Jornadas Alarconianas, cae el telón
MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA
Mayo 23/2026
Taxco fue conocida como Ciudad Teatro, y ahí, este domingo, fueron clausuradas las Jornadas Alarconianas, pero parece que la edición 39 de las mismas anteceden ya la caída del telón de ese evento, así como también de la Semana Altamiranista que se realiza en Tixtla de Guerrero.
Era Gobernador José Francisco Ruíz Massieu, el mismo que ahora desde la propia Secretaría de Cultura responsable del nuevo Calendario Cívico que busca borrarlo, además del nombre que generó la polémica, el también ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, cuando en el año 1987 envío al Congreso local el decreto que las constituía como un festival cultural anual como un homenaje al escritor Juan Ruíz de Alarcón, oriundo de esa ciudad colonial.
El diseño e impulso de este festival fue encargado por el propio JFRM al dramaturgo, poeta y ensayista mexicano, Héctor Azar (Atlixco, Puebla 1930- CDMX 2000) que vinculó la colaboración en este evento de instituciones culturales como el INBAL, Instituto Nacional de Bellas Artes, y resaltó constituir el Premio Nacional de Literatura “Juan Ruíz de Alarcón”.
Héctor Azar ocupó los espacios naturales de la ciudad de Taxco como escenario para la puesta en escena de los eventos culturales, cada rincón, plazoletas, plazuelas, incluso los espacios de culto católico y las grutas de Cacahuamilpa fueron ocupadas para la presentación de grandes obras y artistas.
El prestigio de las Jornadas Alarconianas no alcanzaba el del Festival Cervantino, pero buscaba Héctor Azar, ir posicionando entre los creadores y artistas nacionales, locales e internacionales que se convirtiera este evento en un referente de la cultura y que el estado de Guerrero ocupara los espacios de la literatura, de la creación, de la dramaturgia, de la cultura y que brillara como la plata el deseo de ser parte de una edición.
Tuve la oportunidad de estar al lado de Héctor Azar, conocer su disciplina, su carácter, su exigencia para que cada evento fuera una página que se grabara en la memoria colectiva, que cumpliera cada detalle con la necesidad de una puesta en escena y que la belleza de Taxco, y el evento, fuera razón para atraer a un nuevo turismo al estado de Guerrero.
Vi como Héctor Azar sentó las bases institucionales, las relaciones con grupos e instituciones culturales del país y del mundo, así como de artistas, escritores e investigadores de la vida de Juan Ruíz de Alarcón, para mantener vigente su estudio y generar una vertiente internacional de estudio en torno a este escritor mexicano, guerrerense.
Parece que en esta edición que ha pasado sin pena ni gloria, no por quienes participan que sin duda tienen su propia historia que les hace merecedores de estar en la programación, sino por las propias autoridades de cultura que dejaron de promocionar a nivel nacional, incluso estatal, estos eventos y lo realizaron solo para cumplir con el trámite de su realización y porque está en el calendario de su responsabilidad.
Las Jornadas Alarconianas así como la Semana Altamiranista, también impulsada por el ex gobernador José Francisco Ruíz Massieu, ésta en honor a otro ilustre personaje de estas tierras del sur, Ignacio Manuel Altamirano, se asoman al final de su vida y estamos siendo testigos no del desarrollo de la cultura, sino su ocaso.
José Francisco Ruíz Massieu, hombre visionario, buscaba también que estos eventos culturales permitieran posicionar al estado de Guerrero en la agenda cultural y desplazarlo de la nota de violencia incidiendo en la preparación cultural de un pueblo. Lástima que no se haya entendido y estemos, no solo en las notas nacionales por temas de violencia, sino por el ocaso de la propuesta cultural inexistente y que solo espera a que el solitario asistente por voluntad a las presentaciones se retire, para que caiga el telón. Surrealismo?
SURREALISMO POLÍTICO – Jornadas Alarconianas, cae el telón – MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA










