Por Baltazar Jiménez Rosales
A la exigencia por la aparición con vida de siete personas vecinas del ejido El Balcón, municipio de Ajuchitlán del Progreso se sumó ayer la Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande México, así como habitantes de las comunidades de la Sierra, Tierra Caliente y Costa Grande.
A través de un documento que fue ampliamente difundido a través de las redes sociales, la Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande México exige de manera directa al gobierno de la República, presidido por Claudia Sheinbaum Pardo, dar con el paradero de estas siete personas que, de acuerdo con la denuncia difundida por habitantes de la zona, fueron privadas de la libertad por integrantes de la Familia Michoacana.
El documento en mención es titulado “SOS por Guerrero” y, además cuenta con el respaldo de habitantes de los municipios de Ajuchitlán del Progreso y Coyuca de Catalán, de la región de la Tierra Caliente; así como de Técpan de Galeana y Petatlán, de la Costa Grande.
En su exigencia, también denuncian que las comunidades de estos municipios de ambas regiones enfrentan desde hace años una situación de violencia y presión por parte de grupos delictivos que tienen, además, el objetivo de avanzar hacia un control territorial y un sometimiento total de las localidades.
Los habitantes de las comunidades afectadas por esta interminable ola de violencia señalan que la manifestación realizada el pasado 2 de octubre refleja el hartazgo de la población ante la inseguridad y lo que consideran una falta de respuesta efectiva de los tres niveles de gobierno.
Reconocen que después de esta manifestación de protesta, un niño de 12 años de edad fue dejado en libertad, pero siete personas continúan desaparecidas, por lo que familiares y habitantes mantienen la demanda de que sean localizadas y regresen con vida.
En su pronunciamiento afirman que detrás de estas acciones, existe además una disputa por el control de la tierra y de las comunidades, situación que ha incrementado la vulnerabilidad de quienes habitan en esta zona de Guerrero, advierten.
Los pobladores también hicieron referencia a la dimensión nacional de la crisis de desapariciones en Guerrero, y las solicitudes de búsqueda urgente ante organismos de Naciones Unidas.
Ante este escenario, llamaron a organizaciones sociales, colectivos, habitantes de otras entidades y a la sociedad en general a difundir la situación que enfrentan las comunidades de la sierra guerrerense y mantener la presión para que las autoridades federales intervengan.
“Que todo México se entere”, plantearon la organización eclesiástica y los habitantes, al advertir que el silencio y la indiferencia pueden favorecer la permanencia de las condiciones de violencia que padecen las comunidades.
La exigencia central permanece: que las siete personas desaparecidas sean localizadas con vida y que las autoridades garanticen condiciones de seguridad para las comunidades de la región.










