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JORGE OCTAVIO OCHOA – El fondo de la Ley Monreal – TRAS BAMBALINAS/ LA RED SOCIAL

TRAS BAMBALINAS. El fondo de la Ley Monreal

Por Jorge Octavio Ochoa. Acorralados por los escándalos de narco-corrupción que ahora tienen en la mira al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, Morena ha puesto en la mesa una nueva jugada de tahúr, para controlar los procesos electorales en México y deshacerse de sus “adversarios”.

La iniciativa Monreal, que presuntamente castigará la intervención extranjera en comicios federales y locales, podría convertirse en una abierta amenaza contra organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad o Latinus, para decir que reciben financiamiento del extranjero.

Conscientes del desplome que han experimentado en el ánimo popular, donde ya para nadie existe duda de los vínculos que tienen con líderes del crimen organizado, ahora pretenden cortar las alas de la oposición, regulando el financiamiento y las campañas, que ellos llaman de “desinformación”.

No satisfechos con tener bajo su control al Poder Judicial y gran parte del Poder Legislativo, ahora quieren ensanchar sus tentáculos para frenar a sus adversarios, con la hipócrita bandera de la “defensa de la soberanía” y el combate a la “injerencia extranjera” a través de reformas a las leyes electorales.

Además del gasto de campaña, la compra de cobertura informativa en radio y televisión, y el uso de recursos públicos o de procedencia ilícita, ahora añadirán la intervención de potencias o agentes extranjeros como una causa directa de invalidez de elecciones.

Además, van a añadir delitos como los ciberataques, las campañas de desinformación coordinadas y las presiones diplomáticas con el fin de silenciar a lo que ellos llaman “Granjas de Bots”, que impulsan consignas específicas como “NarcoPresident@” y que han dañado seriamente su credibilidad.

Morena catalogará estas versiones como “información sin pruebas”, y podría censurarla bajo el argumento de que esas conductas “buscan vulnerar la independencia política del Estado”. Así, el partido oficialista se blindará contra todas aquellas noticias que no le agraden, si consideran que no están confirmadas.

Dicen que así cubrirán la “laguna técnica, que dificulta al Tribunal Electoral actuar con la celeridad y contundencia necesarias ante injerencias externas que comprometan la soberanía nacional”. ¡Jugadón! Todo portal que se atreva a atacar a Morena, será bajado y quizá sometido a juicio.

Así, en última instancia, también podrán declarar la nulidad de una elección si el voto no les favorece. Como verán, Morena no tiene, ni remotamente, la intención de soltar el poder. Quiere mantenerse, así sea con el apoyo del crimen organizado y del narcotráfico.

Es la respuesta jurídica ante las presiones de Estados Unidos luego de dos semanas de ríspida polémica sobre la extradición de Rubén Rocha Moya y su equipo. Los asesores de la Presidencia de la República lanzan este petardo, que en tan sólo unas horas será digerido en el Congreso de la Unión.

Morena ha caído en el pánico. Saben que su figura fundamental, AMLO, se desploma, y ahora le apuestan a la soberanía y la intervención extranjera, para politizar, hasta sus últimas consecuencias, el debate nacional, con el asunto de la CIA en Chihuahua, como principal ariete. Y defenderán a criminales.

El 2 de diciembre de 2017, durante un mitin político en el estado de Guerrero, Andrés Manuel López Obrador propuso a sus simpatizantes, durante su campaña hacia la presidencia, analizar la amnistía a miembros del crimen organizado para garantizar así la paz y la tranquilidad del país.

Dijo entonces que se debían explorar todas las posibilidades, incluyendo otorgar una amnistía a los infractores e incluso a los líderes del narcotráfico, siempre y cuando se contara con el consentimiento de las víctimas. La propuesta original ocurrió, y así se dio durante su sexenio.

López Obrador habló del “fracaso” de la vía militar implementada en sexenios anteriores y dijo que el enfoque debería transitar hacia un esquema de justicia transicional y frenar así la espiral de violencia. Él y los suyos pactaron con criminales.

Así fue como logró expandir vertiginosamente la presencia de Morena en todo el territorio nacional. En menos de 6 años se alzó con 23 gobiernos estatales y más de mil gobiernos municipales. Entre ellos, los más explosivos y violentos del país, donde las bandas criminales han desplazado comunidades enteras.

Ahora Morena gobierna 17 de las 50 localidades más peligrosas del mundo. La violencia se expandió. Hay una profunda conexión del Crimen Organizado y Morena. Por eso ahora están inquietos, porque los aparatos de inteligencia de EUA tienen ya todo el rompecabezas.

Tardaron dos semanas en encontrar estrategias. Si desde el inicio del escándalo, hubieran advertido sobre las 269 solicitudes de extradición que Estados Unidos no concedió a México, les habría dado mayor margen de maniobra y de control político-mediático.

Este lapso pasará a la historia, porque refleja el pánico en el que ha caído Morena. Todos sus fantasmas han salido a la luz. Pactaron, convirtieron el narco terrorismo en modus operandi, que les garantiza -piensan- la entronización, incluso más sólida y perdurable que la del PRI. Ahí están los Salgado, los Rocha, los López.

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