

¡Pesadilla en las entrañas de la tierra!
Por: MARCOS H. VALERIO
FacebookTwitterWhatsAppPinterestEmailCompartir
Cuetzalan, Puebla. – Con el sol apenas asomándose entre la neblina matutina, entre 70 y 80 rescatistas comenzaron a descender a las profundidades de la Gruta Chichicazapan, en un esfuerzo desesperado por encontrar con vida a tres miembros de una familia de Chignautla que quedaron atrapados hace cuatro días tras una creciente súbita que convirtió un paseo familiar en una tragedia.

Pasadas las 7:00 de la mañana, los primeros contingentes de ocho a diez personas, equipados con cascos, lámparas, cuerdas y tanques de oxígeno, ingresaron por la boca principal de la gruta. Proteccionistas estatales y municipales, guías locales, buzos, espeleólogos y voluntarios trabajan bajo la coordinación de Protección Civil del Estado y la Comisión Nacional de Búsqueda, en un operativo meticuloso que registra a cada participante en una carpa blanca antes de permitirles el ingreso.

La familia, conformada por seis personas, entró el pasado 7 de julio a explorar el sistema de grutas. Todo cambió en cuestión de minutos: una creciente repentina elevó el nivel del agua con una fuerza brutal, arrastrándolos y dejándolos atrapados en estrechos pasajes y cañones de roca. Hasta ahora, el saldo es doloroso: un hombre de 31 años fue hallado sin vida el miércoles, dos personas lograron salir por sus propios medios, el guía fue rescatado y hospitalizado, y aún permanecen desaparecidas dos mujeres y un hombre.
Los rescatistas ya encontraron pertenencias de los desaparecidos —ropa desgarrada y un par de tenis—, indicios que ayudan a trazar la ruta que siguieron. Sin embargo, las condiciones dentro de la gruta son extremas: pasajes muy estrechos, agua fría y bajo nivel de oxígeno. Los brigadistas reconocen que las probabilidades de encontrarlos con vida son muy bajas.
Este jueves el clima jugó a favor. A diferencia de los días anteriores, marcados por lluvias intensas y neblina que obligaron a suspender las labores, el sol salió y la temperatura se mantiene en 27 grados con alta humedad. Aun así, cualquier cambio repentino podría obligar a detener todo nuevamente.
La búsqueda se extiende también a una gruta contigua. En la superficie, vecinos de Cuetzalan muestran su solidaridad llevando café, atole, pan y comida caliente a los rescatistas. Mientras tanto, las familias de los desaparecidos aún no han llegado al lugar, en medio de las dificultades de comunicación por fallas en la señal celular y apagones en la zona.
Autoridades recuerdan que esta gruta normalmente no registra crecientes tan violentas, y que después de las 2:00 de la tarde no se deben realizar visitas. El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta ha pedido que las labores se realicen con la máxima precaución, priorizando la vida de los rescatistas.
Cada hora considerado momento clave. Mientras los equipos avanzan metro a metro en la oscuridad de la tierra, en la superficie solo queda la espera, la oración y la esperanza de que, al menos esta vez, la gruta devuelva con vida a quienes aún faltan.
Las labores de búsqueda en la Gruta Chichicazapan, en Cuetzalan, avanzaron este jueves con un amplio operativo especializado, aunque los equipos de rescate tuvieron que realizar un retiro preventivo ante el pronóstico de nuevas lluvias en la región.
Por su parte, el Gobierno del Estado informó que ocho grupos integrados por especialistas en buceo, espeleología y rescate vertical participaron en las intensas acciones para localizar a las tres personas que aún permanecen desaparecidas tras la creciente súbita.
CHARLAS DE TABERNA
MARCOS H. VALERIO










