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Pbro. JORGE AMANDO VÁZQUEZ RODRÍGUEZ El mayor error educativo

Pbro. Jorge Amando Vázquez Rodríguez
En el delicado campo de la educación hemos estado cometiendo errores que en determinado momento dejan de calificarse como tales para pasar como auténticos “nuevos valores” que están dejando, dentro del campo educativo, serias secuelas que ya estamos viendo de manera tangible me refiero a las adicciones emocionales y digitales.
El filósofo José Antonio Marina tiene toda la autoridad que en su campo de competencia que ese la filosofía nos alerta sobre las consecuencia de promover en la juventud una “felicidad fácil e inmediata que debilita la resiliencia juvenil” (José Antonio Marina, La trampa de la inmediatez, en https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2026-10-03).
La tesis principal consiste en darnos cuenta que hay una vulnerabilidad emocional -en crecimiento- en los jóvenes y niños:
“El aumento de la vulnerabilidad emocional y el avance de las adicciones entre la juventud española está reabriendo el debate sobre el modelo educativo actual. Cada vez son más los docentes, familias y especialistas que muestran preocupación por la baja tolerancia a la frustración y la constante necesidad de gratificación inmediata en las aulas o en casa. Frente a este panorama, las voces de referencia en la pedagogía buscan explicaciones que vayan más allá de los síntomas visibles y profundicen en las dinámicas culturales del presente”.
La inmediatez en el ser humano es algo que todos podemos notar en todos los ambientes ordinarios en los que nos desarrollamos especialmente en los servicios que usamos: escuelas, bancos, servicios religiosos, restaurantes, incluido rellenar el garrafón de agua o esperar que nos surtan el gas en la casa, el paso de la basura, y un largo etc., así pues, esta nueva forma de afrontar la vida por qué tendría que ser diferente en el momento de plantearnos el tema de la educación, así vemos que, en gran parte está la no formación en la actitud de no saber esperar y desesperarnos al no cumplir con los objetivos precisos que implica el aprendizaje. Sólo por poner un ejemplo cuando leemos un libro, nos desespera que no nos acordamos del contenido de lo que hemos leído e inmediatamente dejamos esta poderosa herramienta para el aprendizaje humano que es la lectura.
EL ORIGEN DEL PROBLEMA
Y es que el origen del problema de las adicciones empieza por los pequeños detalles que pasan desapercibidos:
“La gran epidemia del siglo XXI se alimenta de un modelo de crianza que esquiva el valor del esfuerzo consciente, sustituyendo la resiliencia por alivios inmediatos como el alcohol, los tranquilizantes o el uso compulsivo de plataformas digitales. El mayor error educativo ha sido decirles a los jóvenes: solo importa tu felicidad y lograrla es muy fácil”. (Marina)
Y aquí empieza el engaño, creer que todo es fácil, incluida la felicidad, y como no llega de manera inmediata se recurre a los alivios inmediatos como el alcohol. El crecimiento del uso de estos alivios inmediatos es exponencialmente alta, y uno de los síntomas es el crecimiento de centros de apoyo para desintoxicar a los jóvenes que ya padecen este problema ante la desesperación de sus familiares directamente implicados en sanar estas conductas destructivas.
Las sustancias toxicas en muchos ambientes, desgraciadamente, se ha vuelto parte del panorama de la gran mayoría de nuestras poblaciones, no tan sólo en las grandes ciudades sino en el rincón más apartado de la geografía mundial es un fenómeno recurrente.
Mi pregunta sería: ¿Cuándo regresaremos los ojos a donde verdaderamente se origina esta lacra de la sociedad como es el hogar y la escuela y nuestra forma de educar a los niños y jóvenes?
LA TRAMPA DEL ESFUERZO CERO
Es el término que mejor puede retratar la filosofía de la gran mayoría de los hogares: “Una de las chapuzas evolutivas de nuestro cerebro es que es perezoso y, si ve resuelto el problema, pues no se esfuerza. Una inercia que se acentúa cuando las herramientas digitales captan la atención involuntaria y desplazan la capacidad de concentración sostenida […] Las contradicciones del discurso pedagógico actual. “Si al menor le transmito continuamente el mensaje de que tiene derecho a poseer lo que desea, y además ya, sin esperas, y solo estimulo ese deseo, no puedo decirle a continuación que debe esforzarse para conseguir eso que desea, porque entonces me va a rechazar y va a acabar abrazando algo que le aporte un placer rápido e inmediato, argumentó el pedagogo para ilustrar la incapacidad juvenil de asumir proyectos a largo plazo”. (Marina)
Desear no es malo, el problema es que lo que deseamos lo queremos de manera rápida y sin esfuerzo y eso impide que se tenga un proyecto serio de vida.
CÓMO REVERTIR ESTE PROBLEMA
Tenemos excelentes herramientas como son precisamente darle mayor espacio a la educación de la inteligencia así como el control de impulsos para gestionar la frustración y la promoción de un pensamiento crítico capaz de separar la propia identidad de las ideas que se debaten.
Enseñar a gestionar la frustración es más una labor del hogar que de la escuela, a la cual se le ha dejado gran parte del diseño humano y así exculpar a la familia y al hogar para lograr este esfuerzo.
Todo programa educativo tiene que hacer un gran esfuerzo en plantear el manejo de la frustración, especialmente dentro del hogar, no todo lo que queramos lo podemos conseguir y menos de forma inmediata, la enseñanza consiste como lo afirma Sócrates: educar consiste en educar los deseos, y sólo así será posible que no nos dejemos guiar por caprichos personales y menos cuando, estos caprichos están siendo propuestos por las redes sociales o por un afán desmedido de diversión, entendida muchas veces por el juego de videojuegos o apuestas deportivas, que han llevado a verdaderos quebraderos de cabeza a los matrimonio así como a los niños y adolescentes, ya se ha dicho que esta es una nueva plaga y que se difunde a diestra y siniestra con el contubernio de las autoridades que se han visto rebasadas en este y otros aspectos en el uso del internet.

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