*Urge que haya una regulación de esta bebida,
expresó el productor mezcalero Marcos Belinos
Por Baltazar Jiménez Rosales
Es urgente que en Guerrero haya una estricta regulación del mezcal, porque además de que sin esto no puede acceder a la certificación que necesita para poder venderse en el extranjero, el problema es que en la propia entidad se consume mezcal de mala calidad, “pirata” o “huachicol”.
Al hablar acerca de este tema, el productor mezcalero de Petaquillas, municipio de Chilpancingo, Marcos Belinos, expresó que algunos de los factores por los cuales productos guerrerenses como el mezcal no han sobresalido a nivel nacional ni internacional son, entre otros, el exceso de tramitología y una falta de regulación del mercado.
En este sentido, el productor del mezcal de la marca Ave Canor, indicó, por ejemplo, que en estos momentos la única forma de vender esta bebida en el extranjero es contar con la certificación correspondiente, pero el problema es que muy pocas son las fábricas que tienen certificado su producto.
Desgraciadamente, reconoció, en Guerrero se consume un mezcal que no es de calidad, por lo que consideró que se requiere de una regulación del mercado del mezcal, para lo cual “esta Profeco y la Cofepris… que realicen su trabajo”, exigió.
“Los recursos no llegan directo al productor, el mercado local debe estar regulado, pero si el gobierno no hace su labor de regular ese mercado de mezcal vamos a encontrar mucho mezcal ‘pirata’, ‘huachicol’”, reprochó el productor mezcalero.
Reiteró que actualmente la única forma de vender esta bebida en el extranjero es contar con la certificación correspondiente, porque “si no estás certificado está prohibido vender ese mezcal, porque atenta contra la salud de la población que consume de forma indebida”.
Por lo anterior, recalcó, se tiene un mínimo porcentaje de mezcal certificado: “estamos hablando de un número muy reducido de productores, de fábricas que estamos certificados”, por lo que lo que se consume en Guerrero es un mezcal no certificado, dirigido a un mercado también informal.
Además, indicó, también en el mercado formal de Guerrero, como restaurantes, pozolerias, y bares, también hay mezcal no certificado, por lo que “estamos cayendo en un engaño con la población de que es mezcal cuando no está garantizada su calidad ni su autenticidad”, lo que se traduce en un tema de huachicol y alteraciones como los mezcales de “sabores” que no tienen nada que ver con un producto de calidad.
El productor mezcalero, comentó que ante esta situación han buscado otros mercados en Ciudad de México, Acapulco y con en el comercio exterior, como Europa, “ya hemos recorrido ese camino con nuestro mezcal, nuestra marca fuera del estado y fuera del país”, finalizó










