Por Baltazar Jiménez Rosales
El suicidio es un fenómeno multifactorial relacionado con problemas familiares, económicos, laborales y afectivos, afirmó la tanatóloga Beatriz Alarcón Adame, quien tras hacer un llamado a la ciudadanía a romper el silencio sobre este tema y a fortalecer la atención en la salud mental, consideró que el Congreso del Estado y las autoridades estatales y municipales deben asumir un papel más activo para garantizar servicios de salud mental suficientes, pues la demanda supera ampliamente la capacidad disponible, ya que sólo hay un psicólogo por cada 50 mil personas.
En el marco del Día de la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, la tanatóloga llamó a dejar de tratar este fenómeno como un tema del que no se habla y a fortalecer las acciones de prevención y atención de la salud mental, particularmente entre jóvenes, pues mencionó que este esta es una problemática que ha permanecido prácticamente silenciada en la sociedad y que requiere mayor atención desde las instituciones públicas, el ámbito legislativo y las familias.
Como profesional de la tanatología, la también ex diputada local explicó que quienes atraviesan por una crisis suicida no necesariamente desean morir sino que lo que ellos quieren es dejar de padecer el sufrimiento que en esos momentos enfrentan, por lo que consideró importante comprender y entender las circunstancias que rodean cada caso y no emitir juicios o señalamientos adelantados.
Enfatizó que los factores que pueden detonar el suicidio son muy diversos y van desde problemas de salud mental, familiares, dificultades económicas, desempleo, conflictos afectivos y circunstancias emocionales.
Mencionó asimismo que hay marcadas diferencias en la forma en que los hombres y mujeres enfrentan este problema, ya que entre las féminas se registran más intentos de suicidio, en tanto que entre los varones se registra una mayor proporción de casos consumados.
Al respecto, Alarcón Adame destacó la importancia de reconocer cuándo alguien necesita ayuda profesional, ya que algunas personas se resisten a aceptar acompañamiento psicológico o psiquiátrico pues tienen la idea de que tienen que resolver por sí mismas sus problemas.
Por lo anterior, consideró necesario que la prevención no se limite al ámbito clínico, sino que se diseñen políticas públicas desde el propio Congreso del Estado y el gobierno estatal para atender los diferentes factores que provocan este tipo de conductas.
Finalmente, Bety Alarcón insistió en su llamado a hablar más abiertamente sobre el suicidio y la salud mental, generar redes de apoyo y facilitar el acceso a especialistas pues recalcó que desgraciadamente “estamos en desventaja ante una situación que nos rebasa y necesitamos de alguien que sepa del tema, de alguien profesional que nos ayude a resolver todo lo que traemos a veces no resuelto”.










