Por Baltazar Jiménez Rosales
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), Javier Saldaña Almazán, defendió el cobro de cuotas escolares en la máxima casa de estudios de la entidad, ya que si bien en la Constitución General de la República se encuentra establecida la gratuidad de la educación, “sólo falta que haya un fondo de “equidad” y que lo “baje” la federación para que ninguna Universidad del país las cobre.
En contraparte, llamó a quienes “no trabajan”, que por lo regular son los inconformes, a que se sumen al trabajo que realiza la administración central de la UAGro, que se transformen y se acaben los vicios y la enseñanza tradicional y hagan propuestas en beneficio para la educación.
Algo que quiso enfatizar de manera especial es que en los últimos años, “la universidad ha crecido casi al doble de lo que había crecido en 50 años; por ejemplo, las prepas, 12 más; licenciaturas había 40 y hoy hay 106; postgrados hay cerca de 70, entonces hemos incrementado mucho la matricula y a lo mejor esa parte a lo mejor no la ven”, remarcó Saldaña Almazán.
Lo anterior vino a colación porque el viernes pasado la diputada local por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) informó que se le han acercado alumnos de postgrado, licenciaturas y maestría, así como de preparatorias de la UAGro, para pedir que ya no haya cuotas escolares, que consideran muy altas y por ello muchos no pueden solventar.
En ese sentido Saldaña Almazán insistió en que la gratuidad de la educación en el país sí es Constitucional, solo falta que haya equidad en la dispersión de los recursos para que en ninguna universidad se cobren cuotas de recuperación.
—¿No hay condiciones en este momento, en la universidad, para no cobrar cuotas?, se le cuestionó.
—“No, pues que nos digan de dónde y nosotros somos respetuosos, pero que nos digan de dónde”, remarcó el rector.
Saldaña Almazán mencionó, por ejemplo, que el único aumento que recibió la UAGro, es de 0.18 por ciento, que equivale a cuatro millones de pesos, sin embargo, hay la promesa de que en el transcurso del presente semestre, la Secretaría de Educación Pública (SEP) gestionará ante la Secretaría de Hacienda un incremento al cuatro por ciento salarial y prestaciones, como parte de un compromiso con los rectores de las universidades del país, y “confiamos, tenemos un buen gestor, el doctor Ricardo Villanueva Lomelí, que se va encargar de esa parte, ya se comprometió y creemos que va a salir bien”, expuso.
Recordó que actualmente la UAGro está emplazada a huelga, “se está revisado”, proyectando que los cuatro millones que la UAGro recibió como incremento se repartirán para lo que alcance, en materia de recategorizaciones, “por ejemplo ahorita tenemos un cruce de nóminas; de los 500 que metieron emplazamiento, 300 tienen doble trabajo, entonces no hay incremento para los que tienen doble o triple trabajo, así es que vamos a ahorrar un buen dinero, y ojalá y los que tienen doble o triple trabajo pidan permiso y se dediquen a un solo trabajo”, apuntó.
En cuanto a las jubilaciones y pensiones que están pendientes, Saldaña Almazán reconoció que la UAGro tiene “una situación difícil”, porque se tienen en lista más de 400 personas en edad de jubilación, más ocho defunciones en enero cuya indemnización es de un millón y medio de pesos, por persona fallecida, lo que equivale a aproximadamente 12 millones, más la jubilación, que equivale también a un millón y medio, “es una situación complicada que se nos ha ido acumulando del Covid para acá”, indicó.
Dijo que antes de iniciar la pandemia, “no dejé ninguna deuda” y aseguró que a su llegada a la Rectoría encontró a la UAGro con más de 3 mil 700 millones de deuda, “y obviamente la hemos bajado”, quedando pendiente las jubilaciones y las defunciones.
La deuda global es de aproximadamente de 180 millones de pesos, pero se dijo confiado en que con los ahorros que ha venido haciendo, pueda sacar adelante estos pendientes pese al crecimiento que ha tenido la UAGro.

