VIOLETA DEL ANÁHUAC
Ayotzinapa 43 memoria frente al olvido
ISABEL ORTEGA MORALES
Sept 27/2026
Un grupo de jóvenes cruzaron, sin saber, el límite de una zona declarada de no derecho para ser ejercido un poder absoluto sobre quién sí y quién no debería estar ahí ý bajo que condiciones y el cobro de ese atrevimiento deshumanizando el sentido común y reduciendo a la desaparición el valor humano…
Son 12 años de esa ausencia no declarada como la muerte de los normalistas de Ayotzinapa, sino como un ejemplo que hasta el momento dejan dos poderes cuando se cruzan, uno formal y el otro CEO, visto pero no nombrado.
Las Madres y Padres de los 43 estudiantes que siguen en calidad de desaparecidos es la búsqueda de la restitución de la condición humana de la que fueron despojados y cuya cadena de presuntos involucrados deja una madeja de nexos que no parece tener fin, pero que está despojado de la verdad y del silencio sobre el destino de los jóvenes normalistas.
Michel Foucault hablaba del poder que decía no solo reprime, sino que a su vez produce verdades. En ese campo están las Madres y los Padres de los 43 en un acompañamiento solidario de los nuevos normalistas que, aunque ya no los conocieron físicamente en las aulas y los pasillos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, si sienten como suya la lucha por la propia dignidad de quienes no están y se buscan incansablemente.
Las fechas no solo son un indicativo de que el calendario tiene un reloj que avanza, sino que busca no detener la reflexión para romper el poder que tiene el estado como responsabilidad social de brindar seguridad y justicia.
El caminar arduo es en la vía paralela de la búsqueda de la verdad con la otra que avanza sobre el otro carril, la narrativa oficial de todos los momentos, ninguna se detiene, pero ninguna logra dar reposo a los corazones y mentes de las y los familiares que cierran los ojos solo para retener en ese oscuro silencio, el rostro buscado intentando encontrar una respuesta, una verdad, un consuelo.
Foucault y el Saber- Poder también señala la relación indisoluble entre el poder es saber y el saber es poder, una para legitimarse y la otra para normatizar las conductas.
Bajo esa reflexión, el caso de los Normalistas desaparecidos busca romper la incertidumbre rescatando lo que tiene de historia para establecer una perspectiva que permita ubicar a responsables reales, hacerlos responsables en compartir su participación en este hecho y legitimar la verdad como una acción de humanidad.
La verdad que les ha sido negada es también violencia epistémica con la imposición de una narrativa ejercida desde el poder.
Son 12 años de ese hecho y de la búsqueda legítima de clamar por su presencia. No puede silenciarse la voz clamando por la verdad y por la justicia, porque esa violencia también invisibiliza la existencia del hecho al borrar el conocimiento, porque la memoria debe prevalecer frente al olvido al que parece el estado está condenando a las víctimas.
ISABEL ORTEGA MORALES Ayotzinapa 43 memoria frente al olvido VIOLETA DEL ANÁHUAC










