Por Alejandro Gómez Sotelo
Dentro de un contexto de violencia, homicidios, inseguridad y desplazamiento forzado de familias enteras, en el municipio de Chilapa de Álvarez de la montaña baja de Guerrero, la narradora y escritora de teatro ganadora del “Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón”, Silvia A Peláez, se pronunció a favor de la paz, de la belleza y fortalecimiento del teatro, en los tiempos difíciles y oscuros de la actualidad donde los agravios están en todas partes.
“En los tiempos tan duros, tan difíciles, oscuros, porque la violencia está en todas partes y en ese sentido yo les digo que sí más al teatro, sí a la belleza, sí a la paz”, soltó la dramaturga y directora teatral originaria del estado de Morelos, al recibir la distinción en el marco de la edición XXXIX de las “Jornadas Alarconianas”, en una Plaza Borda que el fin de semana lucio semivacía por la falta de difusión del festival en honor al literato del siglo de oro español, Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza.
La investigadora, docente y guionista hizo un recuento de sus obras en su trayectoria como dramaturga, donde cada una de ellas es un cúmulo de experiencias, anécdotas y momentos, en espacios solitarios en los cuales se piensa y escribe sobre los personajes de los mundos que se crean, además de agradecer al Instituto Nacional de Bellas Artes, a la Coordinación Nacional de Literatura y a la Secretaría de Cultura de Guerrero (Secultura) que convocaron al premio.
Habló de la importancia de recibir el galardón “Juan Ruiz de Alarcón” en su carrera como escritora, ante la dificultad de llegar a esta etapa no solamente por la trayectoria de los años en el teatro, sino porque en 1988 la primera obra que escribió resultó ganadora de los juegos florales en Guerrero, “es como si fuera un viaje, un circuito muy bonito y ahora estar aquí en esta hermosa ciudad de Taxco; espero sigan convocando y apoyando el trabajo de los dramaturgos y dramaturgas”.
La docente, Silvia A Peláez, se dijo agradecida con el Centro Nacional de Investigación Teatral “Rodolfo Usigli”, el Centro Morelense de las Artes” y el jurado, por considerarla y postularla para recibir el premio nacional de dramaturgia, además de su reconocimiento a personajes como Luis Mario Moncada, Estela Leñero, Alicia Martínez Álvarez y Martin Zapata, sus maestros de teatro, directores, creadores y a quienes la han apoyado en financiamiento de montajes y colaboración.
Defendió la enseñanza de su padre que al participar en el “Festival Cervantino” le inculcó la pasión y vocación teatral, al tiempo de aplaudir al público que acude al teatro porque dan sentido al trabajo de la dramaturgia.
Aunque no profundizó sobre la realidad del México actual y a varios días de que la violencia, homicidios, inseguridad y desplazamiento forzado de infantes, adolescentes, padres de familia y personas de la tercera edad se han recrudecido en localidades de la montaña de la entidad suriana, la narradora imploró un “sí más al teatro, sí a la belleza, sí a la paz” en los tiempos duros, oscuros y difíciles donde la violencia está en todas partes.










