La Familia Michoacana asfixia a Taxco: extorsión criminal deja sin gas a más de 130 mil habitantes
06 de enero de 2026
Taxco vive nuevamente bajo el yugo del crimen organizado. Desde el día de ayer, no hay venta de gas LP para la población en general, luego de que empresas distribuidoras suspendieran totalmente el suministro ante amenazas directas y extorsiones de una célula del grupo criminal La Familia Michoacana.
La suspensión del servicio no es un hecho aislado ni accidental: es el resultado directo del control criminal que este grupo ejerce sobre actividades económicas básicas, afectando de manera directa a más de 130 mil habitantes que hoy no pueden cocinar, calentar agua o realizar actividades elementales en sus hogares.
De acuerdo con información recabada, empresas como Sony Gas y Gas de Martelas fueron obligadas a retirarse del municipio en menos de 24 horas, junto con sus unidades, bajo amenazas, por lo que dejaron de vender el carburante y abandonaron el mercado de Taxco.
A esto se suma el cierre forzado de dos pequeñas plantas gaseras ubicadas en la zona de la Vía Alterna, donde los ciudadanos podían cargar cilindros domésticos o unidades vehiculares. Dichas instalaciones también habrían sido clausuradas por órdenes del mismo grupo delictivo, dejando sin alternativas a la población.
Lo que ocurre en Taxco es extorsión criminal pura y dura, ejercida con total impunidad. La Familia Michoacana decide quién vende, quién trabaja y quién se va, mientras las autoridades federales, estatales y municipales permanecen ausentes, rebasadas o complacientes.
Resulta alarmante que, pese a que esta situación es conocida públicamente, exista un silencio cómplice de diversos comunicadores locales, quienes siguen de cerca la agenda diaria del presidente municipal Juan Vega, pero no han emitido una sola postura frente a una crisis que golpea directamente a la ciudadanía, a pesar de recibir recursos públicos para informar.
La extorsión ya no sólo mata economías: paraliza ciudades enteras.
El gas LP es un servicio esencial, no un botín del crimen organizado.
El presidente municipal Juan Vega está obligado a dar la cara y responder de inmediato, así como las instancias estatales y federales responsables de la seguridad y la construcción de paz.
Taxco no puede seguir secuestrado por el miedo.
Ya basta de extorsiones.
Ya basta de silencio.
TAXCO, GUERRERO | SIN GAS LP PARA LA POBLACIÓN
Por Info Gro
La Familia Michoacana asfixia a Taxco: extorsión criminal deja sin gas a más de 130 mil habitantes
06 de enero de 2026
Taxco vive nuevamente bajo el yugo del crimen organizado. Desde el día de ayer, no hay venta de gas LP para la población en general, luego de que empresas distribuidoras suspendieran totalmente el suministro ante amenazas directas y extorsiones de una célula del grupo criminal La Familia Michoacana.
La suspensión del servicio no es un hecho aislado ni accidental: es el resultado directo del control criminal que este grupo ejerce sobre actividades económicas básicas, afectando de manera directa a más de 130 mil habitantes que hoy no pueden cocinar, calentar agua o realizar actividades elementales en sus hogares.
De acuerdo con información recabada, empresas como Sony Gas y Gas de Martelas fueron obligadas a retirarse del municipio en menos de 24 horas, junto con sus unidades, bajo amenazas, por lo que dejaron de vender el carburante y abandonaron el mercado de Taxco.
A esto se suma el cierre forzado de dos pequeñas plantas gaseras ubicadas en la zona de la Vía Alterna, donde los ciudadanos podían cargar cilindros domésticos o unidades vehiculares. Dichas instalaciones también habrían sido clausuradas por órdenes del mismo grupo delictivo, dejando sin alternativas a la población.
Lo que ocurre en Taxco es extorsión criminal pura y dura, ejercida con total impunidad. La Familia Michoacana decide quién vende, quién trabaja y quién se va, mientras las autoridades federales, estatales y municipales permanecen ausentes, rebasadas o complacientes.
Resulta alarmante que, pese a que esta situación es conocida públicamente, exista un silencio cómplice de diversos comunicadores locales, quienes siguen de cerca la agenda diaria del presidente municipal Juan Vega, pero no han emitido una sola postura frente a una crisis que golpea directamente a la ciudadanía, a pesar de recibir recursos públicos para informar.
La extorsión ya no sólo mata economías: paraliza ciudades enteras.
El gas LP es un servicio esencial, no un botín del crimen organizado.
El presidente municipal Juan Vega está obligado a dar la cara y responder de inmediato, así como las instancias estatales y federales responsables de la seguridad y la construcción de paz.
Taxco no puede seguir secuestrado por el miedo.
Ya basta de extorsiones.
Ya basta de silencio.

