Por Salvador Alejandro/ CEPROVYSA.COM
Chilpancingo, Guerrero., Octubre 18-2026.- “Las desapariciones de mujeres no deben investigarse como hechos aislados, sino considerando su posible relación con otros delitos y las condiciones de violencia que enfrentan las víctimas”, sostuvo la Arqueóloga Diana Bustos Rios.
Así lo señaló la feminista, presentar el Informe “Y ese lucero eres tú, desapariciones de mujeres en Guerrero y sus nexos con otros crímenes sistémicos”, que documenta fallas en las investigaciones sobre estos delitos así como las distintas formas de violencia contra las mujeres.
Diana Bustos Rios detalló su comentario en el sentido de que, subrayó “las autoridades suelen separar las investigaciones por desaparición, trata de personas y feminicidios”, lo que hace que se impida identificar las posibles conexiones entre los casos con otros delitos.
La Arqueóloga Diana Bustos Ríos, que colabora activamente en investigaciones con perspectiva de género y que analizan las desapariciones de mujeres con altos índices de violencia, como Guerrero, se refirió también a los prejuicios sobre la vida personal de las mujeres desaparecidas.
Dijo que esos prejuicios suelen retrasar la búsqueda de las mujeres como también, apuntó, desviar la atención de otros posibles escenarios, cuando la búsqueda debe realizarse en menos de 72 horas.
La presentación de la investigación se dio en el marco de la ceremonia alusiva al feminicidio de Ayelin Iczae Gutiérrez Marcelo, que al cumplirse ya seis años, su madre, Flora Marcelo Rojas hizo varios señalamientos:
Dijo que Guerrero mantiene una deuda con su hija y con las víctimas de violencia; cuestionó que la Magistrada Indalecia Pacheco León haya declarado sentencia absolutoria de los cuatro implicados que habían sido sentenciado por el feminicidio de Ayelin; denunció que las autoridades no protegieran a su hija como tampoco a su familia que han enfrentado revictimización y desplazamiento forzado como consecuencia de su exigencia de justicia.
El caso de Ayelin Iczae ocurrió en Tixtla de Guerrero. La menor de 13 años desapareció el 13 de octubre de 2020. La última comunicación que se tuvo con la menor fue alrededor de las 16 horas de ese día. Su cuerpo sin vida fue encontrado el 19 de octubre de ese mismo año, a unos 300 o 400 metros de su domicilio.
El acto conmemorativo se realizó a un costado de la Comisión de los Derechos Humanos, el rostro de la menor se plasmó en un muro y se instaló una ofrenda floral.
DESAPARICIÓN DE MUJERES NO DEBEN INVESTIGARSE COMO HECHOS AISLADOS










