VIOLETA DEL ANÁHUAC
René Juárez preludio de su cultura
ISABEL ORTEGA MORALES
Julio 26-2026
A René Juárez no le fue fácil alcanzar sus metas, tuvo que dar siempre más de lo que se pueda exigir a una persona, desde las labores que al servicio del turismo realizó para sostener sus estudios, hasta cada peldaño de su vida política.
Se asumía como guerrerense y afromexicano, se sentía orgulloso de esa raíz y procuró enaltecerla en su propia historia.
La lealtad fue una característica que lo diferenciaba de otros políticos y procuró actuar con sabiduría frente a golpeteos para desestabilizar sus proyectos sin mostrar frente a esos personajes un asomo de grosería, pero cierto de que no podía mostrar tibieza que pudiera ser considerada debilidad y falta de una ruta de convicción de que lo que hacía, lo que proyectaba no solo tenía un propósito, sino también estaba en la misma su conocimiento sobre la planeación, por lo que el proyecto no podía, no debía equivocar su desarrollo y su meta.
Cuando hoy muchos políticos “venden” la idea de ser emanados de la cultura del esfuerzo, realmente han tenido el respaldo no solo económico, sino político que les ha allanado el camino, René Juárez Cisneros fue el preludio de su cultura, que anunciaba que la población abría brechas en una estructura que le negaba el reconocimiento.
De sonrisa empática lograba vincular su mirada firme al observar en una reunión de trabajo, en una asamblea, en una convención, no solo la asistencia, sino los motivos para estar ahí.
A René Juárez no le alcanzó el tiempo de vida para hacer política con causas, la muerte lo sorprendió postrado en una lucha contra el covid-19 que menguó la fuerza de su cuerpo y el hombre que había resistido pruebas que una cultura del esfuerzo demanda, dejó que el viento del aliento se retirara de su cuerpo para convertirlo en un recuerdo y una inspiración.
Conoció de la política, a la clase política y su esencia. De cada etapa abrevó la experiencia, pero también las lecciones de su trato y fue forjándose, modelando su proyecto y mirando hacia el horizonte. Fue disciplinado, no se permitía perder el tiempo porque sabía que en ese preludio de que no le era fácil consolidarse sin lucha, debía mantenerse de pie y lúcido, pero también sensible y humano.
A cinco años de que físicamente no está en su amado territorio, su nombre aún permanece ligado al esfuerzo, a la cultura de lucha, de planear un mejor futuro con acciones que resuelvan el presente en cada sector, en cada localidad, en cada municipio, incluso, en ese recorrido nacional como dirigente de su partido, convocando a mantenerse de pie aunque la estafeta, él lo sabía, había llegado tarde para alcanzar el triunfo, pero con el aliento suficiente para mantenerse erguido para buscar esos nuevos horizontes de los que nunca separó sus sueños.
Descanse en paz Lic. René Juárez Cisneros. Que su nombre siempre sea el preludio de lo mejor para éste su estado amado y para su cultura real del esfuerzo y de la lucha afromexicana.
ISABEL ORTEGA MORALES René Juárez preludio de su cultura VIOLETA DEL ANÁHUAC










