Cd. de México. (SEMlac / El Sol de México).- Seis de cada 10 jóvenes mexicanos de las generaciones Millennial y Z consideran difíciles o lejanos sus planes de formar una familia debido al alto costo de las viviendas en el país.
Así lo detalla el informe “Un hogar, pero ¿a qué costo?” de la organización Hábitat para la Humanidad, el cual revela que el acceso de las personas jóvenes a la vivienda es todo un reto al grado de que una de cada cinco personas ve imposible ser propietario de una casa en algún momento de su vida.
De acuerdo con el informe, la vivienda y las aspiraciones de tener una familia están estrechamente vinculadas, puesto que las personas esperan a tener una vivienda asequible y adecuada, o lo suficientemente estable, antes de tomar decisiones sobre conformar una familia.
“A medida que ese hito de la vivienda se aleja cada vez más, otros hitos de la vida pueden alejarse con él”, detalla el documento.
La preocupación de postergar la decisión de formar una familia hasta contar con una vivienda adecuada es más notoria entre los jóvenes de la generación Millennial, es decir, los nacidos entre 1980 y 1995, y los jóvenes de la Generación Z, nacidos entre 1995 y 2010. Se trata de personas que actualmente tienen entre 18 y 45 años, aproximadamente.
En contraste, las personas de generaciones de mayor edad, como los de la generación X, baby boomers y generación silenciosa –personas que tienen entre 46 y 80 años o más–, les resulta menos preocupante esta situación.
Según el informe, 46 por ciento de estas personas deciden sobre una familia por los precios de la vivienda.
Luis Armenta, director de operaciones de Hábitat para la Humanidad México, explicó a El Sol de México que, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y Banxico, en el país el precio de la vivienda aumentó un 50 por ciento, por encima de la inflación, durante los últimos 15 años. Este incremento la ha vuelto inaccesible para la mayoría de la población.
“Y en sus diferentes variedades, puede ser por el costo de los materiales, puede ser por el costo de las rentas. El hecho es que, de manera global, hacerse de una vivienda cuesta un 50 por ciento más”, compartió en entrevista con este diario.
Armenta agregó que los jóvenes viven un panorama complejo en cuanto al acceso a una vivienda. Mencionó que según el informe “Situación habitacional de las personas jóvenes en México”, de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), hay alrededor de tres millones de personas jóvenes que requieren una vivienda.
“De estos el 57 por ciento espera construirla, el 23 por ciento comprarla y el 10 por ciento rentarla”, detalló el director de operaciones de Hábitat para la Humanidad.
El documento mencionado por Armenta detalla que otro ocho por ciento planea comprar vivienda, pero usada, y un dos por ciento no sabe qué hacer.
El mismo informe de la Sedatu y la Conavi, publicado en 2025, cataloga a la población joven como un sector vulnerable en cuanto al acceso a la vivienda por temas como bajos ingresos, inestabilidad laboral y escaso acceso a créditos.
Las estimaciones de Hábitat para la Humanidad sobre la juventud y las familias empatan con otros informes, como los del Inegi.
La Encuesta Intercensal 2025 del Inegi, reveló que la tasa de fecundidad disminuyó de 2,1 en 2020, a 1,9 por hijos por mujer. Otro dato de la misma encuesta es que los matrimonios van a la baja, mientras que cada vez hay más personas solteras.
Además, la Estadística de Matrimonios (EMAT) 2025 reveló que la edad promedio en la que las y los mexicanos suelen contraer matrimonio aumentó más de cuatro años. Los datos señalan que actualmente se ubica entre 35 y 37 años.
El informe de Hábitat para la Humanidad también evidencia que cuatro de cada 10 personas jóvenes no se sienten satisfechas por su situación de vivienda actual. La misma proporción de jóvenes declaró que su situación de vivienda es una de las principales fuentes de estrés en sus vidas.
Igualmente, el estudio señala que ocho de cada 10 jóvenes han tenido que reducir en el último año sus gastos de alimentación o ahorros para poder afrontar los costos de su vivienda; mientras que cuatro de cada 10 ha asumido trabajos adicionales para poder afrontar los gastos para el mismo objetivo.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, pese a que el acceso a la vivienda es un derecho humano, en el mundo hay cerca de 3.000 millones de personas que carecen de vivienda adecuada y otros 1.000 millones viven en asentamientos informales y barrios marginales.
*La autora es poeta y periodista. Reportero de Presidencia










