Por Baltazar Jiménez Rosales
Después de asentar que México no puede ni debe recorrer el camino de Venezuela, el vocero de la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Eloy Salmerón Díaz, alertó que desafortunadamente la propuesta de reforma electoral de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), recuerda peligrosamente el modelo impuesto por Nicolás Maduro, que convirtió las elecciones en una mera simulación.
Y es que dijo que en lo que corresponde a México, la propuesta de reforma electoral, así como la creación de una Comisión Presidencial para su redacción, “genera una profunda preocupación, ya que no se trata de una reforma técnica ni de una demanda ciudadana”.
Al respecto, puntualizó que la pretensión del gobierno de Claudia Sheinbaum y de Morena “es una estrategia de poder impulsada desde el gobierno para someter al árbitro electoral y alterar las reglas del juego democrático en beneficio del partido en el poder.
En este sentido, Salmerón Díaz indicó que los primeros planteamientos conocidos de esta propuesta de reforma electoral, que son debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE), reducir el financiamiento público y eliminar o distorsionar la representación proporcional, no fortalecen la democracia, al contrario, la ponen en riesgo.
Además, remarcó que la eliminación de los contrapesos legislativos abriría la puerta a un hiperpresidencialismo sin controles efectivos.
Insistió en que esta propuesta de reforma electoral de Sheinbaum Pardo y de Morena no es un hecho aislado, sino que “forma parte de una ruta autoritaria claramente identificable: la captura del Poder Judicial, la desaparición de los órganos constitucionales autónomos, la militarización de la seguridad pública, los intentos de legalizar el espionaje, la presión sobre la libertad de expresión y ahora, el golpe directo al sistema electoral”.
Por si fuera poco, reiteró el ex dirigente estatal del PAN, la Comisión Técnica creada por el gobierno carece de pluralidad y neutralidad, ya que está integrada por perfiles abiertamente afines a Morena y responde más a intereses políticos que a una visión democrática de largo plazo, además de que la metodología anunciada confirma que se pretende simular participación, no construir consensos.
Enfatizó que por todo lo anterior, “México no puede ni debe recorrer el camino de Venezuela. Lo que hoy propone Morena recuerda peligrosamente el modelo impuesto por Nicolás Maduro, donde se vaciaron de contenido las elecciones hasta convertirlas en una simulación, pese a que la mayoría social votó por la oposición. Ese es el riesgo real que advertimos”.
Manifestó que sí puede haber una reforma electoral, “pero sólo si es producto del diálogo abierto, de la participación ciudadana y del consenso democrático”.
Por lo anterior, dijo que Acción Nacional propone que en todo caso “para fortalecer, no debilitar, la democracia del país, haya segunda vuelta presidencial, elecciones primarias, eliminación de la sobrerrepresentación, nulidad de elecciones con intervención del crimen organizado, voto electrónico, gobiernos de coalición, reglas de equidad para el Ejecutivo en campañas y máxima fiscalización del financiamiento.
Eso sí, dejó en claro que en el PAN “defenderemos al INE porque fue creado para impedir que el gobierno organizara las elecciones. Defenderemos la representación proporcional porque garantiza que cada voto valga lo mismo. Defenderemos la democracia en el Congreso, ante la ciudadanía y en instancias internacionales, si es necesario.
Y asentó: “en Acción Nacional reiteramos nuestro compromiso indeclinable con la democracia, las libertades, las instituciones autónomas y el derecho de las y los ciudadanos a decidir libremente su futuro. México es una nación plural y ninguna fuerza política puede ni debe apropiarse de sus reglas democráticas.

