climática, generar y traducir evidencia científica en acciones concretas es fundamental. Estudios como este contribuyen a anticipar riesgos, orientar inversiones y fortalecer la sostenibilidad agrícola del Bajío, una región estratégica para la producción de alimentos en México.
La ciencia detrás de estas transformaciones climáticas, cuando se conecta con el territorio y con decisiones productivas concretas, se convierte en una herramienta clave para anticipar riesgos y fortalecer la resiliencia agrícola.
Para conocer en detalle la metodología, los datos analizados y el alcance de estos hallazgos, le invitamos a consultar el artículo científico completo, donde se profundiza en la evidencia que sustenta estas conclusiones y sus implicaciones para el futuro productivo del Bajío en este enlace: Historical trends reveal significant increase in hot-dry extremes in Mexico’s Bajío region

