ientras México se alista para ser sede del Mundial de Futbol 2026, la brecha entre la euforia nacional y la dura realidad económica se hace más evidente. Para miles de aficionados, el torneo está a la vuelta de la esquina, pero económicamente resulta prácticamente inalcanzable.
Al mismo tiempo, quienes se dedican a formar a las nuevas generaciones del balompié enfrentan una pausa forzada que les dejará sin ingresos durante casi dos meses, son escuelas privadas que dan vacaciones, pero sin goce de sueldo.

Los precios oficiales de los boletos para la Copa Mundial de la FIFA 2026 confirman que asistir a un partido en México es un lujo reservado para una minoría. Para el partido inaugural en el Estadio Azteca, los costos van desde aproximadamente 19 mil pesos en categoría 3 hasta más de 44 mil pesos en categoría 1.
BOLETOS QUE POCOS PUEDEN PAGAR
Incluso los boletos más accesibles para partidos de fase de grupos superan los cuatro mil y hasta 13 mil pesos, dependiendo de la sede y el encuentro. Y esto, contemplando que para asistir al estadio mínimo van dos personas y si va una familia con cuatro integrantes, quienes mínimo consumen un refresco, el cual, podría costar entre 50 a 70 pesos, y alguna botana que se ofertan por arriba de los 100 pesos, por lo que, el costo aumenta.
Un salario promedio mensual en México oscila entre los 15 mil y 18 mil pesos. Para un ciudadano de clase media o un trabajador que gana cerca del salario mínimo, comprar un solo boleto equivaldría a entregar entre uno y tres meses completos de su sueldo, sin considerar gastos adicionales como transporte, hospedaje o comida. Esto convierte al Mundial en un evento que la mayoría solo podrá seguir desde la pantalla.
Esta realidad genera frustración entre la población. Mientras las campañas promocionales invitan a “vivir la fiesta”, el costo de los accesos deja claro que, para el mexicano común, el Mundial se vive más como un espectáculo lejano que como una experiencia propia.
DOCENTES Y ENTRENADORES, LOS OLVIDADOS DE LA FIESTA
Profesores y entrenadores de Sisukas S.C., institución privada con más de dos décadas dedicada a la formación integral de niños y jóvenes a través del deporte, denunciaron que durante junio y julio dejarán de percibir su salario debido a la suspensión temporal de actividades por el Mundial.
De acuerdo con testimonios recabados, los entrenamientos finalizarán oficialmente el próximo 29 de mayo y se reanudarán hasta la tercera semana de julio. La decisión fue comunicada por el director Diego Mora Jurado mediante un comunicado dirigido a los padres de familia.
“Simplemente nos informan que se suspenden las actividades y dejamos de percibir salario durante junio y julio”, comentó uno de los entrenadores bajo condición de anonimato. Esta situación, aseguran, no es nueva y se ha repetido en años anteriores.
Muchos de los entrenadores de esta institución privada continúan realizando labores de organización, seguimiento de alumnos y preparación de actividades sin recibir ninguna remuneración. Padres de familia consultados mostraron sorpresa y pidieron mayor claridad sobre las condiciones laborales del personal.
Especialistas en derecho laboral subrayan que las relaciones de trabajo deben regirse por la Ley Federal del Trabajo, sin importar suspensiones temporales o ajustes internos de las instituciones. Hasta el momento, Sisukas S.C. no ha dado a conocer si ofrecerá algún tipo de apoyo económico a su personal durante este periodo.
CHARLAS DE TABERNA
MARCOS H. VALERIO









