Por Alejandro Gómez Sotelo
Considerado como uno de los grandes maestros de la platería contemporánea mexicana del siglo XX con más de 50 años en ese oficio, el orfebre taxqueño Ezequiel Tapia Bahena reconoció que su padre, así como el pintor y muralista mexicano, Diego Rivera, y el platero y artista estadounidense, William Spratling, han sido su inspiración para mejorar su trabajo en la lapidaria (piedra) y posteriormente en la creación de joyería con el mineral.
Dentro del ciclo “Grandes Maestros de la Platería de Taxco”, el productor, escritor, periodista y documentalista, Raymundo Ruiz Avilés, presentó el cortometraje “Forjar la Plata y Escultura en Taxco, una historia apasionada: EZEQUIEL”, donde se narra la vida y obra del creador del mural de tipo prehispánico “Vida y Movimiento” colocado en las oficinas de TV Azteca, que con un peso de 174 kilos de metal se convirtió en la primera obra de arte de esa naturaleza en todo el mundo.
En las instalaciones de Balboa Café & Cine y a través de una proyección cinematográfica, Tapia Bahena recordó que en su infancia y gracias al trabajo que su padre hacia y entregaba, tuvo acercamiento con Diego Rivera a quien considera un personaje especial e importante en la pintura mexicana, “una vez el pintor me mostró una piedra, preguntó que observaba y al escuchar mi respuesta asintió con la cabeza que estaba bien; fue un honor estar con él”.
Habló de su paso por la platería que inició en el taller familiar a los 13 años de edad, del acercamiento y contacto amigable con el artista, William Spratling, el cual, dijo, le solicitaba trabajos en piedra (lapidaria) para posteriormente montarlas en plata y que en la actualidad lo sigue realizando, “mi padre me enseñó a trabajar desde muy chico, Diego Rivera y William Spratling me ayudaron a mejorar en lapidaria y platería; son mi inspiración”.
Aceptó que su formación fue autodidacta y aunque no estuvo en la universidad ni en ninguna academia de arte, pero su padre muchas veces lo llevó a los museos y lugares de arte moderno y adoptó la lectura como herramienta de aprendizaje para su labor, cuya intención fue adentrarse en la escultura con cosas y conceptos para hacer figuras y formas en un proceso de dibujo, así como crear maquetas, moldes y trabajar la plata con acabados dignos de obras de arte.
En el trabajo fílmico, Ezequiel Tapia Bahena expresó su satisfacción por haber ganado 21 galardones nacionales dentro de la feria nacional de la plata que eran entregados por los presidentes del país, reconocimientos y distintos premios en más de cinco décadas de trabajo, “William Spratling me felicitó al obtener mi primer galardón; el Mestizaje fue un trabajo que en 1967 recibió la distinción de la presidencia de la república”.
Reflexionó sobre la importancia de ese legado y la proyección de la platería en la actual etapa de crisis, por lo que en tono melancólico mencionó que muchas veces la gente no sabe ni aprecia el trabajo que cuesta realizar una pieza en lapidaria, escultura, orfebrería y joyería.
Sobre la forma en cómo le gustaría ser recordado por las actuales y futuras generaciones de taxqueños, Ezequiel Tapia consideró que lo realizado en la platería, sus obras y acciones son quienes hablarán por su persona, “actualmente un muchacho me ayuda en algunas cosas de plata, pero yo sigo haciendo diseños y maquetas en yeso, porque si no hago nada yo creo me muero más rápido; espero estar entretenido y con la mente ocupada”.
El productor del ciclo “Grandes Maestros de la Platería de Taxco”, Raymundo Ruiz Avilés, agradeció al director del “Festival Internacional de Cine de Taxco” (FICT), Naú Aguilera Álvarez, el respaldo otorgado a ese proyecto.










