Por Baltazar Jiménez Rosales
Hasta el momento no se sabe si la granada de fragmentación encontrada el viernes de la semana pasada en las instalaciones del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sea realmente un mensaje amenazante o de intimidación en contra de este instituto político, pero la realidad es que “a los priistas no nos van a callar”, expresó enfático el regidor del Ayuntamiento de Chilpancingo, Ernesto Franco Pérez.
Después de mencionar que en este sentido será la Fiscalía General de la República (FGR) la que determine “lo pertinente”, el edil priista expresó sin embargo que “encontrar un artefacto de este tipo, de esa peligrosidad, en una institución pública, no es casualidad, sobre todo porque el PRI es el único partido que se ha encargado de señalar todos los atropellos cometidos por Morena y que es un narco-partido”.
Cuestionado al respecto, Ernesto Franco manifestó que en este sentido, tanto el líder del PRI en Guerrero, el senador Manuel Añorve Baños, como el dirigente estatal, Alejandro Bravo Abarca, lo han dicho muy claro: “no nos vamos a callar, no nos vamos a intimidar y no vamos a permitir esas amenazas”.
Señaló que es claro que a los morenistas no les está gustando que estemos señalando a su partido de ser “un narco-partido, tan es así que el Instituto Nacional Electoral (INE) le prohibió a nuestro dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, mencionar esa palabra; ya me imagino a Enrique Peña Nieto hace varios años pidiéndole al INE que Andrés Manuel López Obrador no nos señalara como ‘la mafia del Poder”, porque así nos decía, pero yo nunca vi a Peña Nieto chillando y haciéndole esa petición al INE”.
El regidor del PRI, quien hace unos días precisamente rindió protesta como “Defensor de México”, dijo no entender cómo es que un gobierno que se dice de izquierda y, además representante del pueblo y abierto, sea el que más señala, el que más limita y censura; es absurdo y muy contradictorio”, remarcó.
Comentó que estas amenazas vertidas en contra del PRI es una muestra de que, “tristemente” en estos momentos, dedicarse a la política es un acto de valor, por lo que quienes estamos inmersos en este ambiente, tenemos que valorar muchas cosas, entre ellas valorar si estamos o no listos para una contienda electoral”.
Dejó en claro que después del hallazgo de la granada de fragmentación en las instalaciones de la sede estatal del PRI, “queda el temor, queda el miedo”, aunque dijo esperar que después de sus investigaciones, la FGR determine que sólo alguien la olvidó en ese lugar, aunque esto es absurdo, porque es un artefacto de uso exclusivo del Ejército.
Reiteró que en lo personal no quiere pensar que se trate de una amenaza contra el PRI, sus dirigentes y representantes, pero “desgraciadamente coincide con lo que el PRI ha estado señalando en cuanto a que Morena ha llegado al Poder en varios estados gracias al narcotráfico, al grado de que tiene a dos gobernadores —Rubén Rocha Moya, de Sinaloa, y Marina del Pilar, de Baja California— en la mira por parte del gobierno de Estados Unidos”.
Por lo anterior, remarcó: “no podemos decir que Morena no es un partido ligado al narcotráfico cuando está comprobado ya por el gobierno de Estados; no les gusta que les digamos la verdad, no les gusta ser señalados, pero coincide con el hallazgo de esta granada de fragmentación en nuestra institución”.
Por lo anterior, hizo votos porque no sea un mensaje de advertencia en contra del PRI y sea sólo una casualidad, sin embargo reiteró que es muy sospechoso que coincida en un momento en que el INE le ordena callar y a decir que ya no se señale a Morena como un narco-partido”.










