Baltazar Jiménez Rosales
Después de que la noche del viernes pasado fue asesinada la doctora Nadia Yehurini Matadama Díaz, en su propia casa ubicada en la colonia Atlitenco de Altamira, en Chilpancingo, la directora ejecutiva de la Asociación Guerrerense Contra la Violencia Hacía las Mujeres, Marina Reyna Aguilar, consideró que la violencia contra las mujeres no se debe normalizar.
Después de lamentar el crimen cometido en la persona de la profesional de la salud, la defensora de los derechos de las mujeres informó que desgraciadamente son Acapulco y Chilpancingo las ciudades que registran el mayor número de homicidios violentos contra mujeres con presunción de feminicidio, situación que pareciera normalizarse, insistió.
Cuestionada precisamente acerca del asesinato de la doctora Matadama Díaz, Reyna Aguilar aclaró que “es lamentable lo que le suceda a cualquier mujer; hoy con esta compañera que sucedió en Chilpancingo, tal pareciera que se sigue normalizando la violencia, porque no vemos reacciones de las autoridades, de quienes tienen que estar dando una respuesta a la sociedad civil de lo que está pasando frente a una alerta de violencia de género que está vigente”, añadió.
Mencionó que precisamente Chilpancingo es uno de nueve municipios que mantiene esta alerta de violencia de genero al igual que otros como Acapulco, Ayutla de los Libres, Chilapa de Álvarez, Coyuca de Catalán, Iguala, Zihuatanejo, Ometepec y Tlapa de Comonfort.
En ese marco, Reyna Aguilar dijo que los tres niveles de gobierno tienen responsabilidades, al igual los tres poderes del estado, “pero yo no veo que se manifiesten al respecto y digan qué están haciendo”, criticó.
Dijo que, ante este tipo de situaciones, “deberían estarse poniendo las pilas porque quieren que se les levante la alerta, pero no se les va a levantar la alerta con estas cifras”, sumado a la inacción de las mismas autoridades.
Tras reiterar su preocupación por esta situación, Reyna Aguilar enfatizó que desafortunadamente cuando no hay ninguna respuesta a este problema por parte de las autoridades, la lectura que se da hacia afuera, hacia la sociedad, es de que hay “omisión, aunque a lo mejor si están actuando, pero si no hay una manifestación o pronunciamiento al respecto de lo que está sucediendo, se reprocha por parte de la sociedad civil a las autoridades competentes”, remarcó.
Insistió en la importancia de hacer visible la situación de la violencia hacia las mujeres y consideró que los municipios alertados no pueden pedir se levante la alerta que tienen con hechos como el del viernes con la muerte de esta médico de profesión, apuntó.
Señaló que las omisiones de las autoridades son prácticamente generalizadas, “porque sucede un caso y nadie se manifiesta”, lo cual no les corresponde a las organizaciones de la sociedad civil hacerlo, “nosotros no somos autoridad, nosotras no somos responsables, ya que quienes tendrían que estar asumiendo la responsabilidad son las autoridades”, apunto.
Insistió que no se debe esperar a un nuevo caso como el de la doctora, Matadama para voltear a ver lo que ocurre en los municipios alertados e insistió en que la violencia no se debe normalizar bajo ninguna circunstancia.










