Los hechos. El 31 de agosto de 1981 creó el Programa Productivo para la Mujer Campesina, una instancia institucional para incorporar a las campesinas a las actividades productivas y responder a su demanda de empleo. Esta política pública, documentada por Gerardo A. Herrera Pérez, comprendió la creación de centros agroindustriales, artesanales y agropecuarios; el otorgamiento de créditos y asistencia técnica; la apertura de canales de comercialización; la capacitación a campesinas, y la creación de un centro de información y documentación sobre las mujeres michoacanas. También incluyó acciones coordinadas con las Unidades Agrícolas e Industriales para la Mujer, así como el fomento al emprendimiento femenino y a la participación de las mujeres en la toma de decisiones.
Como jefe de Gobierno de la Ciudad de México creó en 1998 el Promujer, antecedente del Instituto de las Mujeres; abrió 22 Centros Integrales de Apoyo a la Mujer (CIAM), e instrumentó la Ley de Asistencia y Prevención de la Violencia Familiar, con unidades especializadas y un albergue temporal para mujeres que vivían violencia familiar. Las 22 Unidades de Atención y Prevención de la Violencia de Género en las 16 delegaciones fueron eliminadas por AMLO. Cárdenas, en cambio, institucionalizó la política de género. Urge honrar su memoria.
Coherente y honesto, advirtió sobre el pretendido desmantelamiento del INE y el engaño de un gobierno populista que puso en peligro la salud de las y los mexicanos. También denunció la pésima respuesta a la pandemia de covid-19. Su legado no puede reducirse a calificarlo de hombre valiente, sin reconocer al hombre de Estado que dejó escrita su propuesta para el futuro de México. Veremos.










