Por Abel Miranda Ayala
La Comisión de Los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG) se ha convertido en un “elefante blanco” que no justifica el millonario presupuesto que recibe cada año; por cada queja que atienden en la Comisión se gastan más de dos y medio millones de pesos de recursos del pueblo de Guerrero, señaló el luchador social Nicolás Chávez Adame.
Explicó que de acuerdo con el presupuesto aprobado por el Congreso del Estado, a la Comisión de los Derechos Humanos se desinaron 98 millones 226 mil 82 pesos y 25 centavos para el actual ejercicio fiscal, que se les van ministrando en parcialidades durante todo el año; es decir, mensualmente la CDHEG recibe recursos por el orden de los 8 millones 185 mil 506 pesos.
“Lamentablemente eso no se ve reflejado en la eficiencia de la Comisión, pues en lo que va del año sólo han resuelto 19 expedientes, estos expedientes se pueden verificar en la página de internet; el último resuelto fue el 17 de junio”.
Considerando que son 19 expedientes resueltos hasta el mes de junio, significa que solo se han emitido 3.1 resoluciones cada mes, lo que representa que el pueblo de Guerrero invirtió dos millones 640 mil 485 pesos por cada resolución que ha emitido la Comisión.
Nicolás Chávez señaló que el costo es muy alto; “no importaría si se estuviera realmente atendiendo el trabajo por el respeto de los derechos humanos en Guerrero, pero lamentablemente la titular Cecilia Narciso Gaytan se ha convertido en dama de compañía de la gobernadora, y por ende no puede emitir resoluciones que trastoquen al gobierno estatal”.
Explicó que las resoluciones que emite la Comisión mayoritariamente son dirigidas a la Fiscalía General del Estado, al Tribunal Superior de Justicia y a los ayuntamientos, “todo lo que tenga que ver con el gobierno estatal la presidenta Cecilia Narciso impide que se resuelva”.
Nicolás Chávez señaló que la Comisión de los Derechos Humanos es una vergüenza que debería desaparecer o tener una modificación en la forma en que se elige al titular, que no se elija por compadrazgos políticos, por afinidades partidistas o por dedazo gubernamental; “que en la Comisión se designan a luchadores sociales que tengan un compromiso con el respeto de los derechos humanos y no sólo por la administración del presupuesto”.










