TRAS BAMBALINAS. Reforma electoral, Maquiavelo para párvulos
Por Jorge Octavio Ochoa.
Sin rubor ni vergüenza, en medio de la crisis de violencia e inseguridad que prevalece en el país, el gobierno de la república y su partido, han puesto a la luz su iniciativa de reforma electoral, que únicamente exhibe la voracidad con la que el régimen pretende apoderarse definitivamente del control político y judicial del Estado mexicano, bajo el pretexto de hacer “ahorros”.
Es tal la situación, que el sábado pasado Donald Trump dio una doble bofetada a su homóloga Claudia Sheinbaum, al decir que “México es el epicentro de la violencia de los cárteles”, en la cumbre regional ‘Escudo de las Américas’, a la que no fue invitada, o simplemente no acudió porque no se consideran mutuamente aliados ideológicos. Aun así, están en ruta de firmar el T-MEC.
Así, a contracorriente, Morena se enfila a una reforma política de corte socialista que busca su entronización ideológica, en un mundo que justamente se enfrasca en una confrontación geopolítica, donde las dictaduras dominan, sean de izquierda o de derecha, porque sólo prevalece la voluntad de unos cuantos sobre la de millones que esperan mendrugos y algo de paz.
Hablan de una “transformación” que no llega, y no llegará en esta década. El tamaño de los destrozos que dejó el sexenio de López Obrador, equivale a más del doble del presupuesto anual del INE (18 mil 100 millones de pesos). Antes tendrían que pedir perdón a los mexicanos, porque tan sólo el Tren Maya y Mexicana de Aviación representan una pérdida de 11.7 millones de pesos, cada día.
En tan sólo 7 años, Morena se convirtió en uno de los partidos más costosos y corruptos del mundo. Ha recibido del 2018 a la fecha, 18 mil 348 millones de pesos. Ha construido un ejército de personas a su servicio, vestidas de guinda, que en las próximas semanas se desplegarán por todo el territorio para imponernos su nueva Credencial del Servicio Universal de Salud.
Con una falsa bonhomía y toda una estructura paraestatal, destinarán 3 mil 500 millones de pesos para insistir que seremos como Dinamarca, aunque en los hechos no existan los recursos ni para sostener por mucho tiempo el actual sistema pensionario. Pero, hoy por hoy, ellos son los buenos y los demás traidores, que sólo buscan riqueza.
Para nadie ha sido sorpresa. La iniciativa nació muerta. Pero los “Servidores de la Nación” serán el ejército de Morena; 17 mil 263 trabajadores que llevarán “la buena nueva”, sobre la atención médica gratuita en cualquier institución pública; un acceso multi-Institucional en clínicas y hospitales del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, PEMEX y las Fuerzas Armadas, sin importar su derechohabiencia.
Ese es su rostro “noble”. El lado oscuro, es que van a suplantar la credencial de elector como principal documento de identificación y realización de trámites oficiales. Buscan debilitar la voluntad de votar, y fundar nuevas creencias ideológicas, educativas y políticas, con eventos de distracción, como el concierto de Shakira, para calmar los demonios. Es Maquiavelo para párvulos.
“Los cárteles se empoderan, están tomando control de México y dirigen México”, dijo, demoledor, Trump, ante su club de amigos de derecha. Mientras tanto, Adán y Andy se placean, sin rubor y sin vergüenza, con una montaña de acusaciones sin respuesta. Por eso, la iniciativa Sheinbaum, plantea un partido omnímodo, ahíto de control, urgido de opacidad, para borrar sus propias huellas.

