Por Baltazar Jiménez Rosales
Por determinación del Consejo Político Estatal y con el aval del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), la próxima dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) será electa a través del método de consulta abierta a la militancia, por lo que para estar en condiciones de competir por el cargo, el coordinador de la Fracción Parlamentaria de este instituto político en el Congreso del Estado, Alejandro Bravo Abarca, decidió solicitar licencia para estar en condiciones de competir por el cargo.
Señaló que la convocatoria para la renovación de la dirigencia estatal del PRI fue emitida desde la semana pasada, aunque dijo desconocer si así como él decidió buscar de nueva cuenta la Presidencia del Comité Directivo Estatal habrá algún otro militante priista que de igual forma busque el cargo.
“Emitieron la convocatoria desde la semana pasada, por lo que yo, para cumplir con los estatutos, pedimos la licencia para estar en posibilidades de poder cumplir con los requisitos que marca dicha convocatoria y registrarnos el día sábado, apuntó.
—¿Habrá planilla única, como la vez pasada, o prevé que haya más?
—Pues eso si no te lo podría vaticinar, la convocatoria ya tiene ocho o nueve días que fue emitida y no se si alguna otra compañera o compañero se vaya a registrar.
Aclaró que los estatutos no impiden que haya más aspirantes a la dirigencia estatal del PRI y en este sentido comentó que en lo que a él corresponde, antes de tomar la decisión de buscar de nueva cuenta la Presidencia del CDE del tricolor, platicó con varios de los cuadros del partido, aunque reconoció que al final de cuentas “no siempre alcanzas a consensarlo con todos”.
Su opinión acerca del “Plan B”
En cuanto al “Plan B” que impulsa la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, después de que en la Cámara de Diputados federal fue rechazada su iniciativa de Reforma Electoral, Bravo Abarca consideró de entrada que el mensaje que se tuvo ante el rechazo de su propuesta de reforma, no sólo de los partidos de oposición sino de los propios aliados del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) como el Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT), “es un antecedente que nos dice que esta reforma sí pretende debilitar a los partidos de oposición, ese es el problema”.
Y es que dijo que cualquier reforma electoral debe de estar orientada a fortalecer el sistema democrático y no debilitarlo, “por lo que nosotros nos vamos a oponer siempre que debilite o pretendan quitar todo lo que se ha logrado: la confiabilidad en los procesos electorales, la participación de las minorías, de las segundas fuerzas políticas”.
El diputado local priista consideró asimismo que por el atentado que este “Plan B” significa en contra de los estados, “seguramente habrá gobiernos estatales que son de oposición que a lo mejor se amparan ante esto”.
En cuanto al apoyo que ya adelantaron tanto el PT como el PVEM al “Plan B” de la presidenta Sheinbaum Pardo, hizo un llamado a no apoyar reformas que debiliten el sistema democrático.

