*Todos los días se generan 15 toneladas de heces fecales;
siete de cada 10 personas echan a la calle a sus mascotas
Por Baltazar Jiménez Rosales
Después de mencionar que en la capital del estado existen más de 90 mil animales en situación de calle, de los cuales el 45 por ciento son perros y el resto son gatos, el director del Centro de Control Canino y Felino del Ayuntamiento de Chilpancingo, Jorge Alberto Silva reconoció que este asunto se ha vuelto un verdadero problema de salud pública por la indolencia de la misma sociedad.
El funcionario municipal reconoció que estas cifras no son precisas, pero es fundamentalmente por ello que por instrucciones del presidente municipal, Gustavo Alarcón Herrera, comenzó a realizarse el Registro Municipal de Población Canina que además de ayudar a contar con números exactos de los animales en situación de calle también servirán para dar seguimiento al cuidado del animal de que se trate.
Dijo que desgraciadamente “México ocupa los primeros lugares en abandono de mascotas y en indolencia hacia este tema”.
En este sentido, Jorge Alberto Silva reconoció la iniciativa y el interés mostrado por el presidente municipal Gustavo Alarcón Herrera sobre este problema, ya que al ver que el Centro de Control Canino y Felino estuvo cerrado “durante algún tiempo”, él ordenó que fuera reabierto.
Y es que dijo que hoy en día el número de caninos en las calles se ha vuelto un problema, por la indolencia de la misma sociedad al no considerar que la población de perros en condición de calles es ya un problema de salud.
De acuerdo con el funcionario municipal, en la capital del estado se generan alrededor de 15 toneladas de heces fecales de perros que se vierten en la calle, esto, sin contar con el problema que ocasiona a veces su comportamiento, ya que en ocasiones se vuelven verdaderas jaurías que hacen suyo algún territorio, lo que a vez ocasiona que se vuelvan agresivos contra las personas.
“Los ruidos, el acoso, el hecho de no poder transitar libremente el llegar a tu casa y que haya una manada de perros que te está acosando son molestias y, lo más grave, cuando las personas han sido mordidas, es el riesgo que existe por el problema de la rabia”, apunto.
Ante ello, el Centro de Control Canino y Felino de Chilpancingo mantiene una permanente campaña de vacunación antirrábica, así como la esterilización de animales que van desde perros y gatos, en su mayoría hembras, para controlar la población canina.
En lo que va de la presente administración, del 18 de marzo del año pasado a la fecha, se han esterilizado entre 400 y 500 animales (entre perros y gatos), sobre todo porque a la llegada del gobierno de Gustavo Alarcón encontraron el Centro de Control Canino abandonado y en deplorables condiciones, aunque ya “se equipó y tuvimos que contratar personal, las doctoras que están en el área médica, a la fecha estamos trabajando en forma más regular, retirando perros de la calle”, indicó.
Dijo que las labores que realizan incluyen pláticas en las colonias para concientizar a la población de la responsabilidad que implica tener una mascota, ya sea perro o gato, en un hogar, remarcó.
El también médico veterinario zootecnista reconoció que es complicado que en una administración el problema de los perros callejeros se termine, porque se requiere de la participación determinante de la sociedad, lo cual desgraciadamente no ocurre.
Dijo que de cada 10 personas que tienen una mascota, 7 de ellos echan a la calle a sus animales: “muchísimo, es muchísimo”, lo cual es incentivado porque aún se consideran a los perros y gatos como regalo de cumpleaños o en fechas conmemorativas, lo cual es “una inconciencia, las mascotas no son regalo, son seres que sienten”.
Al cuestionarle el proceso para “dormir” a un animal que llega al Centro de Control Canino y Felino, refirió que existen normas por las cuales se rigen, entre ellas la Ley 491 de Bienestar Animal y el Reglamento Municipal de Bienestar Animal y en el caso de sinosis de la rabia, se rige por la norma oficial 011 que indican cuáles son los procedimientos que se siguen cuando un animal llega al Centro de control.
“Existen dos vertientes que son muy importante: una cuando el animal ha mordido y cuando el animal es agresivo; la verdad es que tenemos, si mordió retirarlo, tenerlo en observación y en algún tiempo si no corrige su conducta sí proceder a dormirlo, propiamente”, manifestó.
Señaló que en el caso contrario, es decir, cuando los animales son manejables, se dan en adopción, y se le da el seguimiento correspondiente para que los nuevos dueños se hagan responsables de todos su tratamiento médico y alimentación a través de un certificado que es un compromiso de la personas de hacerse cargo del animal.

